Desembarco de Vauquelin y ataque de Pogacar-Vingegaard
El joven corredor del Arkea se impuso en la segunda etapa, con final en Bolonia, al entrar en la fuga y marcharse después en solitario. Pocagar y Vingegaard se movieron y el esloveno del UAE es el líder.

El lugar de nacimiento del vencedor de la segunda etapa del Tour, disputada entre Cesenatico y Bolonia, nos lleva casi sin querer a la mayor invasión marítima de la Historia. Podríamos decir que el joven Kevin Vauquelin (Arkea), nacido hace 23 años en Bayeux (Normandía), hizo el mejor desembarco posible para un debutante en el Tour al vencer en la jornada dominical bajo un intenso calor y en un recorrido nada menos de 200 kms.
Se llevó la gloria al término de una larga escapada que ocupó buena parte de la jornada. El ciclista de 23 años, debutante en la ronda gala y además subcampeón de su país contrarreloj, sumó el segundo triunfo galo, tras el de Romain Bardet en la primera jornada.
Es la victoria de más brillo en el palmarés de este joven ciclista, que disputa su segunda gran vuelta, tras la de España del año pasado y que hasta ahora había destacado como un buen corredor en la lucha contra el crono.
El ciclista del Arkea fue el más astuto de la escapada de diez corredores -llegaron a tener 9 minutos de renta a 70 kms para la meta de Bolonia- en la que también estuvieron sus compatriotas Quentin Pacher (Groupama), Axel Laurance (Alpecin), Jordan Jegat (TotalEnergies), el canadiense Hugo Houle (Israel), el portugués Nelson Oliveira (Movistar), el noruego Jonas Abrahamsen (Uno-X), el colombiano Harold Tejada (Astana), el español Cristian Rodríguez (Arkea) y el neerlandés Mike Teunissen (Intermarché).
ESTALLIDO DE POGACAR
En el segundo ascenso a la cota de San Luca, la mítica colina pegada a Bolonia, se quedaron solos Vauquelin, Olivieira y Abrahamsen, maillot de la montaña, y el normando les dejó a todos en las rampas de esa subida tan dura para irse con su ímpetu hasta el final.
Vauquelin celebró su gran triunfo -como lo hicieron sus compañeros después, en el pelotón, cuando cruzaron la meta- ajeno a lo que ocurría por detrás. Y es que si ver si el joven normando llegaba o no a meta en solitario se hizo algo emocionante -lo cierto es que lo tuvo bastante bien controlado-, la verdadera emoción se produjo algo más atrás.
El final de etapa, además de la marcha en solitario de Vauquelin, estuvo protagonizado por la fuga del pelotón de Tadej Pogacar (UAE) y Jonas Vingegaard (Visma), los dos máximos aspirantes al triunfo final.
Pogacar, vencedor del Giro, animó la carrera con un duro ataque a falta de 500 metros para la cima del segundo paso por la cota de Luca, de 2 kilómetros y rampas al 10%, situada a 12 kilómetros de la meta.
Solo el danés, ganador de las dos últimas ediciones, fue capaz de pegarse a rueda del esloveno y ambos hicieron en solitario buena parte del tramo final de la etapa. Los dos favoritos rodaron juntos, con relevos, hasta la meta, donde se les unieron varios corredores más, entre ellos Remco Evenepoel y Richard Carapaz, por lo que Pogacar se vistió con el maillot amarillo de líder del Tour de Francia, cosa que no hacía desde la edición de 2020 en el Granon.
Lejos se quedaron otros de los favoritos, como el esloveno Primoz Roglic (Bora) y el español Carlos Rodríguez (Ineos), además del hasta ahora líder, el francés Romain Bardet (DSM), que es quinto de la general a 6 segundos del líder.
ZONA DE SPRINTERS
Hoy la semana se abre con la tercera etapa entre Piacenza y Turín, la más larga de la presente edición con 230,8 km. Tres cotas de cuarta categoría no deben impedir la primera oportunidad para los sprinters.

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