Natxo MATXIN
TOUR 2024

Girmay hace historia para el ciclismo africano con su triunfo al sprint en Turín

Su equipo, el Intermarché, consiguió la primera victoria en la ronda gala, una etapa bastante anodina en la que todo se aceleró en el tramo final y en la que Richard Carapaz se hizo con el maillot amarillo, también primera vez en la que lo logra un ecuatoriano.

Girmay cruza la meta por delante de Gaviria y De Lie.
Girmay cruza la meta por delante de Gaviria y De Lie. (Anne-Christine POUJOULAT | AFP PHOTO)

No resultó una etapa cualquiera la tercera de este Tour que finalizó en Turín, la última exclusivamente por tierras italianas. Fue histórica para el ciclismo de dos países que no destacan en esta modalidad deportiva, Eritrea y Ecuador. El triunfo al sprint de Biniam Girmay (Intermarché) puso en el foco a África y le dio la primera victoria a su equipo en la ronda gala. Del mismo modo, el amarillo de Richard Carapaz (EF) también es inédito para un corredor ecuatoriano.

Todos esos originales datos finales confrontaron con una jornada anodina, que lo fue más todavía por su extenso kilometraje. Bien por fatiga tras el duro comienzo de esta edición, bien por reservar fuerzas de cara al no menos exigente día que les aguarda hoy a los ciclistas, los intentos de escapada prácticamente brillaron por su ausencia.

A lo más, una primera fuga de los Uno-X Jonas Abrahamsen -portador del maillot de la montaña- y Johannes Kulset, que ellos mismos abortaron a los cinco kilómetros, incluso esperando al pelotón parados en el arcén, y una segunda de Fabien Grellier (Total Energies), más por razones publicitarios que de otro tipo, que duró poco más de 35 kilómetros, en todo momento controlada por el gran grupo, que no le permitió que la diferencia alcanzase el minuto.

TENSIÓN Y NERVIOS

Toda la parsimonia que tuvo el pelotón al inicio de la etapa -la primera hora solo recorrieron 37 kilómetros- se transformó en tensión y nervios a 30 para meta. Como es ya habitual, los equipos al completo quisieron coger la cabeza de la carrera, lo que, sumado a un buen número de rotondas, convirtió el final en otro capítulo peligroso por contactos y caídas.

Y, aunque no tuvieron consecuencias graves, más de uno dio con sus huesos en el suelo. Como Casper Pedersen (Soudal) y Bruno Armirail (AG2R), en sendos episodios aislados, aunque la más aparatosa la provocó el despiste de un corredor de Cofidis, de la que salieron los más damnificados varios integrantes del Israel. Con anterioridad, Mathieu Van der Poel (Alpecin) sufrió un problema mecánico que repercutió en el sprint final.

Y es que, a falta de su lanzador, el máximo favorito a la victoria parcial, Jasper Philipsen, ni siquiera entró entre los diez primeros. De ello se benefició un Girmay que desplegó su golpe de pedal más potente para imponerse en los últimos metros a Gaviria (Movistar) y De Lie (Lotto).

El otro gran beneficiado de la jornada resultó Carapaz, que entró decimocuarto, muy por delante de los otros tres rivales -Pogacar, Evenepoel y Vingegaard- con los que estaba igualado en la general, para hacerse con un maillot histórico que tratará de defender en la subida al Galibier, a casi 20 kilómetros de la llegada.