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GAZA
EL INFIERNO EN GAZA INCENDIA ORIENTE MEDIO

Palestinos liberados relatan el horror de las torturas diarias en Sde Teiman

El director del hospital Al-Shifa, Mohamed Abu Salmiya, liberado junto a otros 50 presos de la prisión de Sde Teiman, relató siete meses de torturas casi diarias en un centro que los palestinos consideran más terrible que Guantánamo. La liberación se debió solo al problema de saturación de las prisiones israelíes y desató una oleada de críticas en el Gobierno israelí.

Palestinos liberados relata las torturas a las que fueron sometidos durante meses.
Palestinos liberados relata las torturas a las que fueron sometidos durante meses. (Bashar TALEB | AFP)

El relato de las torturas sistemáticas sufridas por el director del hospital Al-Shifa, Mohamed Abu Salmiya, liberado ayer junto a medio centenar de presos palestinos después de más de siete meses de detención, añadió otra crónica del infierno al que Israel somete a los palestinos.

Abu Salmiya, detenido sin cargos a finales de noviembre, relató humillaciones físicas y psicológicas constantes, a consecuencia de las cuales «muchos presos han muerto en los centros de interrogatorio». «Nos han sometido a torturas duras y la ocupación asalta las celdas de los prisioneros y los agrede casi a diario», explicó.

El que fuera director del hospital Al-Shifa señaló, además, que algunos presos han llegado a perder hasta 30 kilos por la falta de comida. «Durante dos meses, comían solo una barra de pan al día», continuó.

Otro de los liberados, Faraj al-Samuni, también relató las condiciones «insoportables», por las torturas y por la difusión de enfermedades debido a la falta de atención médica.

Fue detenido el 16 de noviembre en un puesto de control israelí en el centro de Gaza, cerca del llamado eje Netzarim, donde su padre, sus hermanos y algunos primos murieron en ataques israelíes. «Fuimos sometidos a severos interrogatorios y torturas. Cuando entras a la sala de interrogatorios, el oficial comienza a disparar, provocando el pánico», señaló Al-Samuni. Les preguntaban repetidamente dónde se encontraban los cautivos israelíes: «Yo no tenía idea. Soy un agricultor. Después, empezó a disparar de nuevo incluso cerca de mis oídos, provocando que sangraran».

Según el abogado Jaled Mahajneh, que pudo visitar a un periodista detenido en la prisión de Sde Teiman, uno de los lugares más siniestros para los prisioneros, los palestinos llegan a permanecer encadenados y con los ojos vendados hasta 24 horas.

Son obligados a dormir encorvados en el suelo sin ropa de cama y las esposas se retiran solo durante una ducha semanal de un minuto, a la que muchos renuncian por castigos aún mayores si tardan más de ese tiempo. Mahajineh asegura que «la situación allí es más horrible que cualquier cosa de la que hayamos oído hablar de Abu Ghraib y Guantánamo». Más de 4.000 palestinos detenidos en Gaza han estado encerrados en esta base militar del Negev desde el 7 de octubre. La mayoría ni siquiera sabe dónde está y al menos 35 han muerto en circunstancias desconocidas, señala el abogado.

«Los prisioneros no pueden hablar entre sí, a pesar de que más de 100 comparten el mismo encierro», algunos de ellos ancianos y menores, explicó Mahajneh al medio +972. No se les permite rezar y por cada 100 presos solo se proporciona un rollo de papel higiénico al día.

El periodista Muhammad Arab fue detenido en marzo cuando cubría el asedio israelí del hospital Al-Shifa y está casi irreconocible después de 100 días en el centro de detención. Le contó al abogado que los guardias israelíes violaron a seis presos con un palo frente a los demás, y que «aquello que me estaba diciendo era solo una pequeña parte de lo que estaba sucediendo allí».

La mayoría de los detenidos no están acusados formalmente de pertenecer a ninguna organización o participar en ninguna actividad militar.

Solo son interrogados después de muchos días de detención y no tanto para obtener información, sino como un acto de venganza. La Sociedad de Prisioneros Palestinos denunció el pasado domingo que algunos llegan a ser sometidos a operaciones quirúrgicas sin anestesia.

Pero la persecución de los presos no acaba ahí. La vida del exdirector del hospital Al-Shifa aún corre peligro después de la tormenta de reacciones virulentas que se desató en el Gobierno israelí por su liberación.

El Observatorio Euromediterráneo de Derechos Humanos alertó de «la posibilidad de que Israel vuelva a detener, atacar o directamente matarlo de forma deliberada», y responsabilizó a Israel por la vida del médico «después de lanzar una amplia campaña política y mediática contra él».

El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, calificó la liberación como «un escándalo» y pidió una investigación inmediata. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, también de distanció ante la oleada de críticas. Dijo que la decisión «llegó tras las discusiones en el Tribunal Supremo sobre una petición contra la detención de prisioneros en las instalaciones de Sde Teiman».

Además, anunció la apertura de una investigación sobre el asunto, tras lo que el ministro de Defensa, Yoav Gallant, también quiso desmarcarse subrayando que la medida no fue aprobada por parte de su Ministerio.

Los opositores Benny Gantz y Yair Lapid pidieron el cese de quien tomara la decisión, que consideraron «una debacle».

Víctimas de estas torturas sistemáticas murieron también Adnan al-Barsh, jefe de Medicina Ortopédica en el hospital Al-Shifa, e Iyad al-Rantisi, director de Obstetricia y Ginecología del hospital Kamal Adwan. Israel mantiene a cientos de trabajadores sanitarios en sus cárceles tras los duros ataques a los que ha sometido a los hospitales de Gaza. El de Al-Shifa fue escenario de un asedio particularmente intenso y allí se descubrieron al menos tres fosas comunes.



El Ejército israelí ordena de nuevo evacuar barrios de Jan Yunis

El Ejército israelí ordenó ayer nuevas evacuaciones de varios barrios orientales de Jan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, tras el ataque que lanzó la Yihad Islámica desde esta zona con al menos 20 cohetes contra localidades fronterizas del sur de Israel. El lanzamiento de cohetes desde Gaza, con una veintena de proyectiles, es el mayor de los últimos meses. El Ejército israelí, por su parte, dijo atacar el punto de origen del lanzamiento de los cohetes.

En los barrios evacuados se encuentra un tercio de los desplazados de Rafah, donde las tropas israelíes prosiguen con su incursión tras más de un mes, que se niegan a abandonar la zona porque no tienen a dónde ir. El Ejército les instó a que se dirijan hacia la designada «zona humanitaria», a pesar de que no existe ninguna zona segura.

Israel bombardea Gaza desde el norte hasta el sur y obliga a la población a desplazamientos continuos. Además, las tropas regresan a lugares devastados donde habían anunciado el fin de las operaciones. Las fuerzas sionistas continuaron por quinto día la operación en el barrio de Suajaiya, en la ciudad de Gaza, de donde han huido ya en ese tiempo entre 60.000 y 80.000 personas. «No tenemos dónde quedarnos. Seguimos buscando agua, pero no la encontramos», señalaba uno de los desplazados.GARA