Indignación por otro ataque israelí contra la misión de la ONU en Líbano
Un nuevo ataque israelí contra los soldados de la misión de la ONU en Líbano supone un peldaño más en la escalada bélica del régimen sionista y ha provocado la indignación de varios Gobiernos europeos, y de Naciones unidas, mientras EEUU se limitaba a pedir a Israel que no ataque a la Finul. El Ejército israelí volvió a intensificar sus bombardeos en territorio libanés.

Israel enfrenta una ola de indignación que alcanzó ayer varias capitales europeas después de que atacara por segundo día consecutivo torres de vigilancia de los cascos azules en Líbano en el marco de su ofensiva militar contra el país, tras ordenar a la ONU evacuar esas posiciones. También violaron el perímetro de la posición atacada el jueves. Líbano informó, además, de la muerte de dos de sus soldados en un bombardeos israelíes en el sur del país y su primer ministro, Najib Mikati, pidió un cese el fuego «inmediato» entre Israel y Hizbulah después de que Beirut fuera golpeada el jueves por el bombardeo más mortífero desde la escalada del conflicto, que dejó 22 muertos, y afirmó que su Gobierno está dispuesto a desplegar a su Ejército en el sur.
Tras el segundo ataque, ayer en Naqoura, Italia y los Estados español y francés convocaron a los embajadores israelíes para pedirles explicaciones tras calificarlo, en una declaración conjunta, de «injustificable» y de «grave violación» del derecho internacional humanitario.
El jefe de operaciones de la ONU, Jean-Pierre Lacroix, exigió a Israel el jueves ante el Consejo de Seguridad que respete el estatus de la Finul y cese sus ataques. Indonesia, Uruguay, Turquía, Chile o Irlanda expresaron su preocupación por la situación. Israel hizo caso omiso y ayer volvió a atacar a la Finul.
En medio de las continuas masacres israelíes que siguen sumando muertos en Líbano, la Franja de Gaza y Cisjordania, recalcaron que «todo el personal de mantenimiento de la paz debe ser protegido», antes de pedir un alto el fuego. Y solicitaron la plena implementación de la resolución 1701, que exige un cese total de las hostilidades, la retirada de las fuerzas israelíes para ser reemplazadas por fuerzas libanesas y de la Finul y el desarme de los grupos armados.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, pidió a la comunidad internacional que suspenda el envío de armas a Israel e instó a la Comisión Europea a revisar el acuerdo de asociación de la Unión Europa con Israel.
EEUU se limitó a pedir a Israel que no ataque a la Finul.
El Ejército israelí anunció que abrió una investigación «en profundidad» y dijo que disparó hacia una «amenaza» cerca de la posición de la Finul.
Sus ataques a agencias o fuerzas de la ONU no son, en cualquier caso, algo nuevo. Durante la masacre de Gaza, Israel ha bombardeado en repetidas ocasiones escuelas de la ONU en las que se había refugiados desplazados. Esta actuación ha sido impune.
La Unrwa, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, ha estado recurrentemente en el punto de mira de Israel, acusándola de albergar militantes de Hamas.
En esta línea, Israel ha confiscado el terreno en el que se encuentra la sede de la Unrwa en Jerusalén Este, territorio que ocupa ilegalmente, lo que supone una nueva violación de las resoluciones de la ONU.
Estos incidentes se producen después de que el 23 de septiembre Israel intensificara su ofensiva militar contra Hizbulah, una semana después de iniciar su invasión en Líbano.
EEUU busca impedir una propagación del conflicto a todo Oriente Medio, en un momento en que el Gobierno israelí prometió responder a la andanada de misiles lanzada por Irán contra su territorio el 1 de octubre. Según expertos, los países del Golfo no dejarán que Israel utilice su espacio aéreo para atacar Irán.
Israel alcanza al jefe de seguridad de Hizbulah
Hizbulah admitió ayer que su jefe de seguridad, Wafic Safa, fue alcanzado en el bombardeo israelí que el jueves mató a 22 personas, la mayoría civiles, en Beirut. Muerto su líder, Hassan Nasrallah, y descabezada su cúpula militar -ayer mismo, el Ejército israelí anunció que mató en un ataque en el sur de Líbano al comandante de la unidad anticarro de las fuerzas de élite Rawdan de Hizbulah, Harib al-Shaja-, Israel va ahora a por los responsables políticos del movimiento. El partido-milicia se limitó a señalar que Safa «fue alcanzado», sin dar más detalles sobre su estado.
Muy influyente, Safa es considerado el jefe de la «unidad de enlace y coordinación» de Hizbulah, su temido aparato de seguridad. Sancionado por EEUU, ha coordinado intercambios de prisioneros con Israel en el pasado. Su hijo resultó herido en las explosiones de cientos de buscapersonas y walkie-talkies a mediados de septiembre, un ataque atribuido a los servicio secretos israelíes.
Otra fuente cercana a Hizbulah aseguró que los ataques del jueves por la noche demuestran que Israel «ha pasado a una nueva etapa, atacando a los líderes políticos».D.L.

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