Ramon SOLA
OSASUNA

Orden rojillo (colíder en fueras de juego) contra el coladero merengue

Para ganar en el Bernabéu como en 1990 y 2004, deberá mantener la valentía con la que es segundo en toda Europa de fuera de juego exitoso.

Areso el pasado marzo ante el Real Madrid.
Areso el pasado marzo ante el Real Madrid. (Idoia ZABALETA | FOKU)

El 0-4 del 30 de diciembre de 1990 y el 0-3 del 11 de abril de 2004 son los espejos en que se mira el Osasuna que acude al Bernabéu esta tarde a las 14.00. Dos triunfos que marcan un hito en la historia rojilla y que aceleraron el final de sendos entrenadores blancos: Alfredo di Stefano y Carlos Queiroz. Carlo Ancelotti es ahora el que tiembla después de tres derrotas y la sensación de un equipo tan rutilante como descosido. Basta reparar en los siete goles recibidos en casa en los últimos dos partidos, nueve en tres si se suman los del Borussia Dortmund.

Osasuna acude sin presión alguna y pleno de moral tras el buen partido ante el Valladolid. Aunque los titulares se los esté llevando la tripleta Aimar-Bryan-Budimir, hay un dato clave en este encuentro: el equipo es segundo en el ranking de fueras de juego provocados al contrario en todas las grandes ligas europeas, solo por detrás del atrevidísimo Barcelona de Flick, que arrasa en esta clasificación.

Ahondando en ello, resulta que el Madrid se estrelló precisamente contra el Barça (0-4) por esa defensa adelantada. Cayó en la trampa hasta doce ocasiones en aquel partido. Otro dato paralelo: Mbappé ha incurrido en diecisiete offsides ya en toda la temporada (ocho solo en aquel partido). Por contra, los rojillos se han mostrado muy eficaces al sortear los fueras de juego rivales, y especialmente los del Barça, al que rompieron con un recital de quebrar la línea contraria con irrupciones por el lateral derecho. Puestos a soñar de nuevo, ¿será el partido de Vinicius o puede serlo el de Areso?

La evidencia es que el desorden se está comiendo al Real Madrid, en el que se intuye poco entrenamiento y menor disposición para la presión de sus dos figuras delanteras. El segundo gol del Milán el pasado martes fue un catálogo: un mal pase de Tchouameni fue despreciado por Vinicius, que ni buscó la pelota ni presionó la recuperación rival, luego se dejó llegar al área al rematador, y finalmente, ninguno de los centrales acudió al rechace del portero.

Osasuna tratará de explotar esa indolencia. Tiene gente adelante preparada para ello, pero necesitará sobre todo mantener alejada la línea atrás, donde Catena está marcando la pauta y la entrada de Juan Cruz por Bretones había mejorado la sincronización. La baja del 3 al no haberse recuperado de un golpe en el pie es un contratiempo en este contexto. Y que Sergio Herrera acierte cuando le toque...

Los navarros contarán con el estímulo del retorno del técnico, Vicente Moreno, tras una semana enfrascado en la tragedia de su localidad, Massanassa; ayer regresó a Taxoare.

Con todo, será el ayudante Dani Pendín quien esté en el banquillo, puesto que el primer entrenador cumple el segundo partido de sanción.