Daniel GALVALIZI
MADRID
ACUERDO SOBRE MEDIDAS SOCIALES EN MADRID

La crisis de los seis días: Sánchez pacta con Junts un «ómnibus bis»

Además de la subvención al transporte y la subida de las pensiones, el nuevo real decreto incluirá el traspaso al PNV del edificio parisino que fue sede del Gobierno de José Antonio Agirre, pero se moderan las medidas antidesahucios y caen medidas tributarias y cambios a otras leyes. Concluyen días de dura batalla bipartidista por el relato sobre los culpables.

Pedro Sánchez interviene en la Moncloa para dar a conocer el acuerdo.
Pedro Sánchez interviene en la Moncloa para dar a conocer el acuerdo. (Gustavo VALIENTE | EUROPA PRESS)

La crisis de los seis días, así podría llamarse. Se desató el miércoles pasado, cuando en el pleno extraordinario de enero las derechas de PP-Vox-Junts-UPN tumbaron el decreto ómnibus de alta relevancia social para la clase media y trabajadora. Millones de pensionistas no tenían su aumento, así como millones de usuarios de transportes público perdían subvenciones y los damnificados por la trágica dana en Valéncia y los del volcán de La Palma no recibían compensaciones. Una debacle.

Pero ayer Pedro Sánchez y Carles Puigdemont eligieron que tocaba acordar. Con los siete escaños de Junts alcanza para la aprobación en el Congreso (incluso alcanza para que Podemos se abstenga si quiere). El líder del PSOE rompe así la mayoría coyuntural de Junts con PP y Vox, que venía en franco acercamiento.

El otro tema de menor relevancia social, pero de alto impacto político es el del edificio de la sede del Gobierno vasco en el exilio ubicado en la avenida Marceau de París, valorado en 16 millones de euros. Por supuesto, Junts no objetaba esto y está incluido.

Pero el nuevo texto ha sufrido una amputación para que Junts acepte dar su sí: se ha moderado el escudo antidesahucios y desaparece como estaba antes, con unos cambios técnicos que fortalecen la posición de los propietarios. «Se prevén ayudas a familias vulnerables así como medidas para garantizar el cobro del alquiler a los propietarios y el pago a ellos de los desperfectos ocasionados por las ocupaciones», informaba Junts, que había señalado este aspecto como su principal objeción al texto rechazado el miércoles.

El pacto con Junts incluye dos elementos de relevancia política: el compromiso del PSOE para «la tramitación) (pero no la aprobación) de la llamada cuestión de confianza, y que la formación independentista haya dispuesto que desde ayer «levanta la suspensión» que había puesto a las «negociaciones sectoriales» con el PSOE. Pedro Sánchez no se muestra preocupado por la cuestión de confianza. «Partido a partido», dijo.

GUERRA SEMIÓTICA

La batalla por ganar el relato e influir en la narrativa de la caída de las medidas sociales ha sido insoslayable y permanente estos seis días y comenzó al minuto que el PP y Junts se decantaron por el no. Alberto Núñer Feijóo se ocupó de reparar daños y mantuvo una importante agenda para que calase el mensaje que buscaba: ellos apoyaban las tres medidas principales, pero no el resto, fundamentalmente lo del «regalo a los socios» del PNV y las medidas antidesahucios. Pero otra vez hubo alguien que ofreció un pacto más barato: Puigdemont.

¿Por qué la crisis de los seis días no ha durado más? No hay todavía encuestas pero algunos creen que la batalla por el relato ha tenido un ganador claro. Sobre la estrategia seguida estos días y la narrativa, en la cúpula del PSOE aseguran: «Nosotros la batalla que hemos dado es la de garantizar la subida de las pensiones. El PP votó no, PSOE votó sí, son hechos y son irrefutables».

El PP también exhibió dudas y grietas. De hecho, ya en el pleno del miércoles pasado admitía que estaban a la espera de la decisión de Junts.

¿Por qué había dudas hasta bien comenzado el pleno, si el texto era tan malo? ¿Acaso preferían abstenerse si Junts votaba a favor para no pagar costes?