Dabid LAZKANOITURBURU
EL INFIERNO EN GAZA INCENDIA ORIENTE MEDIO

Trump presiona a Egipto para que acoja a los palestinos de Gaza

El hiperactivo presidente de EEUU insiste en apostar por la deportación de los palestinos a Egipto y Jordania, y asegura que habló del plan con su «amigo» y presidente golpista egipcio, Abdelfatah al-Sissi, a quien «ayudamos mucho y estoy seguro de que él nos ayudaría».

Soldados israelíes, en el segundo día de operación en Tulkarem.
Soldados israelíes, en el segundo día de operación en Tulkarem. (M.NASSER | APA)

El presidente de EEUU, Donald Trump, insistió en defender una nueva deportación masiva del pueblo palestino y confirmó que ha propuesto a Egipto y a Jordania que acojan a un millón y medio de personas de la Franja de Gaza «mientras nosotros limpiamos el lugar entero».

«Me gustaría que vivan en una zona donde puedan vivir sin tantas interrupciones, revoluciones y violencia», señaló en un tono cínicamente magnánimo a la cadena estadounidense CNN.

«Cuando miras a la Franja de Gaza, ha sido un infierno durante muchos años, y parece ser esto: varias civilizaciones empiezan aquí, empezaron miles de años antes. Siempre ha habido violencia asociada. Así que creo que se puede conseguir que la gente viva en zonas mucho más seguras y quizás mucho mejores, y quizás mucho más cómodas», concretó el nuevo jefe de la Casa Blanca, después de que el domingo afirmara ante la prensa que había trasladado esta idea al rey de Jordania, Abdalah II, una iniciativa que el Gobierno del país árabe ha rechazado.

Trump aseguró que también ha abordado el tema con el presidente de Egipto, el mariscal golpista Abdelfatah al-Sissi, si bien evitó dar detalles sobre la respuesta de este.

«Me encantaría que se llevara a algunos, les ayudamos mucho y estoy seguro de que él puede ayudarnos, es amigo mío. (Al-Sissi) está en una parte muy difícil del mundo, para ser honesto, como dicen, es un barrio difícil, pero creo que puede hacerlo», aseguró el magnate.

El vicepresidente de la Cámara de Representantes de Egipto, Mohamed Abu al-Eneri, se mostró «bastante molesto» por las declaraciones del inquilino de la Casa Blanca, que «van a incendiar la zona entera o al menos irritar los sentimientos de muchos».

Una fuente egipcia de alto nivel desmintió ayer que hubiera habido tal contacto entre Trump y Al-Sissi. «Cualquier llamada telefónica del presidente de la República se anuncia de acuerdo y como es costumbre entre jefes de Estado», afirmó.

«Se debería haber garantizado la precisión requerida, especialmente en lo que respecta a una llamada a este nivel y en este delicado momento para la región del Oriente Medio, y a la luz de la especial importancia que representa en vista de las distinguidas relaciones entre los presidentes de dos países», se quejó esta fuente.

UN PROBLEMA CRÍTICO PARA JORDANIA Y EGIPTO

Según cálculos nunca oficializados, el 80% de la población de Jordania es palestina, tanto en origen como fruto de las sucesivas deportaciones padecidas por los palestinos desde la creación del Estado de Israel.

Con los Hermanos Musulmanes como primera fuerza de oposición, el reino hachemí vería peligrar su pervivencia de asumir un nuevo éxodo.

El régimen golpista egipcio ha logrado recientemente someter una insurrección de tintes islamo-yihadistas de la población de la península del Sinaí, que sería la primera en verse estresada en caso de un éxodo de gazatíes.

Pese a todo ello, Trump ve viable la posibilidad de que Jordania y Egipto acepten a los gazatíes. Ambos países han rechazado esta opción categóricamente durante décadas, además de que los propios palestinos se oponen a abandonar su tierra, como ha quedado evidenciado en la vuelta de cientos de miles de gazatíes a los restos de sus casas en el norte de la Franja.

El ministro de Exteriores de Jordania, Ayman al-Safadi, reiteró el lunes ante el Parlamento el rechazo del reino hachemí a la idea de «una patria alternativa» como solución al conflicto palestino propuesta por el presidente de EEUU.

Trump ha afirmado que hablará con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien ayer confirmó que visitará la Casa Blanca el próximo martes.

«ISRAELÍES A GROENLANDIA»

El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ironizó con que Washington podría apostar por «expulsar a los israelíes» a Groenlandia.

El de deportar a los palestinos «es un proyecto que muchas personas han intentado aplicar en el pasado, pero todos han fracasado. Los palestinos no pueden ser eliminados de esta región y los palestinos no pueden ser expulsados», señaló Araqchi a la cadena de televisión británica Sky News. «Mi sugerencia es otra. En lugar de a los palestinos, intenten expulsar a los israelíes. Llévenlos a Groenlandia para así poder matar dos pájaros de un tiro. Así resuelven el problema en Groenlandia y el de los israelíes», bromeó.



Desplazamientos a punta de pistola

Fuerzas militares israelíes evacuaron por la fuerza durante la noche del lunes a varias familias en el campamento de refugiados de Tulkarem, donde llevan a cabo otra operación por segundo día consecutivo. El Gobierno de la Autoridad Palestina acusó al Ejército del desplazamiento de palestinos a punta de pistola y de imponer un cerco al hospital de la ciudad. La operación, que también afecta al campamento de refugiados de Nur Shams, incluye «la destrucción de infraestructura, como redes de agua, electricidad e internet en muchas zonas de la ciudad», y la presencia de francotiradores desplegados en los tejados, denunciaron las autoridades palestinas.

Destacaron que «estos crímenes de guerra coinciden con los crímenes en Jenin», donde las fuerzas israelíes lanzaron la semana pasada la operación Muro de Hierro, en la que han matado a al menos 16 palestinos, y han dejado decenas de heridos y miles de desplazados. El Ejecutivo palestino reiteró que «estos crímenes y violaciones reflejan que el Gobierno israelí replica de forma sistemática y deliberada sus crímenes contra los palestinos en Gaza», y volvió a pedir la reacción urgente de la comunidad internacional.GARA



El veto a la Unrwa, otro desastre

Israel cortará a partir de mañana todo contacto con la agencia de la ONU para los refugiados (Unrwa) y «cualquiera que actúe en su nombre», confirmó el embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La decisión, aprobada por el Parlamento israelí el pasado octubre, pone en peligro la seguridad y el futuro de los palestinos al golpear a una agencia que atiende a alrededor de seis millones de refugiados -incluidos sus descendientes- en Líbano, Siria, Jordania, Cisjordania y la Franja de Gaza.

Para mañana, Israel ha obligado a la agencia a desalojar todas sus instalaciones, lo que afecta especialmente a las escuelas y a los centros de salud.

«Será un completo desastre», advirtió al Consejo el jefe de la agencia, Philippe Lazzarini, quien añadió que «el incesante ataque contra la Unrwa pone en peligro la vida y el futuro de los palestinos en todo el territorio palestino ocupado», y contribuirá a un aumento de la inestabilidad y la desesperación de la población palestina.

La ONU insiste una y otra vez en que la Unrwa es irremplazable, especialmente en Gaza, para sostener la vida de millones de personas. «Seguimos decididos a quedarnos y hacer nuestro trabajo hasta que ya no sea posible», insistió Lazzarini, no sin advertir del riesgo que corren los empleados palestinos de la agencia.

Israel acusó a la agencia de estar infiltrada por Hamas y a algunos de sus empleados de participar en el ataque del 7 de octubre de 2023 y, aunque nunca lo probó, fue suficiente para que varios de sus aliados cortaran la financiación a la Unrwa en enero del año pasado. Más tarde, al constatar la falta de pruebas, recuperaron la financiación, pero el estigma persistió y ayer mismo la embajadora estadounidense en la ONU, Dorothy Shea, mostró su apoyo a la decisión israelí de obligar a la agencia de la ONU a salir de Jerusalén y cortar todo contacto con ella, a pesar de la inmunidad jurídica que la protege según la Carta de las Naciones Unidas. Llegó a decir que «la Unrwa «exagera los supuestos efectos» de la decisión israelí.

Por su parte, Rusia reprochó a Washington haber permitido que Israel se salte «tan descaradamente» las leyes internacionales más elementales. «No se habría atrevido si no hubiera sentido el apoyo militar y económico absoluto a incondicional de Estados Unidos», lamentó Moscú.

Entre los planes de Israel se encuentra la construcción de un bloque 1.400 viviendas para israelíes en los terrenos de la Unrwa en Jerusalén Este. La sede apenas contaba ya con un centenar de trabajadores, después de que Israel no facilitara a 400 empleados palestinos el permiso necesario para cruzar desde sus lugares de residencia en Cisjordania. Hoy caducan los visados de trabajo de alrededor de un medio centenar de empleados extranjeros. Sus departamentos serán recolocados en Amman, Jordania, lo que supone un obstáculo a la comunicación con los países donantes de financiación, muchos de ellos asentados en Jerusalén.

La Unrwa tiene ahora muy difícil continuar sus servicios en Cisjordania, pero también la entrada de miles de camiones con ayuda humanitaria en la Franja de Gaza, donde hasta ahora alimentaban a un millón de gazatíes, cuyo movimiento debe ser coordinado en antelación el Ejército israelí. Además, la agencia teme no poder pagar a sus cerca de 13.000 empleados en Gaza.GARA