Arnaitz GORRITI
GASTEIZ
MACCABI EN GASTEIZ

Por Palestina, contra viento, lluvia, marea y la vergüenza de este duelo

Miles de personas marcharon hasta Zurbano por el barrio de Zaramaga pese al mal tiempo, en una manifestación que se acabó con la ausencia de Indar Baskonia, al impedirles la Ertzaintza meter una pancarta pese a tener permiso de Juegos y Espectáculos.

A pesar del tiempo de perros, la manifestación de Palestinarekin Elkartasuna reunió a miles de personas.
A pesar del tiempo de perros, la manifestación de Palestinarekin Elkartasuna reunió a miles de personas. (Raúl BOGAJO | FOKU)

La voluntad de ayudar o al menos mostrar apoyo al pueblo palestino no fue capaz de mover montañas, pero sí de hacer frente a una tarde de perros en el centro cívico Iparralde. Lluvia, frío y viento en la salida de la manifestación organizada por la plataforma Palestinarekin Elkartasuna y que, pese a todo, reunía ayer a miles de personas en un trayecto de más de una hora de duración hasta Zurbano por el barrio de Zaramaga, dejando clara una idea: «Maccabi kanpora!»

No fue la consigna más vitoreada, sobre todo en los primeros compases de una manifestación que resultó una declaración de intenciones en sí mismo. La cabecera arrancó con un retraso cercano al cuarto de hora, momento en el que el tiempo, aunque nunca dejaría de llover, daba al menos algo de respiro a los reunidos. Banderas palestinas por doquier, ikurriñas, pancartas a prueba de agua y de humedad, paraguas, chaquetas cerradas buscando abrigo, pero con las gargantas más o menos afinadas y bien tratadas para mostrar una solidaridad por Palestina, un pueblo que sufre privaciones que hacen palidecer el mal tiempo vivido anoche en la capital alavesa.

Más allá del número de manifestantes reunidos, destacaba lo activos que se mostraron los reunidos, sin dejar de dividir sus gritos entre la admiración por la resistencia palestina y el desprecio así al estado sionista de Israel como a la complicidad que permitió que se disputase el partido de Euroliga entre Saski Baskonia y el Maccabi de Tel Aviv.

PROHIBICIÓN POLICIAL

«¡Euroliga, cómplice!» terminó siendo un vítore verdaderamente hiriente, toda vez que Saski Baskonia es uno de los trece propietarios de la Euroliga, más allá de la manifestación de anoche o la iniciativa de Indar Baskonia Hintxa Taldea de no entrar en el pabellón en todo el encuentro, al no dejarles la Ertzaintza meter una pancarta con la consigna «Palestina Askatu», a pesar de tener el permiso expreso de la Juegos y Espectáculos para introducirla.

La protesta finalizó con el comunicado de la plataforma Palestinarekin Elkartasuna declarando que «se pretende normalizar a Israel, estado terrorista que durante décadas ha ocupado y masacrado al pueblo palestino», remarcando que «la participación del equipo en la Euroliga es una decisión política para limpiar la imagen del proyecto sionista».

«Hay valores por encima del deporte, como la solidaridad con los pueblos oprimidos. Este partido pretende invisibilizar el genocidio que se está perpetrando en Palestina y no debería jugarse», recalcaron, amén de instar a romper toda relación con Israel.