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CIUDAD DE GAZA
EL INFIERNO EN GAZA INCENDIA ORIENTE MEDIO

Hamas rechaza el ultimátum y los mediadores tratan de salvar la tregua

Niños palestinos, en un refugio para desplazados en Beit Hanoun.
Niños palestinos, en un refugio para desplazados en Beit Hanoun. (Omar AL-QATAA | AFP)

Hamas y la Yihad Islámica advirtieron de que no cederán ante las amenazas de Estados Unidos e Israel de reanudar los ataques masivos contra Gaza si no liberan a los prisioneros israelíes el sábado.

«No aceptaremos el lenguaje de las amenazas estadounidenses e israelíes. Israel debe implementar plenamente el acuerdo de alto el fuego», afirmó el portavoz de Hamas, Hazem Qassem.

A su vez, el brazo armado de la Yihad Islámica recalcó que el destino de los prisioneros depende de las acciones, «negativas o positivas», del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y responsabilizó a su Gobierno «de las consecuencias por eludir sus compromisos» y de las continuas violaciones del acuerdo.

Tras cinco intercambios de prisioneros, el acuerdo que entró en vigor el 19 de enero se ha atascado antes de cumplir la primera fase de seis semanas. Según sus términos, 33 israelíes retenidos en Gaza y casi 2.000 palestinos encarcelados por Israel deben ser liberados para principios de marzo. Hasta ahora los canjes han afectado a 16 israelíes y 765 palestinos.

Las violaciones del acuerdo por parte de Israel en forma de ataques y más muertos, retrasos en la aplicación de varios puntos y obstáculos a la entrada de ayuda humanitaria -sumadas a los planes de limpieza étnica de EEUU- llevaron a que Hamas suspendiera el próximo intercambio como forma de presión.

Tras la respuesta en forma de ultimátum de Israel y EEUU, los mediadores de Qatar y Egipto se han puesto en contacto con la parte estadounidense y «trabajan intensamente para resolver la crisis», según fuentes palestinas.

Hamas insiste en que está comprometido con el acuerdo de alto el fuego, que, subraya, debe cumplirse «palabra por palabra» y envió a El Cairo una delegación, liderada por el miembro del buró político Jalil al-Haiya, para intentar poner fin a la crisis y discutir con funcionarios egipcios la implementación del acuerdo y la liberación de prisioneros «a través de comités técnicos y los mediadores», explicó el grupo.

OTRO MUERTO EN GAZA

Mientras tanto, el Ejército israelí ha enviado refuerzos adicionales a la Franja de Gaza preparando nuevos ataques, si bien sigue vulnerando la tregua a diario. Ayer mató a una persona e hirió gravemente a otra en un ataque con dron contra la localidad de Rafah. Desde que comenzó el alto el fuego, el pasado 19 de enero, las fuerzas israelíes han matado al menos a una treintena de personas.

Tampoco han comenzado las conversaciones para preparar la segunda fase del acuerdo de tregua como estaba previsto, lo que Hamas achaca a la continua obstrucción de Israel para sabotear el pacto.

De hecho, esta segunda fase supone pasos clave a los que Israel se resiste, como el fin total de la agresión a Gaza y la preparación de su reconstrucción. Un sabotaje que los planes del presidente de EEUU, Donald Trump, para expulsar a la población palestina ha venido a respaldar.

Por otro lado, Hamas saludó las posiciones de Jordania y Egipto, que han rechazado el plan propuesto por Trump mientras Washington presiona a ambos países para que sirvan de destino a los desplazados. También agradeció la perspectiva de «un plan árabe para reconstruir Gaza sin desplazar a sus habitantes» que ha presentado El Cairo.

Por su parte, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, aseguró que «nuestro pueblo está comprometido con permanecer en su tierra en Gaza, Cisjordania y Jerusalén. Palestina no está en venta», en un mensaje de agradecimiento a las autoridades de Jordania y Egipto.



Israel, el Estado más letal para periodistas

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), recogió en su último informe que el Ejército israelí acabó con la vida de 85 de los 124 profesionales de la información muertos en conflictos o en otros Estados en 2024, el 70%. De ellos, mató a 82 en Gaza y a otros tres en Líbano. Israel replicó vinculando a los informadores con Hamas, ante lo que el CPJ señaló que «la táctica de señalar a periodistas como terroristas sin mostrar pruebas es cada vez más adoptada tanto por regímenes autoritarios como por países supuestamente democráticos». En el caso del periodista de Al-Jazeera Ismail al-Ghoul presentó «pruebas» tan inconsistentes, como que habría recibido un rango militar de Hamas a los 10 años.

Según el CPJ, los países más mortíferos para los periodistas, entre ellos Israel, «comparten un manual común que les ayuda a eludir responsabilidades y a negar la justicia a los periodistas asesinados. Algunos reprimen la investigación de los incidentes, culpan a las propias víctimas y la mayoría, simplemente, ignora su deber de exigir responsabilidades a los asesinos. Israel ha utilizado todas estas tácticas incluso antes de que comenzara la última guerra», incidió el informe.GARA