SERGIO IGLESIAS
BILBO

«Lo mejor de estos 20 años es que hemos podido vivir como niños»

La banda catalana regresa a Euskal Herria para presentar las canciones de su último trabajo, ‘‘Sempre dempeus’’, en el que muestran su faceta más reflexiva, con temas más cercanos al pop pero sin perder el carácter combativo del grupo. Aterrizan hoy en Totem de Atarrabia y mañana en Kafe Antzokia de Bilbo.

(GARA)

Ya han pasado 20 años desde que comenzaran con este proyecto. ¿Cómo ha vivido estas dos décadas con Buhos?

La verdad es que han pasado muy rápido. Nos lo hemos pasado muy bien, hemos sido muy felices y hemos transformado nuestro hobby en una profesión. Y así, casi sin darnos cuenta, han pasado 20 años.

Centrándonos en su nuevo trabajo, lo que se ve es que hay hueco para temas más pop, y con un cierto punto más reflexivo. ¿Se nota a la hora de componer esa «madure» que dan los años?

Bueno, esto es música, y las cosas salen como salen. Y sí que hay canciones más profundas, hay una canción que he hecho con mis hijos, otra que habla sobre mi vida… pero luego hay mucha reivindicación, como siempre, y también temas más comerciales de buen rollo.

En «Sempre Dempeus» vuelven a contar con varias colaboraciones. ¿Es importante para ustedes destacar ese espíritu de colectividad de la música?

Tampoco nos pasamos demasiado. Hacemos alguna canción con algunos amigos o alguna amiga, y ya está. Cuando la canción lo pide, está bien, pero lo importante es el tema, y que por hacer una colaboración, no nos carguemos una buena canción.

¿Son esas amistades lo mejor que les han dado estos 20 años?

Lo mejor de estos 20 años es que hemos podido seguir viviendo como niños, jugando y divirtiéndonos, en una época en la que ya casi no te toca. Tú miras a la gente de tu edad y te sientes muy privilegiado, porque ves que están todos ya casi sin ganas de nada, mientras tú te vas con la furgoneta y tienes todo el fin de semana para estar con tus amigos, cenar fuera, actuar, saltar, bailar… haces todo lo que te gusta hacer. Son 20 años en los que hemos hecho muchos amigos y hemos conocido muchas ciudades, pero para mí lo mejor es que hemos podido seguir siendo niños ilusionándonos cada fin de semana, algo que, a medida que pasan los años, es complicado.

¿Ha sido la canción que ha hecho junto a su hijo y su hija, «Amb tu», la más especial que ha hecho?

¡Joder, seguro! Pero es que mis niños son increíbles, están todo el día tocando, la niña canta que flipas, mucho mejor que yo (risas)… y sin que nadie la haya enseñado. Pero es que canta desde pequeña, toca el piano, el niño toca la guitarra. Me lo paso bomba con ellos, tenemos en casa una ‘‘habitación de la música’’ y allí nos pasamos horas y horas. Estoy muy contento de que les guste tanto la música, y si en un momento dado quieren dedicarse a ello, ya tienen, por lo menos, los conocimientos… pero yo no los voy a obligar a nada, porque yo solo quiero que hagan lo que les haga felices.

En «Milers déspurnes», participan Las Migas, que a priori podían parecer bastante alejadas de lo que hacen ustedes. ¿En la música no existen barreras idiomáticas ni estilísticas?

Por supuesto que no hay barreras. Las Migas son amigas nuestras y nos conocemos desde hace años. Y para mí esta canción era importante porque habla de mi infancia, y mi abuela era de Jaén, así que darle un toque flamenquillo tenía todo el sentido del mundo

¿Se considera usted un ejemplo de que tener ese origen «charnego» no tiene que estar reñido con tener unos ideales independentistas?

Es que aquí somos mayoría; y lo bonito es que muchos de los que tenemos ese pasado charnego somos, en muchos casos, los que tenemos más ganas de ser un estado… ¿Y por qué no? A mí me emociona lo de aquí, y no estoy en contra de nada ni de nadie, no estoy en contra de España, lo que pasa es que yo me siento catalán… Es que no lo puedo evitar, y claro que soy independentista catalán y me gustaría tener un estado para poder disfrutar de mi cultura, como todos los demás estados del mundo que lo han conseguido.