La Ertzaintza vuelve a cargar contra la demanda de justicia en Gasteiz
Han pasado 49 años desde que la Policía española mató en Gasteiz a cinco trabajadores y ayer, como cada 3 de marzo, los aledaños de la parroquia de San Francisco acogieron actos conmemorativos en los que se reivindicó la memoria del movimiento obrero vasco. Por la tarde se celebró una manifestación en la que se vivieron nuevamente incidentes con la Ertzaintza.

El 3 de marzo es una de las fechas más significativas en Gasteiz, en la que se recuerda la muerte a manos de la Policía española de los trabajadores Romualdo Barroso, Francisco Aznar, Bienvenido Pereda, José Castillo y Pedro María Martínez Ocio; también de Vicente Antón Ferrero y Juan Gabriel Rodrigo, que murieron en Basauri y Tarragona, respectivamente, denunciando lo ocurrido en Gasteiz.
Ayer se cumplieron 49 años de aquella masacre, que marcaría el inicio de los años posteriores a la muerte del dictador Franco. Y el recuerdo y la denuncia se plasmaron en diferentes actos durante toda la jornada, hasta concluir con una masiva manifestación a partir de las 18.30, con miles de personas.
Cuando la marcha avanzaba por la Avenida de Gasteiz, a la altura del Palacio Europa la Ertzaintza cargó contra personas que se encontraban en la parte trasera, argumentando al parecer lanzamiento de objetos y volcado de contenedores. En esa parte había un nutrido contingente policial, sin razón aparente para ello. La carga tuvo como efecto que cientos de personas tuvieran que refugiarse de los golpes y no pudieran llegar al acto final, en la Catedral Nueva.
Es el segundo año consecutivo en el que se produce una carga de la Ertzaintza contra este acto. Se denunció, además, que había un agente infiltrado entre los manifestantes. En ocasiones anteriores también hubo reacción policial violenta, una de las más recordadas la de 2006, cuando resultó herido Andoni Txasko -una de las víctimas en 1976- y se intentó encarcelarle.
La convocatoria había sido realizada por los sindicatos ELA, LAB, ESK y Steilas junto a M3 Elkartea. Partieron de Zaramaga con una pancarta con el lema ‘‘Faxismoaren aurrean antolatu, eskubide sozialak borrokatu’’, tras la que destacaba la demanda de «Justizia», en otra pancarta y las ocho letras a gran tamaño portadas por manifestantes.
La marcha concluyó en la Catedral Nueva, con lo que se quiso evocar el impresionante funeral realizado en aquel 1976, del que dentro de un año se cumplirá medio siglo. También hubo «recuerdos», aunque de otro tono, para el entonces ministro de Gobernación, Rodolfo Martín Villa: una pancarta denunció su «impunidad» y exigió que sea juzgado de una vez.
PINTADA ANTE EL MONOLITO.
La capital alavesa amaneció con una pintada junto al monolito también con la palabra ‘‘Justicia’’, recordando a la mano anónima que con sangre escribió esa misma demanda en el suelo el día de los hechos. El Ayuntamiento de Gasteiz mandó limpiarla a primera hora, pero reapareció más tarde. Una pancarta con la frase ‘‘Fraga asesino’’ también fue retirada.
A lo largo de la mañana, representantes del Gobierno de Lakua, del Gobierno español junto a la alcaldesa Maider Etxebarria, del sindicato LAB y de EH Bildu se acercaron al lugar para rendir homenaje a las víctimas.
En el acto de la coalición soberanista,Arnaldo Otegi, su coordinador general, dejó claro que «ninguno de los derechos de los que hoy disfrutamos, que son muchos, aunque todavía quedan muchos por conquistar, hubiesen sido nunca posibles sin la lucha, fundamentalmente de los pueblos y del movimiento obrero».
La consejera de Justicia y Derechos Humanos de Lakua, María Jesús San José, señaló que el centro memorial será «un espacio no solo de recuerdo a las víctimas sino de reflexión estratégica sobre los movimientos sociales y políticos que se dieron para alcanzar la sociedad democrática».
El secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, consideró que estos «horribles sucesos simbolizan las legítimas luchas en pro de la conquista de mayor bienestar social» y también la «horrible represión de las fuerzas policiales».
Arranca el proceso para ser Lugar de Memoria
El Gobierno de Pedro Sánchez ya había anunciado hace varias semanas que tenía previsto reconocer a la iglesia de San Francisco de Asís de Gasteiz y los sucesos del 3 de marzo de 1976 como Lugar de Memoria, dentro de los actos organizados con motivo de los 50 años de la muerte del dictador Francisco Franco. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó ayer el inicio de este procedimiento.
En la resolución, firmada por el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, se explica que el expediente se resolverá en el plazo máximo de doce meses.
Mientras tanto, la iglesia hace agua y se cae a pedazos por dentro y por fuera, por lo que necesita reparaciones urgentes, antes de que termine el proceso. En un informe arquitectónico encargado en 2022 ya se concluía que el edificio tiene daños estructurales, para cuya resolución habría que invertir entre 1,2 y 1,5 millones de euros.
El texto aprobado en el BOE recuerda que el 3 de marzo de 1976 la Policía española recibió la orden de desalojar la iglesia donde se celebraba una asamblea de trabajadores en huelga «sin reparar en medios» y que a pocos metros del templo varios de los obreros fueron alcanzados por pelotas de goma y disparos de arma de fuego, con el resultado de tres muertes y decenas de heridos, de los cuales dos murieron días después. Hay constancia de otros 42 heridos de bala.
En el expediente se señala que el 3 de marzo de 1976 constituye una de las «fechas inolvidables para los trabajadores de Vitoria, del País Vasco y de toda España. La Iglesia de San Francisco de Asís y los sucesos del 3 de marzo de 1976 en Vitoria merecen ser declarados Lugar de Memoria Democrática».
La resolución destaca que la iglesia constituye «el espacio de sociabilidad que acogía a los representantes de los trabajadores de Vitoria en unos momentos en los que no existían libertades políticas ni sindicales, y se carecía de los más mínimos derechos de reunión y asociación».
El pasado miércoles el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, reafirmó el compromiso del Ejecutivo para destinar 600.000 euros al Memorial, y explicó que la transferencia no se había realizado aún porque faltaba la creación de una fundación, que ahora está ya habilitada. GARA

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