Zelenski agacha la cabeza tras la suspensión de Trump de la ayuda militar a Ucrania

El anuncio de que el inquilino de la Casa Blanca de que su inquilino, Donald Trump, tenía previsto anunciar la suspensión de ayudas militares estadounidenses a Ucrania en su Discurso a la Nación ayer (madrugada de hoy en Euskal Herria) parece haber hecho mella en el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, presionado para que ceda a Washington su soberanía sobre hidrocarburos, minerales y tierras raras si no quiere que su Ejército sea arrollado por la superioridad rusa.
El líder ucraniano lamentó la «deriva» de su reunión el viernes en el Despacho Oval con Trump quien, junto con su vicepresidente, J.D. Vance, protagonizaron desde su superioridad numérica y estratégica ante todo el mundo un rapapolvos avasallador al líder de un país agredido que se resiste a firmar un acuerdo sin garantías de seguridad que pide para evitar nuevos ataques.
Zelenski abogó por «arreglar las cosas» y reanudar «la cooperación y la comunicación bajo el fuerte liderazgo del presidente Trump por una paz duradera».
Premonitorio, el propio Vance mostró horas antes su convicción de que Zelenski «acabará cediendo porque no le queda otra».
Zelenski se mostró preparado para firmar el acuerdo sobre tierras raras «en cualquier momento y formato convenientes» y agradecido por la ayuda de EEUU.
El Kremlin se felicitó por la suspensión de esta, «la mayor contribución a la paz».
AYUDAS COMPROMETIDAS
Se trata de la ayuda militar aprobada y suministrada en su inmensa mayoría por la Administración Biden: 65.900 millones de dólares desde el inicio de la invasión, en 2022. Incluyen 3 baterías Patriot, 12 sistemas antiaéreos Nasams, 3.000 misiles Stinger y 21 radares antiaéreos. A sumar cientos de piezas de artillería, millones de obuses y 40 Himars, lanzacohetes sobre blindados ligeros. La lista se completa con 10.000 Javelins, misiles anticarros símbolos de la resistencia ucraniana, una veintena de helicópteros de concepción sovética Mi-17, 31 tanques Abrams, 45 T-72B (soviéticos), 1.300 blindados de transporte de tropas, 5.000 carros Humvee y un centenar de pequeñas naves costeras.
Fuentes ucranianas aseguran que Kiev tendría reservas para seguir luchando durante medio año sin ayuda estadounidense pero analistas occidentales reducen el margen a dos o tres meses antes de verse obligados a replegarse.
EUROPA, A CONTRAPIE.
El primer ministro británico, Keir Starmer, aseguró que no se dejará «distraer por anuncios» e insistió en «seguir hablando con nuestro socio más antiguo y más potente», EEUU.
París, que colidera con Londres la configuración de un plan europeo para Ucrania, constató por contra que la esperada decisión de Trump «aleja la paz y reforzará a Rusia sobre el terreno».
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentó ayer un plan, bautizado con el nombre ‘Rearmar a Europa’ , para suministrar «ayuda militar inmediata a Ucrania».
El plan, que debatirán a partir de mañana los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, movilizaría la friolera de «800.000 millones de euros en armamento para una Europa segura y resiliente». El primer pilar consiste en una línea de préstamos de 150.000 millones. El resto lo pondrían los Estados miembros con sus cuentas.
El problema es que semejante desembolso, al margen de plazos, no cubre las labores de «Inteligencia» estadounidenses en Ucrania, vitales para hacer frente a Rusia.
Rusia exige a EEUU el fin de las sanciones
El Kremlin aseguró que la normalización de las relaciones entre Rusia y EEUU pasa por el levantamiento de las restricciones «ilegales» a Moscú por Washington.
«Nuestra actitud ante estas sanciones es bien conocida, las consideramos ilegales. Y, por supuesto, si hablamos de normalizar las relaciones bilaterales, es necesario liberarlas de la carga negativa de las llamadas sanciones», dijo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov. En cuanto a la posibilidad de que Washington comience a levantar sanciones contra Rusia, Peskov señaló que por el momento «es prematuro hablar de eso». «No hemos escuchado ninguna declaración oficial (al respecto), aseguró.
Según varios medio estadounidenses, la administración Trump está elaborando un plan para aliviar las restricciones impuestas a Moscú.
El mandatario estadounidense, Donald Trump, dijo a finales de febrero que las sanciones a Rusia podrían suavizarse «en algún momento».
Mientras, Europa descarta aliviar sus restricciones a Moscú si su Gobierno no da «pasos concretos» hacia la paz en Ucrania. GARA

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