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El Ejército israelí reanuda las macabras evacuaciones masivas en Gaza

Casi dos semanas después de que rompiera el frágil alto el fuego y reanudara sus bombardeos masivos, Israel vuelve a forzar evacuaciones de los gazatíes en un juego macabro que coincide con sus planes para hacer efectivo el plan de desplazamiento forzoso de la población de la Franja. Hamas insta a una reacción internacional y llama a todos a responder «cómo y con lo que sea».

Un palestino con  la máscara de un payaso, entre los escombros en Gaza.
Un palestino con la máscara de un payaso, entre los escombros en Gaza. (Eyad BABA | AFP)

 

El Ejército de Israel ordenó ayer otra evacuación masiva, esta vez a «todos los residentes» en la gobernación de Rafah, situada en el sur de la Franja de Gaza, tras advertir que «vuelve al combate con intensidad» para «eliminar las capacidades de las organizaciones terroristas» en este área del enclave.

El portavoz en árabe del Ejército israelí, Avichai Adrai, publicó en su cuenta en la red social X un mapa de la zona a evacuar y ordenó a la población palestina en esta zona que, «por su seguridad, se traslade inmediatamente a los refugios en Al Mauasi», zona aledaña que ha sido escenario de unos de los ataques más crueles e indiscriminados del Ejército sionista contra Gaza.

El Ministerio de Interior gazatí condenó las «nuevas amenazas de la ocupación israelí» y denunció que la evacuación «y el desplazamiento del resto de residentes bajo un bombardeo continuo es un preludio del aumento de los crímenes contra el pueblo palestino».

LLAMAMIENTO AL MUNDO

«Estas nuevas amenazas exacerbarán las catastróficas condiciones que sufren los residentes de Gaza a causa de la guerra de exterminio y repetido desplazamiento durante 18 meses, a la luz de la continuada política de cerco y hambre practicada por la ocupación ante la mirada de todo el mundo», denunció el Ministerio, que reclama a la comunidad internacional y especialmente a los mediadores -Egipto, Qatar y Estados Unidos- que intervengan urgentemente e insta «a todas las instituciones preocupadas por el derecho internacional» que «actúen ya para adoptar medidas legales contra los líderes de la ocupación por la comisión de crímenes de guerra contra un pueblo indefenso».

El portavoz de la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Thameen al Kheetan, denunció el viernes que la reanudación de las órdenes de evacuación por parte de Israel «no cumple con el derecho internacional» y alertó de que miles de personas están siendo «desplazadas forzosamente».

La orden de evacuación sigue al anuncio por parte del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de que el objetivo de la reanudación de los ataques masivos contra Gaza es forzar la rendición de Hamas y de la resistencia palestina en la Franja e implementar el plan del presidente de EEUU de vaciar Gaza para convertirla en un resort turístico.

Israel asegura cínicamente que promoverá la «emigración voluntaria de los gazatíes» mientras les bombardea sin piedad y les mueve de un lugar a otro en una danza macabra. En dos palabras, preparativos para una limpieza étnica.

RESPONDER «CON LO QUE SEA»

Un alto cargo de Hamas hizo un llamamiento para que «cualquiera que pueda tomar las armas, en cualquier lugar del mundo, actúe» frente al plan de Trump para el desplazamiento forzoso de población de la Franja de Gaza, un plan «diabólico que combina masacres y hambre».

«No escatimen una bomba, una bala, un cuchillo o una piedra», urgió Sami abu Zuhri «Que todo el mundo rompa su silencio. Todos somos pecadores si los intereses de EEUU y la ocupación sionista siguen a salvo mientras Gaza está siendo masacrada y sometida al hambre», zanjó.

Israel mató a al menos 64 palestinos, incluidos menores, en los ataques del domingo, primer día de la festividad de Eid al Fitr que delimita el fin del mes sagrado del ramadán.

Solo en Jan Yunis, sur del enclave palestino, murieron 45 personas, entre ellas al menos una familia entera: los dos progenitores y sus tres hijos de 7, 8 y 3 años, además de la abuela, entre otros familiares. Otras quince personas perdieron la vida en bombardeos en el centro de Gaza y cuatro en la capital.

Israel reivindicó ayer la muerte de medio centenar de activistas de Hamas en la destrucción de un túnel en el centro de la Franja.

Cientos de miles de gazatíes celebraron el Eid al Fitr entre los escombros de mezquitas, en refugios y junto a sus hogares pulverizados. Echaban de menos a los seres queridos muertos desde el 7-0, que entre masacrados por los bombardeos, desaparecidos bajo los escombros y muertos por falta de asistencia sanitaria o por hambre rondarían los 100.000.

Desde la reanudación de la ofensiva israelí el 18 de marzo tras romper el frágil alto el fuego han muerto un millar de gazatíes.



Netanyahu impone un nuevo jefe del Shin Bet

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu ha nombrado al excomandante de la Armada Eli Sharvit nuevo jefe del servicio de inteligencia israelí (Shin Bet), sin esperar a la audiencia de apelación contra la destitución de su predecesor, Ronen Bar, en el Tribunal Supremo el 8 de abril. Sharvit sirvió 36 años, cinco como comandante, en el Ejército, donde realizó «complejas operaciones contra Hamás, Hizbullah e Irán».

El pasado 21 de marzo, el primer ministro israelí destituyó a Bar debido a la «desconfianza», pero la decisión fue paralizada para valorar la apelación en contra presentada por partidos de la oposición (Yesh Atid, Israel Beitenu, Unidad Nacional y los Demócratas) y el Movimiento por un Gobierno de Calidad en Israel. Este grupo criticó a Netanyahu, quien «se apresura a nombrar a un nuevo jefe del Shin Bet en medio de la investigación del Qatargate y eludiendo al comité asesor para nombramientos de alto nivel».

Coincidiendo con ello, dos asesores del primer ministro fueron detenidos por haber entregado presuntamente información favorable a Qatar a varios medios de comunicación de Israel.

Se trata de Yonatan Urich y Eli Feldstein, quien fue, además, portavoz de Netanyahu y se encuentra también imputado junto al reservista Ari Rosenfeld, por filtrar supuestamente información clasificada sobre las negociaciones para intercambiar rehenes para favorecer la obstrucción del Gobierno israelí.

El propio Netanyahu ha sido llamado a declarar sobre el caso.GARA



«Vienen a salvar vidas y acaban en la fosa común»

El jefe para Palestina de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Jonathan Whittall, denunció que «el personal sanitario nunca debería ser un objetivo (de guerra)» y recordó que los 15 paramédicos y rescatistas muertos en Gaza tras un ataque israelí se dirigían a salvar vidas, pero «terminaron en una fosa común».

«Están siendo desenterrados con sus uniformes y guantes puestos. Vinieron para salvar vidas. En cambio, terminaron en una fosa común. Sus vehículos, ambulancias, vehículos de la ONU y de la Defensa Civil están aplastados y abandonados, cubiertos de arena junto a nosotros», dijo Whittall en X, quien participó el domingo pasado en la operación de rescate.

Ocho días antes, el 23 de marzo, el grupo de emergencias se dirigía a Rafah, tras diferentes bombardeos israelíes, a fin de atender a los heridos y recuperar cuerpos. Allí, cinco ambulancias y un camión de bomberos, además de coche de la ONU que llegó más tarde, fueron atacados por el Ejército y se perdió el contacto con ellos.

Solo cinco días después, la OCHA logró la aprobación israelí necesaria para dirigirse al lugar del ataque, en un desplazamiento en el que presenciaron, según un vídeo, la muerte por un disparo en la nuca de una mujer, así como disparos contra un joven que intentó rescatarla. «Logramos recuperar su cuerpo con nuestro vehículo de la ONU», manifestó Whittall.

El Ejército israelí confirmó hace días que había disparado contra «vehículos sospechosos», entre ellos ambulancias y un camión de bomberos, el pasado 23 de marzo en esta zona. Alegó que en ellos se encontrarían milicianos de Hamas y de la Yihad Islámica, que fueron «eliminados», sin aportar pruebas sobre tales acusaciones.

La Media Luna Roja Palestina cifra en 27 sus empleados masacrados mientras cumplían con su de deber humanitario. En total, el número de trabajadores de la salud muertos en 18 meses de guerra suma al menos 1.060, según los últimos datos de la ONU.

El Ministerio de Exteriores de la Autoridad Palestina denunció que estamos ante «un crimen de guerra que requiere rendición de cuentas internacional». GARA