GARA
PARÍS
TERREMOTO POLÍTICO EN EL ESTADO FRANCÉS

La condena por malversación deja en el aire el futuro político de Le Pen

Marine Le Pen ha sido condenada a cuatro años de prisión -dos firmes que puede cumplir con brazalete electrónico- y otros cinco de inhabilitación, además de una multa de 100.000 euros por desvío de fondos del Parlamento Europeo. El fallo, recurrible, es de aplicación inmediata y pone el riesgo el futuro de la dirigente ultra.

Marine Le Pen, líder de Rassemblement National (RN), cabizbaja al entrar en el el Tribunal   de París.
Marine Le Pen, líder de Rassemblement National (RN), cabizbaja al entrar en el el Tribunal de París. (Alexis SCIARD | EUROPA PRESS)

La líder de la formación ultraderechista francesa Rassemblement National (RN), Marine Le Pen, y otros ocho eurodiputados de su partido han sido condenados por malversación de fondos del Parlamento Europeo en el marco de la causa por los falsos asistentes parlamentarios a través de la cual desviaron fondos de la UE por valor de 2,9 millones de euros.

En concreto, la dirigente de RN recibió ayer una condena de cuatro años de prisión, dos de ellos firmes a cumplir bajo libertad vigilada con pulsera electrónica, lo que significa que no irá a la cárcel, además de otros cinco años de inhabilitación para cargo público, y una multa de 100.000 euros.

Esta pena, si bien es recurrible, al ser de aplicación inmediata pone en jaque el futuro político de Le Pen y su intención de presentarse a las elecciones presidenciales de 2027, para las que aparece como principal favorita en los sondeos. Una medida en cualquier caso «necesaria», según defendió la presidenta del tribunal, Bénédicte de Perthuis, que justificó por «la gravedad de los hechos», por la necesidad de probidad de la vida pública y porque el sistema de financiación ilícita del partido ultra atentó contra la neutralidad democrática, al permitirle concurrir en condiciones ventajosas a las elecciones.

«Nadie está siendo juzgado por involucrarse en política, esa no es la cuestión. La pregunta era si los contratos se cumplieron o no», indicó la magistrada, dejando como probada la existencia de un «sistema» dentro de la formación liderada por Le Pen para llevar a cabo estas prácticas.

HEREDÓ EL PAPEL DE SU PADRE

Si bien Le Pen ha estado inmersa en este proceso durante la última década, no fue hasta noviembre del año pasado cuando la Fiscalía solicitó una pena de cinco años de prisión y una multa de 300.000 euros, además de su inhabilitación, ahora confirmada, sacudiendo de este modo el es- pectro de la ultraderecha gala.

La sentencia considera que Marine Le Pen heredó en 2009 el «papel central» de su padre, Jean-Marie Le Pen, fallecido en enero, como instigador del sistema de financiación del partido con el dinero de los asistentes del Parlamento Europeo y lo ejerció con «autoridad y determinación», por lo que le ha impuesto la mayor condena.

Los otros ocho antiguos eurodiputados de su partido encausados han recibido también distintas penas de pri- sión, multas e inhabilitación.

Una de las figuras más destacadas de RN, Louis Aliot, alcalde de la ciudad catalana de Perpinyà, la de mayor tamaño gobernada por la extrema derecha, ha sido condenado a seis meses de prisión, a pagar una multa de 18.000 euros y a una inhabilitación de tres años, aunque no se aplicará de manera inmediata debido a su condición de electo local.

Los doce asistentes juzgados junto a ellos también han sido declarados culpables de haber recibido los bienes robados a través de «contratos ficticios». El tribunal estima que los daños totales ascendieron a 2,9 millones de euros, al hacer que la Eurocámara «se hiciera cargo de personas que en realidad trabajaban para el partido de extrema derecha».

MÁS DE ONCE AÑOS DE MALVERSACIÓN

La presidenta del tribunal constató que la malversación se llevó a cabo durante «más de once años», entre 2004 y 2016, con el fin de «reducir la carga del partido».

Según detalló, de los 2,9 millones de euros desviados 474.000 euros son imputables a Marine Le Pen, que hizo pasar como asistentes parlamentarios a su guardaespaldas, Thierry Légier, y a su secretaria personal, Catherine Griset.

«Se ha comprobado que todas estas personas trabajaban en realidad para el partido» y que «los diputados no les habían encomendado ninguna tarea», explicó la jueza, que descartó que haya motivaciones políticas en la sentencia. El auto considera que el sistema puesto en marcha por el partido «no condujo a un enriquecimiento personal» de los eurodiputados, pero sí a «un confort de vida de los dirigentes del partido y un enriquecimiento del mismo».

SU ABOGADO ANUNCIA RECURSO

Nada más escuchar el anuncio de su inhabilitación inmediata en el Tribunal Correccional de París, la dirigente ultraderechista abandonó el Palacio de Justicia junto a su secretaria personal, Catherine Griset, sin esperar a oír los detalles de la condena. Poco después llegó a la sede de su partido sin realizar declaraciones a la nube de periodistas que le esperaban.

Ya por la tarde, su representante legal anunció que recurrirán la sentencia. El abogado Rodolphe Bosselut afirmó estar «muy consternado» por la ejecución provisional de la pena de inhabilitación para nuevo cargo público y lamentó que la aplicación inmediata no sea recurrible, en lo que consideró un «círculo vicioso».

Bosselut dijo estar indignado porque uno de los argumentos de los jueces para accionar la ejecución provisional fuese que hubiese «un riesgo de reincidir» por parte de la líder de la extrema derecha francesa, según indicó en unas declaraciones a la prensa.

El nuevo juicio en apelación no tiene un plazo temporal fijo y podría suceder o bien poco antes de la campaña presidencial de 2027 o incluso más tarde, lo que, en ese caso, perjudicaría definitivamente la candidatura de Le Pen.

Agrupación Nacional puede buscar el reemplazo en la figura de su actual presidente, Jordan Bardella, eurodiputado desde 2019 y considerado el sucesor natural de una Le Pen, a la que podría elegir como ministra en caso de que venciera las elecciones, como ya adelantan muchos en París.



RN: «La democracia está siendo ejecutada»

El presidente de Rassemblement National y mano derecha de Marine Le Pen, Jordan Bardella, sostuvo ayer que la inhabilitación inmediata de la líder de la extrema derecha francesa, por decisión judicial, no es solo una condena para ella sino también la ejecución de la democracia. «No es sólo Marine Le Pen la que está siendo injustamente condenada: es la democracia francesa la que está siendo ejecutada», afirmó en la red social X el posible sucesor de la dirigente ultra en los comicios presidenciales.

En el otro extremo del cuadrilátero político, desde La France Insoumise (LFI) recalcaron que los hechos juzgados son «particularmente graves» y que van en contra del eslogan «cabeza alta, manos limpias» esgrimido por la extrema derecha. Sin embargo, subrayó igualmente estar en contra, «por principio», de que contra cualquier decisión, por justa que sea, sea «imposible» de recurrir en la práctica, al entrar en vigor de manera inmediata. «El medio de acción de La Francia Insumisa nunca ha sido recurrir a un tribunal para deshacerse de la Agrupación Nacional. Lo combatimos en las urnas y en la calle, mediante la movilización popular de los franceses, como pudimos hacer durante las elecciones legislativas de 2024», dijo el partido de Jean-Luc Mélenchon. GARA