Arnaitz GORRITI
BILBO
BALONCESTO

Una «bomba atómica» mete a Bilbao Basket en la final de la FIBA Europe Cup

Un parcial de 41-16 en el último cuarto reventó una eliminatoria que hasta entonces controló el Dijon, con Abdur-Rahkman, Dragic y Bagayoko como protagonistas. El Paok de Salónica, que ganó en Cholet por 88-90, será el rival, con la vuelta en tierras helenas.

Euforia entre los hombres de negro al final del partido.
Euforia entre los hombres de negro al final del partido. (Aritz LOIOLA | FOKU)

¡Paren las máquinas! Surne Bilbao Basket jugará la final de la FIBA Europe Cup después de un último parcial lisérgico e increíble de ¡41-16!, frente a un Dijon que perdió completamente los papeles en los seis últimos minutos del encuentro, luego de haber controlado la eliminatoria por completo durante más de 30 minutos.

Una jugada saldada con tres técnicas, una a De Ridder, otra al banquillo bilbaino y otra al jugador visitante McDuffie transformó el partido y la eliminatoria. El marcador en aquel momento era de 64-56. Es decir, en ese momento de conexión eléctrica, el parcial fue de 33-12, impensable visto lo visto en los minutos anteriores. Ni los propios jugadores bilbainos daban crédito a lo que ellos mismos protagonizaron en los minutos finales, con jugadores como Abdur-Rahkman, Thijs De Ridder y un espectacular Bassala Bagayoko tirando del carro en esos momentos donde lo imposible se hizo carne. Un milagro en toda regla impulsado nadie sabe cómo, pero que lleva a los bilbainos a vérselas de nuevo contra el Paok de Salónica -que ganaba 88-90 al Cholet en la prórroga-, jugando el primer partido, el día 16 de este mes, en Miribilla, y la vuelta en tierras helenas, el 23.

«El partido lo ha cambiado la bomba atómica del último cuarto», dijo Zoran Dragic, uno de los protagonistas de la remontada, quien agradeció el ánimo de los 6.192 espectadores reunidos en el Bilbao Arena, «porque ellos nos han permitido creer».

VOLUNTAD Y TÉCNICAS

Por falta de voluntad no fue, ni tampoco por no intentarlo. De hecho, Abdur-Rahkman y Dragic le quitaron la tapa al maldito aro en el tercer acto, luego de llegar al descanso 35-30, por más que la réplica visitante no se hizo esperar. Hrovat desde el exterior y Ware y McDuffie en la pintura mantenían a raya a los hombres de negro, que no pudieron ni llevarse el cuarto.

El duelo afrontaba su último cuarto con un 56-52 en el marcador y pocas esperanzas de voltereta en el ambiente, y menos aún cuando McDuffie anotaba desde la media distancia en el primer ataque de Dijon. De hecho, el cuadro francés llegó a empatar a 56, cuando Bilbao Basket se disparó con un parcial de 8-0 logrado entre Cazalon y Rubén Domínguez.

Y con 64-56 se armó el Belén, cuando un discutido balón otorgado al Dijon y protestado por los hombres de negro se saldaba con técnica a De Ridder y al banquillo bilbaino por un lado, y al jugador visitante McDuffie, por el otro. Una bronca que, después de provocar la indignación del público, acabó con tiro libre para el Dijon y balón para Bilbao Basket: el rey Salomón partiendo al niño por la mitad, otra vez.

Este electroshock provocaba un último impulso por parte de Bilbao Basket. Zoran Dragic anotó varias carreras típicas en él, a De Ridder la técnica le vino bien para crecerse en la pintura y Abdur-Rahkman igualó la máxima renta cuando clavó el triple del 76-66, con cuatro minutos y medio por jugarse.

Bagayoko se hizo gigante en la zona y este encontró en De Ridder para poner la eliminatoria bullente: 84-66 a más de dos minutos para el final, y con un Dijon completamente desarbolado. Una eliminatoria lisérgica que devuelve a Bilbao Basket a una final europea por primera vez desde 2013.