La necesidad granota frustra la opotunidad rojiblanca
Nahikari adelantó al Athletic pero el Levante ganó un partido de ida y vuelta, que mantiene a las rojiblancas a un punto de la tercera plaza.

Llegaban necesitados Athletic y Levante al «clásico» de Lezama. El equipo rojiblanco necesitaba ganar para hacerse con la tercera plaza, aprovechando la derrota del Atlético, y depender de sí mismo en las cinco últimas jornadas. Y su rival para salir del descenso, al que había devuelto el sábado la victoria del Betis. Se les notó a los dos, que jugaron con más ambición por ganar que miedo a perder, pero la balanza se decantó del lado visitante. Algo que se está convirtiendo en habitual para el Athletic, que ha perdido cinco de sus últimos siete encuentros en casa.
Espoleado por el pinchazo colchonero, entró vivo al partido y, aunque Nanclares evitó el gol de Chacón en la primera aproximación granota, puso pronto el marcador de su lado.
Sara Ortega voló por banda y Nahikari recibió su balón para recortar a María Molina y marcar el primero. Tarazona evitó el segundo de la urnietarra poco después. Pena doble porque a continuación llegó el empate, con un centro de Sosa al área pequeña, donde esperaban cuatro futbolistas levantinistas y remató Lahmari.
Siguió el toma y daca y se repitió la historia. Se lució primero Tarazona ante Vilariño y marcó Alharilla, que cazó un despeje y coló el balón por el larguero. Se enrabietó el Athletic pero volvió a encontrarse con Tarazona, que evitó el gol de Elexpuru tras una galopada de la lateral y el de Landaluze en un saque de falta.
El descanso no templó al Athletic, que volvió con ganas al campo. Nada más empezar la segunda parte, el larguero dio el relevo a la meta visitante, repeliendo el remate de Sara Ortega.
El esfuerzo se empezaba a notar pero el partido se mantuvo intenso y volvió a sonreir al Athletic. Tarazona depejó bajo palos un córner muy cerrado y Nerea Nevado voleó el empate. Pero no había manera de doblegar a un rival que se estaba jugando la vida. Y que volvió a recurrir a la inspiración de su capitana para volver a adelantarse, esta vez de forma definitiva. Alharilla recibió un balón largo, superó a Nerea Nevado y sorprendió a Nanclares picando el balón para colarlo junto al palo opuesto.
Rebuscó David Aznar en el banquillo en busca de oxígeno y pólvora, y a punto estuvo Patricia Zugasti de anotar el del empate con un cabezazo a centro de Elexpuru, pero su remate se marchó y con él se evaporaron las últimas ilusiones del Athletic, que sigue muy vivo, a un punto del tercer puesto, pero con mal cuerpo por la oportunidad perdida.

Un ertzaina fue jefe de Seguridad de Osakidetza con documentación falsa

Aerosorgailu bat zure esne kaxan

Elogio de las puertas giratorias entre el trabajo privado y el político

«Basoez hitz egiten dute, baina basoa suntsitzen dute landaketa sartzeko»
