GARA
DONOSTIA

Homenaje a las víctimas de los campos nazis en el 80 aniversario de la liberación

El Gobierno de Lakua ha recordado a las víctimas de la deportación a campos del nazismo, con motivo del 80 aniversario de la liberación. 253 personas naturales o vecinas de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra fueron deportadas a campos de concentración nazis entre 1940 y 1945, muriendo 113 de ellas.

Eugenio Azurza y Lola Madariaga, hijos de víctimas de la deportación.
Eugenio Azurza y Lola Madariaga, hijos de víctimas de la deportación. (Maialen ANDRES | FOKU)

El Gobierno de Lakua rindió ayer homenaje a los vascos deportados a los campos de concentración nazis con motivo del 80 aniversario de la liberación de Mauthausen que se conmemora el 5 de mayo, en el que fue el primer reconocimiento institucional a estas víctimas.

El lehendakari Imanol Pradales presidió este acto en honor a las víctimas vascas deportadas y a sus familias. El lehendakari destacó el paso significativo que ha dado el Gobierno de Lakua desde el punto de vista de la memoria y la reparación. «Por primera vez en Euskadi hacemos un reconocimiento conjunto a las personas deportadas a campos de concentración nazis», subrayó.

Un total de 253 personas en Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa, entre 1940 y 1945 fueron deportadas a campos de concentración. Todos sus nombres se pudieron ver en un vídeo emitido al final del acto organizado por el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos−Gogora. En el público, se congregaron en torno a 125 familiares de víctimas de la deportación, miembros de entidades memorialistas, asociaciones y fundaciones que trabajan en este ámbito.

TESTIMONIOS DE LAS VÍCTIMAS

El acto comenzó con la proyección de una pieza audiovisual en el que se expusieron las principales claves para entender la deportación, su dimensión, y también el contexto que propició que este hecho se silenciara y no sea especialmente conocido en la sociedad vasca, tal y como lo es en el resto de Europa.

La participación en el acto de dos familiares de deportados contribuyó a conocer lo sucedido. Eugenio Azurza Gabilondo es hijo de José María Azurza Osategi, natural de Donostia, afiliado a la UGT, muerto en Mauthausen el 28 de octubre de 1941. La documentación histórica recuperada revela que luchó durante la Guerra de 1936 en Euskal Herria y se hallaba en Catalunya al final de esta. En febrero de 1939, una vez cruzada la frontera estatal, en un éxodo masivo, fue encerrado en el campo de concentración que se abrió en la playa de Argelers de la Marenda. Después fue trasladado a Gurs y a Mauthausen.

Lola Madariaga Vivanco es hija de un deportado superviviente, Pedro Madariaga Recalde, natural de Portugalete. Tras la sublevación se integra en la Marina Auxiliar de Guerra del Gobierno Vasco y al final de la guerra en Euskal Herria huye al Estado francés, y consigue trabajo como marino. Con el estallido de la II Guerra Mundial, en uno de sus viajes es detenido por los nazis. Fue trasladado de un campo a otro. Finalmente, fue liberado el 29 de abril de 1945.