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EL INFIERNO EN GAZA INCENDIA ORIENTE MEDIO

Trump refuerza lazos con su cliente saudí y levanta las sanciones a Siria

Donald Trump estrechó la relación con Arabia Saudí con promesas de colosales inversiones y compras saudíes a EEUU por 600.000 millones de euros, incluido «el mayor contrato militar de la historia». En este marco de acuerdos con Ryad, Trump levantó, además, las sanciones a Siria, y rehabilitará hoy con un saludo a Ahmed al-Sharaa, al que Washington aún consideraba «terrorista».

Donald Trump, bajo la bandera saudí, en el Centro Internacional de Conferencias Rey Abdul Aziz.
Donald Trump, bajo la bandera saudí, en el Centro Internacional de Conferencias Rey Abdul Aziz. (Brendan SMIALOWSKI | AFP)

El presidente de EEUU, Donald Trump, comenzó su gira por Oriente Medio con promesas colosales de inversiones y compras saudíes, sobre todo en materia militar y de inteligencia artificial. En un viaje en el que no prevé pasar por Israel, Trump, acompañado de varios magnates, incluido su aliado Elon Musk, ha prometido cobrar «grandes cheques» durante este viaje.

En Ryad firmó una asociación económica estratégica con el príncipe heredero y hombre fuerte de la tiranía saudí, Mohammed bin Salman. El Gobierno estadounidense estimó en 600.000 millones de dólares la suma que llegará a EEUU, cifra que Bin Salman presentó en enero.

En estos acuerdos destaca la compra por parte de Arabia Saudí a EEUU de material militar «de última generación» por valor de 142.000 millones de dólares, lo que lo convertiría, según Washington, en el «mayor (contrato de defensa) de la historia».

Además, la empresa saudí DataVolt invertirá «20.000 millones de dólares en centros de datos e infraestructuras energéticas vinculadas a la inteligencia artificial» en EEUU, según la Casa Blanca. También mencionó contratos de empresas tecnológicas por un total de 80.000 millones de dólares, que involucran a Google, a los creadores de software Oracle y Salesforce y al gigante de semiconductores AMD.

Bin Salman contentó la vanidad de Trump con una bienvenida a su medida, con una escolta de aviones de combate, guardias montados y el esplendor del palacio real. La charla animada y las sonrisas, evidenciaron la cordialidad entre ambos y el refuerzo de esta alianza. «Realmente creo que nos gustamos mucho», afirmó Trump, que continuará la gira en Qatar y Emiratos Árabes Unidos.

Además de potenciar los negocios estadounidenses en la región, Trump tendrá que abordar importantes cuestiones con sus anfitriones, desde las negociaciones del acuerdo nuclear con Irán a la situación catastrófica en Gaza, de la que las satrapías árabes hace tiempo que solo se preocupan en los discursos.

En este contexto, la normalización de las relaciones entre Arabia Saudí e Israel, proyecto que promovió Trump, parece estar fuera de la agenda.

Pero, sobre todo, destacó el anuncio del levantamiento de las sanciones a Siria -que se enmarca en los acuerdos con Ryad- y la intención de Trump de saludar hoy al presidente del nuevo régimen sirio, Ahmed al-Sharaa, rehabilitando públicamente a una figura a la que EEUU todavía consideraba «terrorista», al igual que a su formación, Hayat Tahrir al-Sham (HTS).

Trump señaló que levantará las sanciones para «darles la oportunidad de ser grandes» y que esta semana su secretario de Estado, Marco Rubio, mantendrá una primera reunión en Turquía con el ministro de Exteriores sirio, Asaad al-Shaibani.

Ya en diciembre EEUU retiró la recompensa de 10 millones de dólares por Al-Sharaa.

Desde que llegó al poder, Al-Sharaa (Mohamed al-Golani en su etapa yihadista) ha llevado a cabo una intensa batalla diplomática para que se levantaran las sanciones y ha ofrecido al presidente estadounidense construir la Torre Trump en Damasco, acceso al petróleo y gas sirio e incluso normalizar lazos con Israel, adhiriéndose a los Acuerdos de Abraham.

Al-Sharaa también comenzó a seducir a las dos principales potencias militares de la región, Turquía y Arabia Saudí, objetivo de sus primeras visitas a comienzos de febrero. Finalmente, Ryad y Ankara han presionado para el acercamiento de EEUU al nuevo régimen de Damasco, un paso en el que le precedió el presidente francés, Emmanuel Macron.

En cualquier caso, Trump es el primer mandatario de EEUU que va a reunirse oficialmente con el dirigente de un grupo vinculado en su momento a Al Qaeda tras el 11-S.



Varios muertos en combates en Trípoli

El Centro de Medicina de Emergencia y Apoyo libio recuperó ayer seis cadáveres en el barrio de Abu Salim, en el sur de Trípoli, tras una noche de intensos enfrentamientos armados por la muerte del líder de la milicia libia Aparato de Apoyo a la Estabilidad (SSA), Abdel Ghani al-Kikli, conocido como “Ghaniwa”. Durante más de tres horas, milicias rivales se enfrentaron en zonas residenciales en medio de intensos tiroteos y explosiones de artillería. El Gobierno de la Unidad Nacional (GUN) instó a los ciudadanos a permanecer en sus viviendas debido a la intensidad del enfrentamiento, evacuó áreas cercanas a los aeropuertos y ordenó el cierre de centros educativos. Para intentar controlar la situación y a las diferentes fuerzas que operan en el oeste de Libia, el jefe del GUN, Abdelhamid Dbeiba, anunció una reestructuración de los aparatos de seguridad que habían integrado a las poderosas milicias en los últimos años. «Ya no hay espacio para el caos ni las violaciones, y las tareas de seguridad serán exclusivas de las instituciones regulares del Estado», afirmó Debeiba, que planteó nuevos nombramientos y la sustitución de varias agencias policiales.GARA