GARA
BILBO
VIOLENCIA MACHISTA

Duelo en Bilbo tras matar un hombre a su hija de 13 años

Una niña de 13 años fue degollada ayer por su padre, que después se suicidó, en el barrio de Errekalde, en Bilbo. Antes había herido a la madre de la menor, que escapó a buscar ayuda. Una concentración denunció lo sucedido ante el Ayuntamiento y, por la tarde, el Movimiento Feminista convocó en Errekalde. A partir de hoy hay movilizaciones en el resto de capitales.

Concentración ayer en la plaza de Errekalde, en repulsa por el crimen machista sucedido en el barrio.
Concentración ayer en la plaza de Errekalde, en repulsa por el crimen machista sucedido en el barrio. (Marisol RAMÍREZ | FOKU)

Un hombre de 43 años mató ayer a su hija de 13 años en el número 22 de la calle Errekalde-Larraskitu Errepidea, en Bilbo, y después se quitó la vida, según informó la Ertzaintza. Los hechos tuvieron lugar de madrugada en el domicilio familiar. Según la versión oficial, la madre de la menor habría huido del piso tras una discusión en la que fue agredida por su pareja, durante la cual el hombre amenazó con matarlas a ambas si no abandonaban la vivienda. La mujer escapó para pedir ayuda, temiendo por la vida de su hija.

Unos viandantes socorrieron a la mujer al verla muy nerviosa y alertaron a la Policía Municipal. Cuando los agentes llegaron al lugar, en torno a las 5.00, la madre les recibió en la calle, les explicó la situación y les facilitó las llaves del domicilio. Una vez en el interior de la vivienda, los policías se encontraron a la niña degollada en la cama y cubierta con sábanas, mientras que el hombre se había quitado la vida en el baño, ahorcado. Mientras, la madre fue trasladada al Hospital de Basurto para ser atendida de sus heridas. Según explicó el viceconsejero de Seguridad de Lakua, Ricardo Ituarte, la mujer está fuera de peligro.

La investigación ha pasado a manos de la Ertzaintza, al tratarse de un caso de homicidio relacionado con la violencia machista. El Departamento de Seguridad indicó que no existían denuncias previas por violencia machista ni los servicios sociales del Ayuntamiento habían recibido notificación alguna en relación con esta familia.

El Ayuntamiento de Bilbo llevó a cabo al mediodía una concentración silenciosa «para condenar y denunciar el asesinato de una menor víctima de violencia vicaria ocurrido en el barrio de Larraskitu». La concentración se desarrolló en la escalinata exterior del edificio consistorial y en ella se guardaron cinco minutos de silencio en recuerdo de la menor, para finalizar con un aplauso.

Posteriormente, el alcalde, Juan Mari Aburto, hizo un llamamiento a todas las mujeres que sufren violencia machista, «muchas veces en silencio», para que «se pongan en manos de entornos comunitarios, de las instituciones, de los servicios sociales» y que «pidan ayuda», ya que las instituciones quieren «prestarla y acompañarlas». Aburto instó también a «seguir trabajando por la cultura de la igualdad en casa, en las familias, las escuelas y en la calle», y puso el Consistorio a disposición de los allegados y, especialmente, de la madre, para ofrecerle ayuda social, psicológica, jurídica y «lo que necesite».

Al acto asistió también la directora de Emakunde, Miren Elgarresta, quien afirmó que tras este caso de «violencia vicaria» se encuentra un «problema estructural: el machismo, según el cual algunos hombres creen que están en posesión de la vida de las mujeres. Este es problema que nos interpela a todos, instituciones y comunidad, para mejorar la atención a las víctimas y para la prevención».

La diputada foral de Igualdad, Teresa Laespada, presente en la concentración, manifestó a los medios que conoce a la madre y se «acongoja de solo pensar lo que tiene que estar sufriendo ahora, y que ese sufrimiento será permanente».

REPULSA AL MACHISMO

Zutitzen Errekaldeko Mugimendu Feminista y la Asociación de Vecinos convocaron por la tarde un acto de denuncia en la plaza de Errekalde, donde cientos de personas mostraron al unísono su repulsa a la violencia machista, portando carteles en los que se podían leer proclamas como “Nahikoa da”, “Erasorik ez” y “Nazkatuta gaude”. De hecho, el comunicado de las convocantes comenzaba recordando la agresión sexual sufrida por una mujer el pasado miércoles en las inmediaciones del polideportivo del mismo barrio de Errekalde, a la que se ha sumado el crimen de ayer.

«Con esta concentración queremos arropar a las mujeres que han sufridos estas agresiones, para que sepan que no están solas y que pueden contar con nosotras», explicaron las representantes de Zutitzen. Así, pidieron a los asistentes que muestren su rechazo al machismo en todo su entorno: «También estamos aquí para pediros que no toleréis el machismo en nuestro entorno, que eduquéis en la igualdad, en feminismo, en el buen trato, que no seáis cómplices, que os escandalicéis cuando alguien tenga un comportamiento machista y que así se lo hagáis saber».

Detrás de una pancarta con el lema “Aski da! Eraso sexistarik ez! Autodefentsa feminista!”, portavoces de Zutitzen leyeron un comunicado en nombre propio y otro en nombre de Euskal Herriko Emakumeen Mundu Martxa, como suele suceder cuando se comete un crimen de estas características en Euskal Herria, para «contextualizar que no son hechos aislados». Finalmente, animaron a asistir a las concentraciones convocadas para hoy en Donostia (18.00, en el Boulevard) y el lunes en Gasteiz (19.00, en la Virgen Blanca) e Iruñea (20.00, en la plaza del Ayuntamiento).

«ESTAMOS HARTAS, CANSADAS Y ENFADADAS»

Por su parte, el Movimiento Feminista de Euskal Herria activó el protocolo contra los crímenes machistas y mostró su solidaridad a la familia y allegados de las dos víctimas. «Estamos hartas, cansadas y enfadadas, pero dispuestas a responder y denunciar todos los asesinatos machistas que se produzcan en cualquier rincón de Euskal Herria. Estamos organizadas y seguiremos exigiendo tanto a las instituciones, que son las que deben asumir su responsabilidad para hacer frente a las violencias machistas, como a todo aquel que sea cómplice de la violencia machista, especialmente a los hombres, que tomen responsabilidades ante ello», subrayaron.

La organización quiso dejar claro que este «no es un asesinato aislado, no es una tragedia puntual», sino «una violencia que un sistema entero permite». «En este caso -prosiguió- estamos hablando del asesinato de una menor de edad, lo cual lo hace especialmente grave y, por supuesto, no tenemos ninguna duda: la violencia vicaria es también violencia machista». Además, denunció «las actuales actitudes cómplices» y exigió que «se adopten medidas reales para hacer frente a la organización social sexista en la que vivimos».

RECHAZO INSTITUCIONAL Y POLÍTICO

Tras conocer lo ocurrido n Errekalde, el lehendakari, Imanol Pradales, indicó que «todo apunta a que se trata de un caso de violencia vicaria, que es la expresión más terrible de la violencia machista». Mientras participaba en el acto inaugural del servicio de tren de Cercanías de Araba, Pradales condenó «este terrible asesinato» y expresó su solidaridad a la familia, a la vez que deseó una investigación «rigurosa y respetuosa».

La Diputación de Bizkaia mostró su «más absoluta condena por el asesinato machista de la niña de 13 años». En uncomunicado, trasladó «todo el apoyo y solidaridad a madre de la asesinada, quien también ha sido víctima de un ataque del agresor» y puso a disposición de la mujer y de toda la familia «toda la atención» psicológica, legal y de cualquier tipo que pueda serles de ayuda.

La secretaria del EBB del PNV, Maitane Ipiñazar, mostró todo su apoyo a la madre y lamentó que, en estos casos, «nunca es suficiente lo que se dice y lo que se hace». Ipiñazar recordó que la revisión de la Ley de Igualdad aprobada hace dos años en el Parlamento de Gasteiz «considera claramente los casos de violencia vicaria como casos de violencia machista».

Pello Otxandiano (EH Bildu), apuntó en su cuenta de la red social X que «el asesinato machista en Bilbo vuelve a poner de manifiesto, una vez más, la cara más cruda de la violencia de género y la violencia vicaria. Mostramos nuestra solidaridad y apoyo a familiares y allegados de la víctima, en especial a la madre, así como a la ciudadanía de Bilbo». Al mismo tiempo, llamó «a la sociedad vasca para que se sume a las protestas del movimiento feminista y tome las calles de forma contundente contra este hecho».