Misiles alcanzan Tel Aviv tras el ataque israelí a la cúpula militar iraní
Las sirenas y explosiones se escucharon anoche en Tel Aviv y Jerusalén, alcanzadas por la oleada de misiles lanzada por Irán en respuesta al ataque a sus instalaciones nucleares y a su cúpula militar. Los impactos interrumpieron la rueda de prensa del portavoz del Ejército israelí, cuando explicaba que habían matado a siete altos comandantes militares iraníes y nueve científicos.

A última hora de la tarde en Euskal Herria, Israel reconoció el lanzamiento de misiles -alrededor de 200- sobre su territorio, en varias oleadas. «Los sistemas de defensa están trabajando para interceptar la amenaza», señaló en un mensaje urgente en redes sociales. Tanto en Tel Aviv como en Jerusalén se registraron varias explosiones que, al menos, dejaron varias decenas de heridos, que fueron evacuadas a centros hospitalarios, y causaron daños en edificios.
El Ejército israelí instó a la población a no compartir imágenes de posibles impactos ya que «el enemigo las monitoriza para mejorar sus capacidades». Aseguró que «las explosiones que se oyen» tanto en Tel Aviv como en Jerusalén procedían de interceptaciones por parte de las defensas antiaéreas.
La Guardia Revolucionaria de Irán confirmo en un comunicado el inicio de la operación ‘‘Verdadera Promesa III’’ en respuesta a ‘‘León Naciente’’, el contundente ataque lanzado de madrugada por Israel que alcanzó alrededor de un centenar de objetivos, incluyendo instalaciones nucleares y científicas, y en el que mató, además, a la cúpula militar de la República Islámica.
A primera hora de la mañana, Irán lanzó una salva de más de un centenar de drones que fueron llegando a territorio israelí, posible avanzadilla del contraataque con misiles que llegó después.
La agresión israelí llegó un día después de que, a instancias de EEUU y de las potencias europeas occidentales, la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA) acusara a Irán de enriquecer uranio a niveles cercanos a la bomba atómica. Una excusa que Israel, potencia nuclear con más de un centenar de ojivas - Occidente nunca le ha pedido explicaciones-, cogió al vuelo para ajustar cuentas con su gran rival regional. Dos centenares de aviones participaron en un «operativo exitoso» y que «durará todavía muchos días», en palabras del primer ministro israelí, el incendiario Benjamin Netanyahu.
PLANTA NUCLEAR DE NATANZ
Tuvo como objetivo instalaciones militares y nucleares en varias regiones iraníes, incluida la capital, Teherán, y el centro de enriquecimiento de uranio de Natanz (centro). La AIEA dijo no haber detectado «ningún aumento de niveles de radiación», nota tranquilizadora con la que coincidió el Gobierno iraní al asegurar que no había riesgo nuclear. También fueron atacadas instalaciones en Tabriz y Jandab, ambas en el noroeste del país, y Jorramabad, en el sudoeste. La AIEA aseguró que las instalaciones nucleares de Fordo e Ispahan (centro) no fueron atacadas.
Israel dio un duro golpe al programa atómico iraní al matar a seis expertos científicos: el presidente de la universidad islámica Azad, Mehdi Tehranch; el exjefe de la Organización de Energía Atómica de Irán Fereydoun Abbasi; Abdulhamid Minouchehr, Ahmadreza Zolfaghari, Seyyed Amirhossein Faqhi y Motlabizadeh.
Como muestra de que la operación va para largo, la central de Natanz volvió a ser atacada ya al mediodía de ayer, al igual que la base militar aérea de Nojeh, en la ciudad de Hamedan, a 300 kilómetros de Teherán, y donde se oyó una fuerte explosión.
INFILTRACIÓN DEL MOSSAD
Una fuente militar israelí aseguró a Efe que el servicio exterior de Inteligencia (Mossad) plantó lanzaderas de drones en Irán que fueron utilizadas contra infraestructuras militares.
Añadió que tanto la base de los drones como armas de precisión en el centro de Irán, plantadas cerca de sistemas de lanzamiento de misiles tierra-aire, así como vehículos con sistemas de ataques, se activaron para contrarrestar los sistemas de defensa iraníes.
Igual o más expeditivo y provocador que el que tuvo como objetivo el programa nuclear iraní fue el ataque a su cúpula militar. Quedó descabezada con la muerte del jefe del Estado Mayor del Ejército de Irán, general Mohamad Hosein Baqerí; del comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria iraní, general Hosein Salami; y del general de esta fuerza especial, Gholam Ali Rashid, responsable de la base aérea Khatam ol-Anbiya.
Israel aseguró que la mayoría de los responsables de la fuerza aérea de la Guardia Revolucionaria, entre ellos el general Amirali Hadjizadeh, fueron «eliminados» tras un ataque contra su cuartel general subterráneo. Ali Shamkhani, asesor del líder supremo de Irán, Ali Jamenei, y exsecretario del Consejo Supremo de Seguridad, resultó herido.
El Gobierno iraní ofreció un balance provisional de once muertos, entre ellos cuatro menores, aparte de los cuadros militares y más de un centenar de heridos. Los equipos de rescate buscaban entre los edificios atacados.
El alatollah Jamenei prometió un destino «amargo y doloroso» para Israel y anunció que Abdolrahim Mousavi será nuevo jefe del Estado Mayor y Mohammad Pakpour, de la Guardia Revolucionaria.
El Gobierno iraní avisó de que «empezar una guerra con Irán es jugar con la cola del león». «Los iraníes -agregó- nunca han empezado ninguna guerra durante los últimos 200 años, pero no han dudado ni dudarán a la hora de defender la patria».
«Irán tiene el derecho legítimo y legal de responder a esta agresión según el Artículo 51 de la Carta de la ONU», recordó el ministro de Exteriores iraní, Abas Araqchi, quien añadió que «no dudará en defender a la nación iraní con todo su poder y de la manera más conveniente».
El contraataque con más de un centenar de drones -Irán es, junto con Turquía, puntero en el uso de esta estratégica arma- es interpretado como el primero, al que seguirán otros.
Omán y la suspensión de las negociaciones
Omán, sede de las conversaciones entre EEUU e Irán, arremetió con dureza contra Israel después de que Teherán anunciara la suspensión de la sexta ronda prevista para mañana mismo.
Por lo demás, las reacciones siguieron el guion previsto. Rusia, aliada de Irán, tildó el ataque de inaceptable y cínico. Turquía, Pakistán y Venezuela fueron igualmente muy duras. China mostró preocupación y su oposición a la violación de la soberanía e integridad territorial de Irán.
La ONU, India y países europeos llamaron a la contención. Sin embargo, tanto el Estado francés como Alemania reivindicaron el «derecho de Israel a defenderse», haciendo suya la tesis de Tel Aviv, que niega derecho nuclear alguno a Irán mientras es una potencia nuclear . D.L.
Trump usa el ataque como ultimátum a Teherán
El presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró que ha dado a Irán «una oportunidad detrás de otra» para un acuerdo nuclear y le instó a ceder, ya que, de lo contrario, la situación «solo irá a peor». «Algunos iraníes de la línea dura hablaron con osadía, pero no sabían lo que estaba a punto de suceder. ¡Todos están muertos ahora!», alardeó en la red Social Truth, donde instó a Irán a transigir «antes de que no quede nada».
El inquilino de la Casa Blanca, que calificó el ataque israelí de «excelente», insistió en alardear de que EEUU «fabrica los mejores equipamientos militares y más destructores que nadie. Israel dispone de muchos de ellos, y tendrá más que van a llegar. Y sabe cómo utilizarlos», amenazó.
El mandatario relacionó el ataque israelí con el ultimátum que dio hace dos meses a la república islámica para que aceptara sus términos en las negociaciones sobre el acuerdo nuclear. «Di a Irán un ultimátum de 60 días para que llegara a un acuerdo. ¡Deberían haberlo hecho! Hoy es el día 61. Les dije qué hacer, pero simplemente no pudieron. ¡Ahora quizás tengan una segunda oportunidad!», sentenció.
Trump no dudó en utilizar el ataque israelí como palanca para doblegar a Teherán -le exige que renuncie totalmente al enriquecimiento de uranio, incluso para uso civil-, doce horas después de que pidiera a Israel que no atacara a Irán para dejar un margen a la diplomacia.
No fue él, sino el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien ofreció la primera respuesta al ataque israelí.
El halcón aseguró que «Israel tomó medidas unilaterales contra Irán» que considera necesarias «para su propia defensa». Aclaró que Washington no participó en el ataque y añadió que su «prioridad» es proteger a sus fuerzas en la región.
Trump señaló entrada la tarde de ayer que estaba al tanto del ataque tras hablar con Netanyahu y anunció otra llamada ayer mismo.D.L.

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