Cristina Fernández promete volver en el inicio de su prisión domiciliaria
Ante una gran multitud que le expresó su apoyo, la expresidenta argentina Cristina Fernández prometió que «vamos a volver con más sabiduría, con más unidad, con más fuerza» desde la prisión domiciliaria que comenzó el lunes tras la ratificación de su condena de seis años por parte de la Corte Suprema.

«Vamos a volver», afirmó la expresidenta argentina y líder peronista, Cristina Fernández (2007-2015), a través de un mensaje difundido por altavoces en la Plaza de Mayo de Buenos Aires. «Hay algo que tienen que entender, pueden encerrarme a mí, pero no van a poder encerrar a todo el pueblo argentino», señaló Fernández a cientos de miles de personas congregadas en las calles de la capital argentina que rechazaron su condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua que ha iniciado en su domicilio.
«Vamos a volver, pero con más sabiduría, con más unidad, con más fuerza. Voy a seguir haciendo todo lo que esté a mi alcance para estar ahí, con ustedes. Lo vamos a hacer porque tenemos algo que los demás no tienen, tenemos pueblo, tenemos memoria, tenemos patria», añadió.
Fernández agradeció las muestras de afecto en las calles de Buenos Aires que llegaron a la puerta de su casa y en todas las ciudades argentinas donde sus seguidores la han apoyado. «Los he escuchado cantar la marcha (peronista) y el himno nacional con mucha pasión, pero lo que más me gustó fue escucharlos cantar: vamos a volver», insistió.
En ese momento, la multitud rompió en aplausos, llantos y gritos de aliento, y entonó el cántico peronista que remite a los años de exilio del general Juan Domingo Perón: «Vamos a volver, vamos a volver, vamos a volver». Precisamente este 2025 se cumplen 70 años de que Perón fuera víctima de un golpe de Estado y marchara al exilio, lo que llevó a una proscripción del peronismo durante 17 años.
«El verdadero poder económico sabe que este modelo no tiene futuro y por eso es que estoy presa», dijo la expresidenta tras referirse al ministro de Economía, Luis Caputo, como un «impresentable» que «alquila dólares para simular que tiene reservas».
Al comienzo de su alocución aseguró que se encontraba «firme y tranquila», pero «con prohibición de salir al balcón». Su arresto domiciliario le obliga a «abstenerse de cualquier comportamiento que pueda perturbar la paz del vecindario» y le impide asomarse al balcón. Ayer dijo que pidió oficialmente a través de sus abogados que se determine «si puedo o no salir al balcón de mi casa. Parece un chiste, pero no lo es». Tras la reproducción del mensaje grabado, Fernández sorprendió con una intervención en vivo desde el domicilio en donde está presa desde el lunes y con un tono más alto.
Decenas de miles de personas paralizaron el centro de Buenos Aires para la manifestación convocada por la oposición y sindicatos en apoyo a la expresidenta. El punto de concentración, la emblemática Plaza de Mayo, frente a la sede de la Presidencia, se llenó a primera hora de la tarde y las avenidas que conducen a ella estaban abarrotadas, en la manifestación más seguida en muchos meses.
Movilización masiva en un ambiente festivo
Bajo la consigna “¡Argentina con Cristina!”, el Partido Justicialista, sindicatos, movimientos sociales y organizaciones de izquierda llevaron a cabo una masiva movilización en un ambiente festivo, con petardos, canciones, bombos, instrumentos de viento, con el olor de los asados callejeros de fondo. «Estamos aquí para apoyar a alguien que le dio a personas como yo acceso a la universidad por primera vez», explicaba Verónica Barrientos, una enfermera de 40 años. «Y seguiremos, seguiré viniendo mientras pueda. No solo por su injusta detención, sino porque el país está siendo arruinado y terminará muy mal», añadió.
Guillermo Francos, jefe del Gabinete de Ministros, minimizó la movilización afirmando que el sector que apoya a Fernández «es una minoría en la Argentina actual, pero representa el 25%. Sin embargo, hay otro 75% que no comparte este apoyo». GARA

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