GARA
IRUÑEA

Iruñea suspende la tala de 174 árboles en la Universidad del Opus

El Ayuntamiento de Iruñea ha suspendido la tala de un total de 174 árboles por parte de la Universidad de Navarra (Opus Dei) después de constatar que no contaba con el permiso municipal requerido para llevar a cabo esa operación. No obstante, un centenar de esos árboles han sido ya derribados.

Árboles talados en la Universidad de Navarra (Opus), en Iruñea.
Árboles talados en la Universidad de Navarra (Opus), en Iruñea. (Iñigo URIZ | FOKU)

El Ayuntamiento de Iruñea, a través de la Policía Municipal, ordenó ayer la paralización de los trabajos de tala de 174 árboles en el entorno del campus de la Universidad de Navarra (Opus) y de la orilla del río Sadar. La orden, que está avalada por un informe de la dirección del área de Conservación Urbana y Sanidad y aprobada por la Junta de Gobierno, se justifica por la ausencia de los permisos municipales necesarios para realizar estos trabajos.

Por su parte, el área de Urbanismo ha abierto un expediente informativo para aclarar las circunstancias de esta actuación, revisar la necesidad de llevar a cabo los apeos y delimitar las responsabilidades que pudieran darse por el derribo, ya consumado, de cerca de un centenar de ejemplares.

Según se refleja en el informe del área de Conservación Urbana y Sanidad, el Ayuntamiento tuvo conocimiento del inicio de estos trabajos el pasado viernes. Contrastada esa información, se abrieron diligencias internas para constatar si los trabajos, solicitados en primera instancia por la Universidad de Navarra en octubre de 2022, durante el mandato de Enrique Maya, contaban con los permisos necesarios. Esa consulta, sin embargo, reveló que el expendiente no está completo, ya que los permisos necesarios no habían sido tramitados y, por tanto, la tala no estaba autorizada.

En concreto, con fecha 30 de junio de este mismo año, Urbanismo había pedido un segundo requerimiento de solicitud de licencia interpuesta por la Universidad de Navarra para que esta justificara debidamente, con información técnica y gráfica, el plan de apeos. Ese plan es el que está sujeto a licencia de obras y, por lo tanto, a la obtención de los permisos pertinentes. Ni la justificación requerida ni la habilitación necesaria constan en el expediente, con lo que los trabajos emprendidos no tenían el aval municipal.

Confirmadas estas lagunas en el expediente, personal del Servicio de Jardines se desplazó al área afectada por la tala para comprbar el estado de los ejemplares apeados.

En esa inspección se certificó que cerca de un centenar de ejemplares ya habían sido derribados, que los trabajos comenzaron a principios de mes y que varios de los árboles talados no tenían daños que justificasen que hubieran sido derribados.

Ante estos hechos, la Junta de Gobierno Local aprobó una resolución en la que ordenaba la paralización de las obras y la retirada de los elementos, materiales y maquinaria. Además, se requiere a la Universidad de Navarra para que, en el plazo de un mes, presente la documentación necesaria

CIERRE DE LA CARRETERA

Por otra parte, el Ayuntamiento de Iruñea decidió también retrasar el cierre al tráfico de la calle Universidad, la carretera que cruza el campus, previsto inicialmente para hoy. «La razón de este cierre es la necesidad de cumplimentar evaluaciones técnicas complementarias por parte de diferentes servicios de las áreas de Conservación, Urbanismo y Seguridad Ciudadana», señaló el Ayuntamiento. Se trata de una actuación sin vinculación a la tala de árboles.

El cierre de esta carretera, en el tramo comprendido entre las rotondas con la calle Ezkirotz y la prolongación de Fuente del Hierro, se justifica, por parte del Ayuntamiento, por «el incremento de los accidentes registrados en la zona», aunque los técnicos han recomendado que, antes de llevarse a cabo, sea informado también desde el punto de visto de planificación.

UPN criticó esta decisión, señalando que «demuestra la falta de rigor de Asiron en la gestión de esta actuación, lo que le ha llevado a tener que rectificar y dar marcha atrás», y acusó al alcalde de priorizar «un anuncio político».