NAIZ
CIUDAD DE GAZA
EL INFIERNO EN GAZA INCENDIA ORIENTE MEDIO

Hambrientos, los menores en Gaza «no tienen ni fuerza para llorar»

Save The Children narra la lenta agonía de tantos y tantos niños y niñas gazatíes, sin fuerzas para ni siquiera para llorar. Su informe, demoledor y que se suma a tantos otros, no impidió que los EEUU de Donald Trump boicotearan un llamamiento urgente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Niños palestinos intentan conseguir comida en un comedor social al oeste de Ciudad de Gaza.
Niños palestinos intentan conseguir comida en un comedor social al oeste de Ciudad de Gaza. (B. TALEB | AFP)

Las clínicas de Gaza «están casi en silencio» porque «los niños ya no tienen fuerzas para hablar o siquiera llorar en su agonía», aseguró el miércoles ante el Consejo de Seguridad Inger Ashing, directora ejecutiva de la ONG Save The Children, quien describió con horror la lenta agonía de los niños hambrientos en la Franja de Gaza. Mientras, Israel sigue reduciendo a escombros los barrios de Ciudad de Gaza y matando a la población, con bombas, balas o hambre.

Ashing afirmó que la hambruna no es solo un término técnico. «Cuando no hay suficiente comida, los niños sufren desnutrición severa y luego mueren lenta y dolorosamente. Esto es la hambruna», declaró. «Los niños no tienen fuerzas para hablar ni siquiera para gritar de agonía. Yacen allí, demacrados, literalmente consumiéndose ante nuestros ojos. Mientras a pocos kilómetros esperan bloqueados miles y miles de camiones cargados con artículos vitales», aseguró.

Ashing leyó el texto que dejó escrito un niño: «Quisiera estar en el cielo, donde está mi madre, donde hay amor, hay comida y hay agua».

Los niños no necesitan «soluciones creativas» ni los ineficaces envíos aéreos ni «crear sistemas de distribución militarizada e inhumana», en referencia a la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF), sino que «los Estados actúen», subrayó, dirigiéndose al Consejo. La inacción no es una opción. La indecisión es complicidad. Los niños han llegado a su punto de quiebra. ¿Dónde está el suyo?», preguntó.

Pero EEUU, que rechazó la declaración de hambruna realizada por la ONU en base al informe de la CIF, boicoteó el llamamiento lanzado por los catorce miembros restantes del Consejo para expresar su alarma ante esa situación, exigir a Israel la entrada de ayuda humanitaria y pedir un alto el fuego incondicional tras casi 23 meses de genocidio.

El hambre provocada por Israel, mientras, mató ayer a otras cuatro personas -317, incluidos 121 menores- y los ataques israelíes acabaron con la vida de al menos 61 más, lo que eleva a al menos 62.966 muertos el último balance de las autoridades gazatíes.

El comisionado general de la Unrwa, Philippe Lazzarini, pidió ayer «voluntad política» para acabar con la impunidad de Israel. Antes criticó que la comunidad internacional «no está a la altura» y dijo que «la indignación no es suficiente. Es hora de actuar, de tener coraje y voluntad para acabar con este infierno en la tierra».

Ayer, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, recibió a la directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Cindy McCain, para abordar la entrada de la ayuda humanitaria en la Franja. Según Israel, ambos destacaron «la importancia de proteger a la población civil del hambre y la desnutrición» y acordaron redoblar los esfuerzos para «agilizar» y «mantener» la entrada de ayuda.

DESAPARICIONES FORZADAS

Expertos en derechos humanos de la ONU denunciaron la desaparición forzada de civiles palestinos hambrientos, incluido un niño, cerca de los centros de la GHF en Rafah, adonde acudieron en busca de comida, y apuntaron que el Ejército, que opera en esos lugares, «está, al parecer, directamente implicado». Instaron a Israel a poner fin a este «crimen atroz». La GHF dijo que «no hay pruebas».

Hamas acusó la víspera a Israel de mantener retenidos los cuerpos de palestinos a los que ha matado durante estos más de 22 meses de genocidio y pidió a la ONU que presione para que los entregue.



Blair, Kushner y el «día después»

El ex primer ministro británico Tony Blair y Jared Kushner, exasesor y yerno del presidente de EEUU, Donald Trump, presentaron el miércoles por la tarde (madrugada en Euskal Herria) sus propuestas para «el día después» de Franja de Gaza al inquilino de la Casa Blanca. Kushner, influyente miembro del lobby judío, fue asesor para Oriente Próximo durante el primer mandato de Trump.

Poco ha trascendido sobre la reunión. El enviado especial estadounidense para Oriente Medio, Steve Witkoff, auguró que «van a ver cuán robusto y bienintencionado es (el plan), y si refleja los motivos humanitarios del presidente Trump».

Desde hace meses ha habido contactos entre Tony Blair y el presidente de la ANP, Mahmoud Abbas, y entre Jared Kushner y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

En paralelo, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, recibió al canciller israelí, Gideon Saar, y reafirmó el «compromiso inquebrantable de EEUU con la seguridad de Israel». Saar presumió del «apoyo personal e inquebrantable» de EEUU tras un «productivo» encuentro. «Israel no tiene mejor amigo que EEUU, liderado por el presidente Trump», recordó.

El martes, durante una reunión de gabinete de más de tres horas, Trump aseguró que no veía un «final concluyente» a corto plazo.

En febrero, el mandatario desveló un plan para construir un inmenso resort turístico en lo que quede de Gaza tras desplazar a su población a países colindantes.