Iñaki TELLERIA

La concesionaria de las ITV de Urnieta e Irun niega que vaya a realizar recortes

La empresa TÜV Rheiland, concesionaria de las ITV de Urnieta e Irun, cuyos trabajadores están en huelga desde hace cinco meses, negó ayer que tenga previsto recortar las condiciones laborales de sus empleados y afirmó que está dispuesta a prorrogar el convenio de 2010.

Los trabajadores de las ITV de Urnieta e Irun llevan cinco meses en huelga. Las instalaciones de Urnieta permanecen cerradas desde entonces y las de Irun atienden solo al 30-40% de los conductores que acuden. La razón que alegan los empleados para la protesta es que la dirección no les garantiza que vaya a mantener sus condiciones laborales y pretende rebajarlas y equipararlas a las de los trabajadores de sus tres centros en Nafarroa (Doneztebe, Berriozar y Arbizu) y del resto del Estado.

Ayer fue la empresa la que dio explicaciones y para ello compareció en Donostia el responsable de la Zona Norte de TÜV Rheinland Ibérica, Alfonso Artola, quien, tras aportar numerosos datos sobre las últimas negociaciones y desvelar los salarios de sus empleados, llegó a la conclusión de que la huelga «no tiene justificación». «No le vemos sentido», declaró y acusó al comité de empresa -de ELA- de que «al tratarse de un sector con eco mediático, están defendiendo intereses sindicales más que los de los trabajadores».

Tras afirmar que la huelga «está perjudicando los interesese de los conductores de Gipuzkoa y poniendo en peligro el proyecto empresarial», Artola afirmó que la última oferta que han planteado al comité es «renovar íntegramente el acuerdo de 2010, pero incluyendo subidas salariales en función de los convenios de referencia. Con esto no recortamos las condiciones laborales», insistió.

El representante de la dirección añadió que el convenio de 2010 tiene dos cláusulas por las que «se mantiene su vigencia hasta que no se firme otro y se indica que cualquier modificación debe contar con la aprobación del comité de empresa». Sin embargo, también reconoció que sus intenciones pasan por una vigencia limitada a dos años y que, en caso de conflicto, se acuda al arbitraje obligatorio del Gobierno de Gasteiz.

De 140.000 a 60.000 usuarios

El directivo de TÜV Rheinland declaró que la empresa está sufriendo cuantiosas pérdidas porque de los 140.000 usuarios atendidos en 2008 se ha pasado a los 60.000 de 2013. Reconoció que muchos conductores guipuzcoanos se trasladan a Arbizu y Doneztebe, centros con menor capacidad para hacer inspecciones, «mientras otros muchos se van a Bergara, o a otras de Navarra, Bizkaia o La Rioja».

Según la empresa, en la ITV de Urnieta hay 30 empleados en plantilla, de los que el 90% secunda la huelga, lo que impide abrir el centro, mientras que en Irun trabajan 29, de los que el 50% seguiría la protesta.