Paul Whitefield
Los Angeles Times, Paul Whitefield 2013/12/11 (Traducción: GARA)

Apretón de manos de Obama con Castro: un momento «Casablanca»

Lo admito: -Casablanca- es una de mis películas favoritas de todos los tiempos. Lo que podría ayudar a explicar mi reacción ante el apretón de manos «histórico» del presidente Obama con el presidente cubano, Raúl Castro. Oh, y sonrió cuando lo hizo (...).

¿Qué quiere decir el apretón de manos? ¿Trató Obama de llegar a toda Cuba, y no sólo a Raúl ? ¿Se va a poner fin al embargo comercial de medio siglo de EEUU sobre la isla comunista? ¿Los estadounidenses podrán comprar legalmente los cigarros cubanos de nuevo? ¿Dejarán los cubanos de conducir coches americanos de hace 50 años?

Y, por supuesto, ¿perjudicará políticamente esto a Obama y los demócratas? Después de todo, Florida está llena de gente que no tiene ningún gusto por los Castro(...). Y todo el mundo se acuerda de lo que significó Florida para George W. Bush, y de lo que no significó para Al Gore.

Son muchos los que están reflexionando sobre un pequeño apretón de manos. Me recuerda a los viejos tiempos, cuando la CIA y todos los demás analizaban las fotos de los líderes soviéticos en lo alto del Kremlin durante el desfile anual del primero de mayo, tratando de discernir el significado del lenguaje corporal y la proximidad de una persona a Nikita Jruschov. Ahora que lo pienso, es lo que aún estamos haciendo hoy con Corea del Norte.(...)

De todos modos, me hizo pensar en la canción de -Casablanca-, -As Time Goes By-:

«Debes recordar esto/ un beso sigue siendo un beso,/ un suspiro es solo un suspiro./ las cosas fundamentales adquieren valor/ a medida que pasa el tiempo ».

Sí, a veces, un apretón de manos es sólo un apretón de manos. Es una cosa fundamental. Y dice: «No voy a ser grosero».

Lo cual no quiere decir que no debería significar más. Podría significar que vamos a terminar el embargo comercial. Que vamos a tratar a Cuba de la misma manera que tratamos con una gran cantidad de naciones con las que no estamos de acuerdo, como parte de la comunidad internacional. Y eso no significa la aprobación de su forma de gobierno o su historial de derechos humanos(...).

A medida que pasa el tiempo, las cosas fundamentales adquieren su valor: la cortesía y el sentido común.