A. G.
liga leb oro

Sergio Lamúa es testigo del punto más bajo de Planasa Navarra de todo el año

Sergio Lamúa no pudo reconducir el camino de Planasa Navarra en su debut como primer entrenador. Más aún, el técnico fue testigo de una paliza en toda regla, 90-47, mérito de un Palencia Baloncesto que, por motivos debidos a la configuración de la Copa Príncipe, buscaba ganar con la mayor renta posible.

No hubo partido y sí mucha impotencia por parte de la escuadra iruindarra, que rubricaba con el duelo de ayer una primera vuelta para olvidar.

Para cuando el banquillo de Planasa Navarra pedía su primer tiempo muerto, el marcador reflejaba un 18-8 adverso, con Urko Otegi en plan estelar, sobre todo por su capacidad de correr a la contra y la velocidad de sus continuaciones. Por desgracia, de nada sirvió ese parón, ya que el partido quedaba resuelto para cuando se llegaba al final del primer cuarto: 29-11.

Los cambios del segundo cuarto tampoco ayudaron a la causa iruindarra, que vieron cómo los de Natxo Lezkano dominaban en todas las facetas, especialmente la reboteadora, con Albert Moncasi convertido en un «carpanta» de los aros. El resultado al descanso no merece mayor comentario: 51-19. Los navarros sumaban 12 pérdidas de balón y un 0 de 7 en triples.

Tercer cuarto, y nada más

La relajación local trajo que Planasa Navarra empezara a encontrar anotación, en especial por parte de Sebirumbi, bien servido por Bitinas y Christian Díaz.

Pero los locales no querían bromas, y a la que apretaron, su renta se fue sobre los 40 puntos.