Sucio sexo proletario para una aburguesada mujer china
El interés occidental por la obra reciente de Lou Ye proviene de la prohibición que pesa en China sobre el cineasta, condenado oficialmente a cinco años de inactividad. La causa hay que buscarla en la difusión en festivales internacionales de su película de 2006 «Summer Palace», sin el permiso de las autoridades de su país. Por eso tuvo que rodar de forma clandestina la posterior «Spring Fever», a la que iba a seguir el exilio parisino de «Love & Bruises».
En este su quinto largometraje se hace eco de la problemática de la disidencia de un modo muy puntual, cuando la protagonista regresa a Pekín desde París para hacer un trabajo como traductora de un documental con entrevistas a disidentes chinos. A penas se dejan traslucir, a través de las contestaciones de los entrevistados, breves alusiones a la falta de conocimiento que en Occidente se tiene de la actual situación política china y sus muchas contradicciones internas.
Y de eso habla Lou Ye en «Love & Bruises», de los sentimientos contradictorios de una aburguesada mujer china que se enamora en París de un proletario de origen magrebí. Como quiera que el retrato del obrero en cuestión es muy negativo, se podría pensar en una alegoría sobre lo mal que trata el comunismo a los intelectuales que salen al extranjero a formarse y están a favor del aperturismo.
Pero la relación humillante a la que se ve sometida nuestra universitaria sigue adelante con su claro y libre consentimiento, a pesar de que el primer encuentro de la pareja interracial e interclasista se parezca más a una violación que a otra cosa. Todo en el relato es pura atracción sexual, sin romanticismos ni psicología alguna de por medio. Así que es imposible saber si ella tiene mala conciencia elitista y la libera revolviéndose en el fango junto a un tipo ignorante y machista que no ha tenido educación, obligado a trabajar duramente desde que naciera en el seno de una familia minera. O tal vez la explicación de sus tendencias masoquistas sean diferentes, aunque la película está basada en una novela autobiográfica de Jie Liu-Falin titulada «Bitch» (Puta).

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