Arnaitz GORRITI
Se mide al Real Madrid

Volver a la rutina para poner fin a la rutina de perder

Al sopapo recibido ante Fenerbahçe le siguió el peligroso aterrizaje en Loiu de la expedición baskonista.

LABORAL KUTXA - REAL MADRID

El paréntesis copero ya pasó y también la jornada de Top 16 de la Euroliga. Lo que queda es regresar a la rutina de la Liga ACB. En el caso de Laboral Kutxa Baskonia, en las últimas jornadas la derrota se ha convertido en rutina, siendo sobre el CAI Zaragoza el último triunfo hasta la fecha.

Por desgracia, no parece que la escuadra gasteiztarra tenga demasiadas opciones de dar por terminada esta mala rutina, ya que se enfrenta al Real Madrid, que sigue con una trayectoria casi perfecta y llega a Gasteiz no solo tras llevarse la Copa, sino también después de ganar en un durísimo partido ante el Lokomotiv Kuban. Y si el cansancio por el viaje desde Rusia pudiera ser un elemento a favor de los gasteiztarras, pues ni eso, ya que los de Pablo Laso pernoctaban ya la noche del viernes en la capital alavesa, después de volar desde Krasnodar.

En el caso baskonista, se mantienen las bajas de Hamilton y Heurtel, y las serias dudas de Poeta, que declaraba tras el partido ante Fenerbahçe que «tengo dolor en los abductores, pero pienso probarme a ver».

Lo peor, empero, es el ánimo. Por un lado, Fenerbahçe humillaba a la escuadra baskonista, a la que infligía su segunda derrota más abultada de la Euroliga. Perder entraba en los cálculos, pero no el 98-64 final.

Por si fuera poco, el regreso desde Estambul a casa también tuvo su miga, después de que el avión THY 1315 de Turkish Airlines aterrizara en Loiu a la segunda tentativa. Una ráfaga de aire desequilibraba el aparato en el momento del aterrizaje y se barajó desviarse a Zaragoza. Hasta un hombre con horas y horas de vuelo como Nocioni mostraba a las claras el susto. «En el aeropuerto de Bilbao hasta que no pase algo, no tomarán alguna medida! Ya van más de una vez que aterrizar es un `Milagro'», escribió vía twitter.

Mirando al duelo de esta tarde, Tibor Pleiss declaraba que «será un partido muy duro, pero tenemos que enseñar a todo el mundo nuestro coraje y que vamos a luchar; no importa quién esté en la cancha».