Menos mal que Odom no debutaba
Sin apenas oposición, el conjunto gasteiztarra barrió a un rival de nivel indigno. Pleiss abrió brecha y, sin hacer sangre, todos los jugadores pudieron disfrutar.

LABORAL KUTXA BASKONIA 84
VALLADOLID 67
No debutó Lamar Odom... y habrá que decir que gracias a Dios. No porque Laboral Kutxa Baskonia sumara su novena derrota seguida; antes al contrario, porque cortó una racha de ocho tropiezos que le estaba causando mucha pupa; gracias a Dios que Lamar Odom no debutó ante el Baloncesto Valladolid, básicamente porque el cuadro pucelano -el club, que se ahoga entre diversas deudas; no así sus jugadores- no se merece tal honor.
La escuadra gasteiztarra jugó a un tercio de gas durante mucho rato, y aún así le dio para pasar por encima del colista de la Liga ACB. Un equipo legendario en el que han militado hombres como Sabonis u Oscar Schmidt, Tikhonenko o Valdemaras Homicius, y que ahora se ha convertido en una suerte de ETT donde el trasiego de jugadores que entran y salen -ayer debutaron dos más: Drenovac y Pepe Pozas- hace que más parezca un hotel por horas que un club serio, por mucho que sus jugadores, por regla general, no dejaran de intentar ofrecer una imagen profesional y digna.
A falta de la zurda fina de Odom, Causeur se acordó de que también sabe meter puntos. Después de errar todos sus lanzamientos triples desde el partido ante Gran Canaria, Mainoldi, que además fue titular, al fin atinó un par de lanzamientos lejanos y reboteó. Pleiss dejó claro a Haritopoulos que el baloncesto es más que mover los brazos como molinos de viento. Heurtel empezó a encontrar sensaciones. Hasta Devon Van Oostrum, que perdía su sempiterno dorsal número 7 por el 30, dio minutos de cierto nivel, sobre todo en la segunda mitad, mientras que Hodge vivía la despedida más triste posible: atornillado al banquillo poco antes de salir cedido camino al Capitanes de Arecibo hasta final de temporada. Mientras, Laboral Kutxa Baskonia dispone de cinco días para conformar su plantilla de una vez con una nueva incorporación en el puesto de base.
Primero trabajo y luego fiesta
El partido nació decantado y terminó de decidirse en los diez primeros minutos. Tibor Pleiss, que llegaría por segunda vez en lo que va de campaña a superar la frontera de los 10 puntos y 10 rebotes, se erigió en el jefe del duelo desde el salto inicial. Aunque Haritopoulos logró anotar un par de canastas de mérito frente al alemán, la variedad de movimientos de este, sumada a la clarividencia de Heurtel a la hora de buscarlo, pronto dieron ventaja a los locales.
Mainoldi por fin vio aro en un par de triples. Aun así, el acierto lo abandonó demasiado pronto, pero compensó su actuación intentando hacerse fuerte en el rebote. El Valladolid no era rival, pero no convenía dejar que se creyera con alguna opción. Así, tras el 25-14 del primer cuarto, Fabien Causeur se puso a la tarea de seguir agujereando la cesta rival. Con eso bastaba para que la renta estuviera siempre sobre la decena, por mucho que Diop tuviera ayer un día tirando a gris, notándose en exceso la ausencia de Pleiss. Un rebote con mate de Johnson cerraba la primera mitad con 50-36 en el luminoso, y la sensación de que los 20 minutos restantes estaban de sobra.
Porque lo estaban, salvo para jugadores como el debutante Pozas o Van Oostrum. Hanga, ante una insistente zona 2-3 rival, dio muestras de calidad de juego sin balón, Diop mejoró sus prestaciones atrás y Nocioni, siempre serio, no dejó que los pucelanos se arrimaran siquiera imaginariamente.
Devon Van Oostrum
En todo caso, fue Van Oostrum el protagonista de los 20 minutos finales. Cometió errores, pero también dio pases de muy bella factura, y se mostró muy cómodo cada vez que jugaba a campo abierto. Tampoco es que se reivindicara, pero al menos sí dio la sensación de ser un jugador aprovechable, y no un «autista talentoso», como se le suele achacar en ocasiones.
Los de Scariolo tampoco quisieron hacer sangre, de forma que la renta llegó a los 20 puntos, pero no hubo ensañamiento, ni debut de Odom, y casi ni partido. Solo la victoria.
Sergio Scariolo: «Cuando todo el mundo defiende, superamos las limitaciones»
Breve como nunca por un partido sin historia, Sergio Scariolo sacó en limpio que «cuando todo el mundo asume un esfuerzo defensivo, podemos superar nuestras limitaciones».
El de Brescia afirmaba que «defender genera recuperaciones, rebotes y contraataques. Un equipo con nuestras características, si puede correr y jugar sencillo, tiene posibilidades de anotar fácilmente». Además, reconocía que «hemos dosificado a los jugadores más castigados»
En último lugar, confirmaba la salida de Walter Hodge del equipo, y justificó su no concurso «porque empieza una nueva aventura profesional y no era plan arriesgarlo a una lesión». A. G.

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