SEGUNDA A | 29ª Jornada

El Alavés recae en sus peores errores para dar un paso atrás

La falta de intensidad defensiva albiazul permitió al Hércules sentenciar el encuentro en un cuarto de hora. La fortuna, con Toti y Vélez lesionados en la primera parte, tampoco acompañó al Alavés, que reaccionó tras el descanso sin demasiada convicción.

HÉRCULES 3

ALAVÉS 0

El discurso en la previa de Juan Carlos Mandiá y el encuentro que disputó su equipo en el Rico Pérez fueron el dicho y el hecho del refrán. Separados por un trecho kilométrico porque nada más lejos del equipo ultracompetitivo que había reclamado su entrenador que el Alavés que cayó justamente derrotado.

En el que fue, probablemente, su peor partido desde la llegada de Mandiá al banquillo, la escuadra albiazul recayó en sus peores errores. Sobre todo la falta de intensidad defensiva, que tantos puntos le ha costado a lo largo de la temporada y que ayer permitió a su rival anotar dos goles antes del cuarto de hora. Con ese panorama, la exigencia ya habría sido muy alta para un Alavés en su mejor versión, qué decir de uno que no dio señales de vida, y fueron muy pocas, hasta la segunda parte y que además tampoco tuvo la fortuna de su lado. Y es que al disgusto de los goles se les unió, inmediatamente, el de las lesiones. Para la media hora se habían marchado ya a vestuarios Toti, con una dolencia muscular, y Ion Vélez, con un esguince.

Con semejantes ingredientes, el resultado no pudo ser otro que la derrota. Y un considerable paso atrás. No solo porque se deja escapar a un rival al que se habría superado en caso de victoria -al menos no se perdió el golaverage-, sino porque se deja escapar otra oportunidad de acercarse a los 50 cuando la temporada ya se cuenta por lo que falta, más que por lo que se ha jugado. También por la presión que se añade el equipo para el choque del próximo sábado ante el Mirandés, otro rival directo. Y porque caer con una imagen tan pobre no ayuda a templar el ánimo.

En un cuarto de hora

El partido podría haber acabado al cuarto de hora y el Alavés, al menos, se habría ahorrado una lesión. Porque todo se decidió en esos primeros minutos.

Entraron muy mal los gasteiztarras al partido y lo aprovechó un Hércules poco habituado a tantas facilidades. En el minuto tres asistió Ferreiro y marcó Sissoko desde el centro del área, sin oposición para ninguno de los dos. Diez minutos después, se acumulaba el infortunio. Lesión de Toti y una falta que se convertía en el 2-0 después de que el disparo de Pamarot tocara en la barrera para pillar a Goitia a contrapié.

El Alavés fue la viva imagen de la impotencia a partir de ese momento. La primera parte se consumió sin que los albiazules dieran señales de vida y la reacción que parecieron apuntar tras el descanso tuvo más que ver con la relajación de su rival, consciente de que en esas condiciones era imposible perder los puntos, que con el juego alavesista. Stevanovic y Guzmán amagaron con recortar distancias pero el triunfo se quedó en Alicante.

Mandiá vio el «peor partido» desde su llegada al banquillo albiazul

El Alavés no exhibió en Alicante ninguna de las virtudes que le gusta enumerar a Juan Carlos Mandiá que, de hecho, reconoció que el de ayer fue «el peor partido» desde su llegada al banquillo albiazul.

A la hora de analizar el por qué de ese mal rendimiento, el técnico subrayó lo sucedido en los primeros minutos. «Hay partidos que se dan estas circunstancias. Hemos entrado muy mal -admitió-, el rival nos ha marcado enseguida, luego otro, las dos lesiones te trastocan mucho y te exigen dos cambios pronto... La segunda parte se ha nivelado un poco pero es verdad que ha sido un mal partido, es evidente». Pese a la referencia al infortunio, reconoció que su equipo había cometido un error fundamental. «Tenemos que estar muy alertas, muy concentrados, muy metidos y regalar poco porque la competición está para regalar poco».

En cualquier caso Mandiá aboga por «analizar lo sucedido, aprender de lo que ha pasado pero olvidarlo rápidamente porque no podemos pararnos mucho. La competición sigue y requiere mucha energía», aseguró el técnico, que también se refirió a la igualdad de la competición. «La Liga está muy competida. Todos los equipos pueden ganar a todos y por eso uno entra en descenso, otro sale pero vuelve la semana siguiente... El que más fuerza tenga para levantarse se salvará». GARA