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Crimea declara su independencia en su camino hacia la anexión a Rusia

Crimea dio ayer un nuevo paso hacia la integración de la península en Rusia al declarar su independencia de Ucrania, un acuerdo parlamentario que Kiev y sus aliados occidentales rechazaron de inmediato, mientras Moscú y Washington siguen discutiendo sus propuestas. El Ministerio ucraniano de Defensa lamentó el estado de su Ejército y admitió la imposibilidad de hacer frente a la intervención rusa.

El Consejo Superior (Parlamento) de Crimea aprobó ayer una declaración de independencia de Ucrania y reiteró su aspiración de ingresar en la Federación de Rusia, una opción que los crimeos deberán ratificar en el referéndum convocado para el domingo.

La resolución, apoyada por 78 de los 100 diputados y que entró en vigor nada más ser aprobada, alude al precedente de Kosovo para justificar su decisión. Según el Parlamento crimeo, ha tomado «en consideración la confirmación del tribunal internacional de la ONU en relación a Kosovo, del 22 de julio de 2010, acerca de que la declaración unilateral de la independencia de una parte de un Estado no viola las normas del derecho internacional».

«La vuelta de Crimea a Ucrania es imposible. Al aprobar la declaración, nos hemos declarado una república, y como tal entraremos a formar parte de Rusia», señaló el presidente del Parlamento crimeo, Vladimir Konstantinov. Agregó que «es un documento necesario» para la formalización jurídica de la integración de Crimea en Rusia y «para que el proceso de ingreso se reconozca como legítimo».

Moscú no tardó en calificar «acorde a la ley» la declaración de independencia crimea y reiteró que «respetará completamente la opinión de los pueblos de Crimea expresada en el referéndum» sobre su adhesión a Rusia.

En Kiev, el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, advirtió al Gobierno crimeo de que el referéndum no será reconocido por la comunidad internacional.

En una intervención en la Rada Suprema de Ucrania, Yatseniuk, que hoy será recibido en Washington por el presidente de EEUU, Barack Obama, reiteró que en Crimea no existe actualmente ningún poder legítimo, y dijo que el Ejecutivo prorruso instalado allí es «un grupo de delincuentes que ha usurpado el poder de manera anticonstitucional y que está apoyado por militares rusos». Olvida cómo llegó a primer ministro y su propia falta de legitimidad para ocupar el cargo.

«Resultado desconsolador»

Mientras, el ministro de Defensa ucraniano, Igor Teniuj, reconoció que sus Fuerzas Armadas no tienen medios para responder a la intervención militar de Rusia y lamentó que apenas 6.000 soldados de los 41.000 que integran el Ejército de Tierra están preparados para el combate y para hacer frente a los más de 220.000 efectivos rusos que, dijo, han sido desplegados junto a la frontera de Ucrania. «Hemos puesto en alerta máxima a todas las Fuerzas Armadas. Todas se han desplegado según el plan de maniobras en el este y en sur, pero el resultado desconsuela», se quejó Teniuj.

El Gobierno crimeo, por su parte, comenzó a reclutar a voluntarios de las llamadas unidades de autodefensa para constituir el futuro Ejército de Crimea para responder a eventuales provocaciones por parte del Ejecutivo de Kiev, informó Russia Today.

Además, el Parlamento de la península prohibió ayer la actividad del partido de extrema derecha Svoboda, miembro de la coalición que sostiene al nuevo Gobierno ucraniano, y también a la organización ultraderechista Sector de Derechas (Pravy Sektor), por considerar su actividad «peligrosa para la vida y la seguridad».

Mientras tanto, Rusia y EEUU, que mantienen inalterables sus posiciones en torno a la crisis, seguían discutiendo sus «propuestas concretas» para garantizar la paz en Ucrania, a través de sus responsables en política exterior, Serguei Lavrov y John Kerry, al tiempo que el primer ministro británico, David Cameron, amenazaba con «duras sanciones si Moscú no cambia de rumbo».

Bruselas, por su parte, propuso aplicar de forma unilateral y temporal a Ucrania las ventajas aduaneras contempladas en el acuerdo de asociación y libre comercio negociado con ese país, sin esperar a su firma, como medida urgente para apoyar su maltrecha economía. Esa medida supondría un ahorro de 500 millones de euros anuales.

Yanukovich acusa a Kiev de querer desatar una guerra civil

El depuesto presidente ucraniano, Viktor Yanukovich, volvió a aparecer en público ayer en Rusia para asegurar que sigue siendo el jefe de Estado legítimo y el comandante supremo de las Fuerzas Armadas de Ucrania, y acusar al nuevo Gobierno de Kiev de querer sumir el país en una guerra civil.

En una comparecencia en la ciudad rusa de Rostov del Don en la que se mostró seguro de sí mismo e, incluso, desafiante, denunció que Ucrania «está en manos de una banda de ultranacionalistas y neofascistas» que quieren «desatar una guerra civil».

«Los oficiales y soldados no van a obedecer las órdenes criminales de un Gobierno impuesto por un golpe de Estado», aseveró Yanukovich. Acusó a las nuevas autoridades ucranianas, a las que calificó de «delincuentes», de «querer incorporar en las Fuerzas Armadas a guerrilleros de las formaciones nacionalistas, y entregarles armas».

Negó toda legitimidad a las elecciones presidenciales anticipadas. «Las elecciones presidenciales convocadas para el 25 de mayo por la banda que ha usurpado el poder como resultado de un golpe de Estado anticonstitucional, son ilegítimas y ilegales», subrayó.

El exmandatario arremetió duramente contra los países occidentales que respaldan a las nuevas autoridades ucranianas. «¿Estáis ciegos, os habéis olvidado de lo que es el fascismo?», inquirió. Criticó en particular al Gobierno de EEUU por ofrecer ayuda financiera a las autoridades de Kiev, apoyadas por la extrema derecha.

Yanukovich responsabilizó a las nuevas autoridades de Kiev del separatismo en Crimea, aunque no hizo mención a la intervención rusa. GARA