Arnaitz GORRITI
Laboral Kutxa Baskonia

Un periplo europeo deprimente que al menos ya se acaba

El conjunto gasteiztarra limitaba sus objetivos en el continente a jugar el Top 16 y renovar su Licencia A. La falta de competitividad en esta segunda fase ha irritado profundamente a la afición baskonista.

«No me imagino una Euroliga sin el Laboral Kutxa Baskonia», declaraba la semana pasada el director ejecutivo de la competición, Jordi Bertomeu, después de la ceremonia de reconocimiento por los 300 partidos de la escuadra gasteiztarra en el principal torneo continental. El partido que vaya a disputar esta tarde será el número 303 en la historia de Saski Baskonia en la Euroliga. Lo malo es que, de esos 303, los últimos 14 no habrán servido para nada.

Clasificarse al Top 16 era el principal y casi único objetivo continental de Laboral Kutxa Baskonia para esta temporada 2013/14. Y se logró; con un balance de seis victorias y cuatro derrotas, sufriendo con las ausencias por lesión de Hanga, Hamilton -que empezaría un calvario que no termina de acabar-, Nocioni, la misteriosa enfermedad de Causeur y el ostracismo de Walter Hodge.

Sin embargo, en el viaje se descubriría que Nocioni como ala-pívot rinde bien, que Pleiss es uno de los mejores pívots de Europa en la actualidad, y que Heurtel se confirma como un base provechoso para el Baskonia. Más aún, con el pasajero concurso de Kelati, Kaukenas y Milko Bjelica, el nivel de juego dio para imponerse en pistas como las de Lietuvos Rytas o Maccabi, y rozar el triunfo en la visita a Lokomotiv Kuban.

«A poco que tuvimos continuidad en la plantilla, nuestro juego y nuestros resultados maravillaron Europa», añadiría Sergio Scariolo tras sumar victorias en casa ante Maccabi, Kuban, Panathinaikos y Lietuvos, y lograr con un par de jornadas de margen, la clasificación al Top 16. El mayor lunar quizás fuera cer ante un Estrella Roja «degradado» a la Eurocup.

De paliza en paliza

Hubo quien soñó con llegar un poquito más lejos cuando, en el primer partido de la segunda fase, Laboral Kutxa Baskonia abrasaba con un 15 de 24 en triples a Unicaja y le ganaba por 79-93.

Poco duró la alegría. Panathinaikos, Armani Milano, Olympiacos -70-89-, Anadolu Efes -el peor del grupo-, Fenerbahçe -98-64-, Barcelona y Unicaja -71-81-, este último el día del debut de Lamar Odom, con una interminable salva de pitos de la grada debido a la «vergüenza» -palabra expresada por Sergio Scariolo- que dio el equipo ante la escuadra malagueña, cercenaron todas las ilusiones.

A partir de ahí, una chispa se prendió al derrotar al PAO en Atenas, pero caer por 65-83 ante Armani Milano y la paliza por 89-59 ante Olympiacos cerraron por completo el camino a los cruces, sin que las victorias ante los turcos hayan servido más que como un bálsamo y unos valiosos puntos para intentar mantener la Licencia A. Este mal trago toca a su fin.

«Acabemos de la mejor manera posible»

Cuando nadie del club hace mención a traza alguna de ambición, mal asunto. «Es el último partido y vamos a intentar terminar esta competición de la mejor manera posible. Será un partido complicado pero queremos jugar para intentar ganar», reconocía Thomas Heurtel en la previa al duelo que enfrenta a Laboral Kutxa Baskonia en el Palau Blaugrana a las 20.45.

La trayectoria de catalanes y gasteiztarras en el Top 16 nada tiene que ver. Los culés suman 12 victorias, por solo 4 los baskonistas, y los de Scariolo ya solo piensan en acabar para asegurar una plaza en los play offs de la Liga ACB. «Esta es una ocasión para ir preparándonos bien técnica y tácticamente, y también físicamente, para asegurar la participación en el play off y llegar bien a disputarlos», destacaba Sergio Scariolo, que confesaba estar «sacrificando algunos minutos de Ili -Diop- para intentar acelerar la recuperación de Hamilton y que llegue a un aceptable estado de forma».

Los blaugranas, con la primera plaza de su grupo en el bolsillo, también darán descanso a sus estrellas, pero porque mirán más a ver si se enfrentarán a Lokomotiv Kuban o a Galatasaray en el cruce de cuartos. A. G.