Tres partidos para intentar asegurar la fase de grupos
La quinta plaza permite acceder directamente a la liguilla que garantiza disputar seis encuentros europeos

La Real se aseguró el sábado con su victoria en el Benito Villamarín su clasificación para jugar competición europea por segunda temporada consecutiva. Solo lo había conseguido en los años 1973-75, 1978-82 y 1987-89, aunque en esta última ocasión el primer billete europeo llegó vía Copa. A partir de ahí la Real se clasificó para Europa las temporadas 1989-90, 1991-92, 1997-98 y 2002-03.
Una vez cumplidos con creces todos los objetivos marcados para esta temporada con la clasificación para la fase de grupos de la Champions, para semifinales de Copa 26 años después y para Europa, el reto que se marca la Real en los tres partidos es intentar acabar en la mejor posición posible para evitar las previas de la Europa League.
Matemáticamente la Real tiene opciones de repetir cuarto puesto si gana los tres partidos que le quedan -en Anoeta ante el Granada y Villarreal y en San Mamés- y si el Athletic, además de perder en el derbi, solo suma un punto en las dos salidas que le quedan a Vallecas y Almería. Además el Sevilla debería sumar como máximo seis puntos en los tres partidos que le quedan ante Villarreal y Elche en el Pizjuán y en Getafe. No resultará fácil, como tampoco lo será remontar los dos puntos de desventaja con el equipo de Emery.
La mejor posición
La Real lo único que puede hacer es intentar ganar sus tres partidos y, a partir de ahí, esperar los resultados de los demás. El primer objetivo una vez asegurado el billete europeo es clasificarse en la mejor posición para evitar las fases previas de la Europa League y solo si la Real gana al Granada el lunes o el domingo y si el Athletic no lo hace en Vallecas el viernes tiene sentido hablar de cuarta plaza.
No se puede subir al Everest sin asegurar los campamentos intermedios y ahora, tras garantizar la séptima, la Real quiere confirmar la sexta, que es muy importante porque permite disputar solo una eliminatoria previa antes de entrar en la fase de grupos de la Europa League. Asegurará la sexta plaza si gana al Granada y si el Villarreal pierde en su visita al Pizjuán.
Claro que para la Real lo mejor es que no se cumpla el segundo requisito y que el Sevilla incluso pierda para optar a la quinta plaza que conduce a la fase de grupos sin necesidad de jugar eliminatorias previas. Una victoria de los castellonenses y una victoria blanquiazul permitiría acabar la jornada por delante de los andaluces.
Sin condicionar la pretemporada
Es importante por ello que la Real haga un último esfuerzo en las tres jornadas que quedan, porque no es lo mismo acabar cuarto, quinto, sexto o séptimo, pero el repaso a lo que ha sucedido el pasado verano en las previas de la Europa League invita a no dramatizar con tener que jugar las clasificatorias.
No es lo mismo jugar la previa de la Champions ante un equipo de mayor coeficiente UEFA, que es lo que le tocaba a la Real este verano, que disputar una o dos clasificatorias de la Europa League ante equipos de menor nivel. Basta con ver lo que ha sucedido esta temporada con el Sevilla y el Betis.
Unai Emery planteó la misma pretemporada que si no llega a jugar en Europa y disputó la primera ronda el 1 y 10 de agosto a los pocos días de empezar a entrenarse y la resolvió con un global de 9-1 contra el Mladost Pogdorica montenegrino. El 22 y 29 de agosto, con la Liga ya comenzada, se impuso al Slask polaco por el mismo global (9-1). En estas mismas fechas jugó el Betis su única ronda previa ante el Jablonec, al que ganó 1-2 en la ida en la República Checa y 6-0 en la vuelta del Villamarín.
Si algo caracteriza las rondas previas es el bajo nivel de los rivales, aunque siempre hay sorpresas y equipos como Saint-Étienne, Spartak de Moscú, Niza, Udinese, Stuttgart y Braga fueron eliminados en la última previa. El fútbol siempre entraña un riesgo aunque se juegue con un rival de inferior categoría, pero es mejor asumirlo con una pretemporada normal que realizar una similar a la de esta temporada. que luego se acusa. Este año sí estaba justificada por la mayor envergadura del rival y porque había mucho en juego deportiva y económicamente.
Canales, el reflejo del mérito de la clasificación
Sergio Canales jugó esta temporada la Europa League con el Valencia, club con un presupuesto para este ejercicio de 90 millones de euros, por los 53 de la Real, y que está a doce puntos en la clasificación. Su experiencia es la mejor para valorar el mérito que tiene para la Real clasificarse para Europa, aunque el cántabro eludía comparar la situación actual de los dos equipos: «Es para estar contentos con la temporada de la Real, magnífica, con la ilusión de seguir creciendo. Hay que seguir igual, no debemos bajar los brazos para acabar con una campaña muy buena».
Curiosamente Canales ha pasado de ser suplente en Valencia a titular en diez de los doce últimos partidos de Liga con un equipo que está mejor clasificado: «Estoy muy bien ahora, feliz. Desde que he llegado disfruto de poder jugar aquí y de estar en este vestuario. No hay mejor felicidad para un futbolista. Tenía claro desde el principio que quería venir aquí, pero acabo de llegar y hay que seguir día a día porque esto acaba de empezar y queda mucho para hacer valoraciones». J. ITURRIA

«Que solo se permita comprar casas para vivir es legal, está sobre la mesa»

Martxoaren 3ko biktimen aurka jo du Gasteizko gotzainak: «Tentsioa dago»

Los kurdos lo pierden todo contra Damasco

«Xeberri eta biok hiru kantaldi egun berean egitera iritsi ginen»
