Aitor AGIRREZABAL
Giro de Italia

La confianza del máximo favorito pasa por Getxo

Jonathan Castroviejo se ha convertido en el mayor apoyo de Nairo Quintana de cara a las grandes citas.

Con 27 años recién cumplidos se presentó Jonathan Castroviejo en la salida de Belfast. Tras debutar en la Vuelta en 2012 y hacer lo propio en el Tour del año pasado, el corredor de Getxo se estrena ahora en la ronda italiana. La Grande Boucle que disputó el pasado julio «supuso un antes y un después» en la carrera del bizkaitarra. Allí se le pudo ver pasar puertos de 2.000 metros muy cerca de los mejores y haciendo una labor impagable para sus dos líderes en aquella carrera: Alejandro Valverde y Nairo Quintana. Ahora, repite con este último.

Y es que parece que Castroviejo se ha convertido en el hombre de confianza del joven escalador colombiano. Tanto que el que fuera segundo del último Tour se lo ha llevado a su Tunja natal a preparar la carrera en altura. Una puesta a punto que el boyacense repite tras el éxito de la pasada temporada: alejarse de los focos de las carreras y llegar al objetivo en óptimas condiciones. «El recibimiento de toda la gente local y del grupo de entrenamiento fue una verdadera motivación».

Más allá del puro entrenamiento, el corredor de Getxo no dejó pasar la oportunidad de conocer un nuevo lugar y sus costumbres: «Un ciclista viaja mucho, pero apenas conoce los lugares en los que compite. Esta vez he podido disfrutar de Colombia». Amante de los viajes, de los nuevos destinos, no se lo pensó dos veces cuando Nairo le propuso realizar junto a él la preparación para la carrera italiana. «Hemos estado todo abril allá aprovechando la temperatura», añade.

Diez días en casa

Por encima de la dureza de la competición y los entrenamientos está el desgaste de no pisar tu propio hogar. «Desde el 1 de enero no creo que llegue a 10 días los que he estado en casa». El ciclismo de hoy en día, sumergido en un proceso de globalización mundial, no ayuda. «Se mezcla todo, el tiempo invernal de Euskal Herria te obliga a salir, las competiciones que ahora se disputan en Dubai o Argentina y los días de entrenamiento en altura no te dejan tiempo para estar con los tuyos».

Sin embargo, no le faltará apoyo durante la carrera. Los últimos 10 días se disputan en 200 kilómetros a la redonda en el norte de Italia, por lo que la familia se acercará hasta la misma para hacerle sentir como en esa casa que apenas ha pisado este año.

Desde que llegó a Movistar, tal y como él mismo recuerda, ha corrido de la mano triunfante de Nairo Quintana, para quien ha supuesto una muleta esencial. En 2012 ya arrancaron su camino en Movistar unidos, al debutar ambos en la escuadra azul en la Vuelta a Murcia, primera victoria del boyacense. Sus caminos han ido ligados y los resultados han acompañado.

El contrarrelojista de Movistar viene realizando concentraciones de altura que están dando sus frutos, tal y como se puede observar en las etapas de alta montaña. Sin embargo, ello puede frenar la progresión en lo que era su especialidad, la lucha contra el crono. Pese a ello, una de las mejores posturas que se pueden encontrar en el pelotón internacional cuando se trata de hacer frente en solitario al aire no ha perdido su ser: «La técnica de la contrarreloj ya la tengo, debo seguir progresando como ciclista».

Tras el día de descanso de hoy, que más que descanso debería llamarse de traslado, los ciclistas afrontan la prueba a partir de mañana ya por carreras italianas: «Italia siempre es especial, diferente. Quizá tiene menos tensión que la primera semana del Tour, pero el peligro estará en cada curva y final ratonero que tanto gusta aquí». A partir de ahí Castroviejo tendrá por objetivo realizar esa labor que no sale en los medios y que, sin embargo, es esencial para cualquier corredor que pretenda disputar una gran vuelta. La sombra de los líderes es muy alargada, pero más lo es el trabajo que corredores como el de Getxo realizan bajo esta.

Irlanda lamenta la retirada de Dan Martin

El pelotón llegó ayer a las calles de Dublin que, al igual que Belfast, respondió ante la llegada del gran pelotón. Sin embargo, la caída y posterior retirada de Daniel Martin en la jornada inaugural ha descolorido el trascurso de la prueba por la isla de Irlanda.

La isla Esmeralda esperó el inicio de la prueba con el corredor local en gran forma, que pese a que no estaba llamado a dejarse ver en estos primeros días, debía ser protagonista en la corsa rosa. La mala suerte que ya le privó de hacerse con la Liege-Bastogne-Liege, donde se cayó en la última curva cuando se lanzaba a por la victoria, volvió a hacer acto de presencia. Los periódicos locales, volcados con la visita del Giro, abrieron portada con la decepción de la retirada de su líder. Todas las esperanzas irish pasan ahora por Nicholas Roche.

Al igual que su compañero de equipo, el gasteiztarra Koldo Fernandez de Larrea también tuvo que emprender el camino a casa debido a la caída de la prueba inicial. El de Garmin pudo acabar la contrarreloj. Lo hizo en último lugar y con evidentes signos de dolor en un brazo izquierdo que no podía apoyar en el manillar. Las pruebas realizadas una vez finalizada la etapa confirmaron que se había fracturado la clavícula. Koldo, que se ha convertido en un hombre de equipo muy valorado en Garmin, había preparado la cita con el objetivo de que no le faltase nada a su líder. Sin embargo, ambos han tenido que tomar el camino a casa antes de tiempo. Las opciones del equipo pasan ahora por el canadiense Ryder Hesjedal, que ya ganó el Giro en 2012. Pese a todo, también afronta la prueba con más de tres minutos de pérdida debido a esa caída.

Irlanda ha perdido así a su principal baza en la carrera y Garmin a su líder de cara a la general y al líder del equipo en carretera, el ex corredor del Euskaltel Koldo Fernandez de Larrea. A. AGIRREZABAL