Los clubes todavía no se han sentado a negociar por Bravo
Según algunas informaciones de la prensa deportiva catalana, el futbolista ya habría pactado con la escuadra azulgrana sus condiciones deportivas y económicas de cara a la próxima campaña.

Primero los bueyes, después el carro. Son legión los que ya ven a Claudio Bravo la próxima temporada vestido de azulgrana -es más que posible dado que varias informaciones apuntan a que el cancerbero chileno y el Barcelona han llegado a un acuerdo-, pero lo cierto es que, por lo menos hasta la jornada de ayer, la negociación entre ambos clubes de cara a consensuar una cifra económica que permita el traspaso todavía no se ha iniciado.
Sí que es verdad que ha habido aproximaciones indirectas e incluso sondeos de opinión respecto a la predisposición que la entidad txuri urdin tendría respecto a la salida del cancerbero internacional, tras ocho campañas consecutivas defendiendo los colores realistas. Esa fidelidad y el buen hacer de Bravo durante este tiempo permiten creer que la Real habría prometido a su portero titular facilitar su cambio de aires en el caso de que fuese un grande quien tocase en la puerta de Anoeta.
En todo caso, el proceso sigue por los cauces habituales de una venta que finalmente tiene visos de acabar materializándose, toda vez que el futbolista ya parece haber pactado sus condiciones deportivas y económicas con el que podría ser su futuro equipo de cara a la 2014-2015. El inicio de conversaciones oficiales entre ambas entidades sería el siguiente y obligado paso a formalizar en los próximos días, o quizás, horas.
De partida, la Real va a intentar sacar el máximo partido económico a la marcha del cancerbero sudamericano -tiene una cláusula de rescisión de 30 millones de euros-, si bien es lógico pensar que el Barcelona no se va a acercar a esa cifra, teniendo en cuenta que en principio Bravo ficha como portero suplente del prometedor Ter Stegen, por el que la entidad blaugrana abonó al Borussia Mönchengladbach un montante final de 12 millones.
En contra de los intereses de la entidad txuri urdin juegan el importante elenco de alternativas que estarían dispuestas a recalar en la escuadra culé seguramente a un menor precio -Willy Caballero o Keylor Navas, por poner dos ejemplos-, amén de la presión que pueda realizar el arquero internacional chileno en la que parece la oportunidad idónea para culminar su trayectoria deportiva, estrenar su palmarés con títulos importantes e incluso pelearle la titularidad a su homólogo alemán. A favor, el que el meta txuri urdin dispone de un inmejorable juego con el pie -no todos los porteros citados pueden alardear de ello-, condición imprescindible para el sistema del Barcelona.
Sustitutos
Como suele ocurrir en estos casos, a una posible salida le suele acompañar toda una pléyade de rumores de posibles candidatos a ocupar el hueco dejado. Además de los citados Caballero y Navas, también han surgido otros nombres como los de Andrés Fernández, Riesgo o Juan Carlos, del Villarreal. Lo cierto es que, a día de hoy, la Real no ha gastado ni un gramo de energía en esta tarea, ya que no tiene intención de acometerla hasta no comprobar que fragua el traspaso de Bravo.
De hecho, en el club guipuzcoano hay una fe ciega en la calidad de los futuros porteros que se están gestando en Zubieta y solo su bisoñez impide que se les pueda dar la alternativa en estos momentos de cara a evitar un tropiezo en su progresión al acelerarla innecesariamente. Por ello, quien pueda ser fichado sería un guardameta de transición.

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