Joseba ITURRIA
Séptima etapa | Al eslovaco se le resiste la victoria tras acabar entre los cinco primeros todos los días

Trentin deja sin premio a Sagan

El italiano ganó en un sprint muy ajustado al eslovaco que, como su equipo Cannondale, desgastó energías donde no debía hacerlo.

Matteo Trentin logró la victoria en la séptima etapa del Tour con final en Nancy tras imponerse en un apretado sprint a Peter Sagan, al que le faltaron unos centímetros para superar al italiano del Omega y le sobraron los esfuerzos inútiles que realizaron él y su equipo.

La ascensión de dos puertos de Cuarta en los últimos kilómetros convertía a Sagan en el gran favorito de la etapa y por eso Cannondale asumió la responsabilidad de tener controlada la fuga de la jornada que protagonizaron Elmiger (IAM), Huzarski (NetApp), Busche (Trek), Pichot (Europcar), Edet (Cofidis) y Delaplace (Bretagne).

Cuando cogieron cuatro minutos el equipo italiano comenzó a trabajar, pero a un ritmo demasiado alto ya que a falta de cien para meta ya había reducido la diferencia a uno. Además aceleró aún más para preparar el sprint intermedio en el que Sagan no peleó a tope, pero sí sprintó para sumar siete puntos que no le aportan nada cuando tiene el maillot verde totalmente dominado tras sumar tres segundos puestos, tres cuartos y un quinto en las siete etapas.

Luego Cannondale bajó el pistón y fueron otros los equipos que cogieron la cabeza del pelotón. En el primer puerto de cuarta que se coronaba a 17 de meta Orica impuso un fuerte ritmo con Yates para alejar a los sprinters y permitir a Gerrans disputar la victoria.

Nibali, a rueda de Contador

Luego los equipos de los favoritos trabajaron, sobre todo Saxo, para tener en cabeza a Contador con un Nibali que dejó claro que su táctica consiste en seguir la rueda del madrileño. Pero Cannondale quemó sin sentido al último corredor que le quedaba, Marco Marcatto, en el último puerto de cuarta que se coronaba a cinco de meta cuando no era necesario porque Sagan era el más rápido del grupo con diferencia y convenía aguantar junto a él y tenerlo protegido.

Tras perder a su último compañero, Sagan respondió al ataque de Van Avermaet y, en lugar de limitarse a seguir su rueda, se lanzó en el descenso como hizo en la etapa de Sheffield. Los dos fueron atrapados a kilómetro y medio de la llegada y entonces empezó Kwiatkowski a trabajar para preparar la llegada a Matteo Trentin, que lanzó el sprint cuando se lo ordenó el polaco y consiguió ganar por milímetros su segunda etapa en dos participaciones en el Tour.

Al cruzar la línea pensaba que había ganado Sagan y lo felicitó. Solo cuando se lo comunicaron tras ver las imágenes de la foto finish conoció a través de la radio de su equipo que había logrado la victoria que necesitaba un equipo que se había quedado desde la primera jornada sin la baza de Mark Cavendish para buscar etapas con un bloque preparado para ello.

Van Garderen, el perjudicado

A pesar de que la lluvia dio un respiro a la carrera y el trazado estaba menos peligroso, volvieron a registrarse caídas y el más perjudicado fue el BMC, que perdió a Atapuma y vio como Van Garderen perdía más de un minuto tras quedarse sin compañeros mientras Van Avermaet y Oss seguían en cabeza.

Incomprensiblemente, el mejor apoyo que encontró el norteamericano en los últimos kilómetros fue el de Cancellara, que tiró de él en perjuicio de los intereses de su líder para la general, Haimar Zubeldia, que llegó en un primer grupo con Nieve y el resto de los favoritos.

Dos de ellos, Vandenbroeck y Talansky, se cayeron en el final de etapa. No fueron los únicos. Clement y Van Poppel también abandonaron y Frank (IAM) no podrá salir hoy. Habrá que ver cómo responden los cuerpos golpeados en el primer final en alto en Los Vosgos, en La Mauselaine, 1.800 metros al 10,3% de media y rampas de hasta el 13%.

En los últimos 20 kilómetros se subirán además dos puertos de Segunda. A 20 de meta se corona el col de la Croix des Moinats, 7.6 kilómetros al 6%, y a catorce se supera el col de Grosse Pierre, tres kilómetros al 7.5% de media, pero cuyo segundo kilómetro tiene un promedio de 11,3% y una máxima del 16%.