Sábado, agua y Fuente Ymbro confirman que cuanto peor, mejor
El sexto encierro tenía una pinta infame a tormenta perfecta. Lluvia en los minutos previos, recorrido atestado por el fin de semana, mucho cachondeo gaupasero y los peligrosos Fuente Ymbro. Pero una vez más, cuanto peor, fue mejor. Los cabestros tranquilizaron la cosa.

Los Fuente Ymbro del montón de 2013, el agua que ponía a prueba el antideslizante y sobre todo la gente, mucha gente que en algunos tramos entretuvo la espera cantando a grito pelado, y no precisamente el «A San Fermín pedimos». Había motivos de sobra para temerse lo peor en la sexta carrera de feria. Pero luego, suele pasar, resultó la más impecable de todas.
Solo un momento tuvo muy mal aspecto. Entrados en Estafeta, los toros se echaron a la izquierda y allí uno de ellos enganchó por la camiseta, por la espalda, a un mozo caído que intentaba levantarse. El morlaco se lo llevó en volandas unos doce metros. La prenda debía ser de calidad porque la tela aguantó, hasta el punto de que el toro terminó cayendo junto al corredor, que se libró entonces.
Antes había llegado una preciosa estampa al final de Santo Domingo, con un toro negro y otro blanco (jabonero en el argot taurino) corriendo en cabeza y en paralelo por los dos lados de la calle, pero sin lanzar un solo derrote.
Ya en el Ayuntamiento, los mansos se pusieron en cabeza, con un matiz peligroso: entre ellos se incrustó el jabonero, un bicho de 600 kilos llamado Jalado. Ello hacía temer que los mozos pudieran confundirlo con un cabestro y confiarse, pero no pasó nada malo. Los toros fueron llegando a la plaza casi uno a uno, pero limpiamente, y se marcharon a corrales prácticamente sin rechistar.
Siguiendo con las paradojas, este encierro con tanto visitante fue el que dejó más porcentaje de hospitalizados de casa. De los tres, dos eran navarros, uno de Milagro y otro de Uharte. El otro, un barcelonés. El ribero tiene 26 años y sufrió un golpe en la rodilla derecha producido en Telefónica. El uhartearra, de 20, fue llevado con un fuerte traumatismo en el hombro. Y el catalán, de 43, se accidentó también el hombro. Ni una cornada, ni falta que hacen, a la espera del domingo y los Miura. Los tres recibieron el alta ayer.

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