Mikel INSAUSTI Crítico cinematográfico
Udate

¿Quién teme a Laura Wasser?

La ficción y la realidad son como mundos paralelos para las estrellas de la pantalla. A Antonio Banderas y a Melanie Griffith les ha ocurrido en su vida real lo que les ha sucedido en muchas de sus películas, que llega un secundario y les roba el protagonismo. La abogada Laura Wasser, que ni es actriz ni pretende serlo, es ya una celebrity a su pesar.

Laura Wasser no se ha hecho famosa, ni mucho menos, por representar a Melanie Griffith en su demanda de divorcio contra Antonio Banderas, sino que como divorcista es considerada la mejor en los Estados Unidos. Allí se le conoce con el apodo de Queen of Disso, porque en las disoluciones matrimoniales siempre resulta efectiva para sus clientes. Por algo cobra 750 dólares la hora de consulta.

Banderas tiene que estar temblando y despidiéndose de la mitad de todo lo que tiene en común con su hasta ahora esposa. La Wasser le sacó a Mel Gibson no sólo media fortuna, sino el 50% de todas las producciones cinematográficas que haga en el futuro. Otro tanto le sucedió a Arnold Schwarzenegger, puesto que le fue infiel a Maria Shriver.

No sé, ni me interesa, lo que haya podido pasar entre el malagueño y la hija de Tippi Hedren, pero creo que es justo que su exmujer reciba la mitad de los bienes compartidos. ¿Por qué? Fue ella quien introdujo a Banderas en Hollywood, al integrarse dentro de una familia con tradición en la industria del cine. A cambio él le llevó a ver las procesiones de Semana Santa y a tomar unas tapas.