Ricciardo gana su segunda carrera
Los accidentes de Ericsson, Grosjean y Pérez obligaron a sacar el safety car dos veces, circunstancia que influyó en la carrera. Rosberg tuvo problemas con su coche, Hamilton volvió a remontar de forma espectacular y Alonso acarició la victoria hasta la penúltima vuelta.

Mercedes no ganó en Hungría. Es la segunda vez que no lo consigue en las 11 citas disputadas, y de nuevo fue el australiano Ricciardo (RedBull) quien, como en Canadá, aprovechaba la ocasión. Por muy poco, porque esta vez el Ferrari de Alonso sacó partido de todos los incidentes ocurridos en carrera, con tres salidas del safety car incluídas, para ponerse en cabeza en la vuelta 55 y tirar hasta rozar el triunfo, que se le escapó cuando Ricciardo le pasaba a 3 vueltas del final aprovechando el mejor estado de sus neumáticos. Alonso aguantó las embestidas de Hamilton y Rosberg por detrás, enzarzados en la pelea por la tercera plaza en las últimas vueltas, para subirse al podio por segunda vez esta temporada, tras la 3ª plaza de China.
El inicio de la carrera, marcado por la incertidumbre de la lluvia, suponía también el más difícil todavía para Lewis Hamilton, obligado a salir desde boxes al verse obligado a cambiar el chasis tras el incendio del sábado. Con la pista mojada en algunas zonas, Hamilton daba un trompo y se salía de la pista en las primeras vueltas al tratar de remontar, mientras Rosberg lideraba la carrera y empezaba a adquirir una ventaja considerable. Pero en el octavo giro Ericsson (Caterham) estrellaba su bólido y obligaba a salir al safety car, se producía un reagrupamiento y Ricciardo -el gran beneficiado- veía la ocasión de cambiar sus neumáticos aprovechando que la pista se secaba.
Ricciardo se pone al frente
Todos los que iban tras él le imitaron, y los cuatro primeros (Rosberg, Bottas, Vettel y Alonso) lo hicieron dos vueltas después, pero ahora Ricciardo lideraba la carrera. Cuando la carrera iba a relanzarse el Lotus de Grosjean se estrellaba en el mismo sitio que Ericsson y el safety car se mantenía en pista un par de vueltas más. Cuando se reanudaba la carrera en la vuelta 13 todos llevaban neumáticos para seco, menos los McLaren, que luego lo lamentaron.
Cuando la situación se aclaró Hamilton ya se había colocado noveno detrás de Alonso y Vettel. Rosberg, con problemas en sus frenos, empezó a caer hacia atrás, hasta que se juntó un selecto grupo donde durante varias vueltas hubo una gran pelea por ganar posiciones. Alonso explotó su habilidad y en la 16ª vuelta ya era tercero detrás de Ricciardo y Massa, con el Toro Rosso de Vergne detrás ejerciendo de tapón sobre el grupo Rosberg-Vettel-Hamilton.
Y entonces era Sergio Pérez (Lotus) el que estrellaba su coche y forzaba una nueva salida del safety car. Ricciardo y Massa repitieron la estrategia entrando a cambiar neumáticos, mientras Alonso se quedaba al frente de la carrera y empezaba a tirar. Un susto de Vettel en la recta de meta, en la que salvó el muro de milagro, hacía perder posiciones al alemán, Rosberg tenía que entrar a cambiar neumáticos y Hamilton aprovechaba para adelantar como un cohete a Vergne para colocarse segundo. Había remontado 20 posiciones y todavía faltaba media carrera.
Alonso entraba en boxes en la vuelta 39 para «calzar» neumáticos blandos, mientras el resto de pilotos que peleaban en las primeras plazas se decidían por los duros para llegar hasta el final. Hamilton recibía instrucciones por radio para dejar pasar a Rosberg, que debía parar una vez más, pero el inglés no las seguía, y cuando Ricciardo volvía de su última parada en la vuelta 55 Alonso lideraba la carrera, con Hamilton y Rosberg detrás, y Ricciardo cuarto.
Rosberg paraba un poco después y salía séptimo, mientras la duda era conocer la duración de los neumáticos de Alonso, que además tuvo que empezar a ahorrar gasolina. Las ocho últimas vueltas se convirtieron en una cerrada lucha en la que Hamilton acechaba a Alonso, y por detrás Ricciardo lanzaba un par de ataques al piloto de Mercedes que beneficiaban al asturiano, con las gomas muy justas y defendiendo el liderato y su presencia en el podio.
Ricciardo, cuyo coche era el que mejor se ajustaba a las características del circuito, aprovechó el rendimiento de sus neumáticos más nuevos y al tercer intento, a tres vueltas del final, pasaba a Hamilton, y en el siguiente giro a Alonso, poniendo rumbo hacia su segunda victoria de la temporada ya sin ninguna oposición. Y por detrás llegaba a toda velocidad Rosberg, también con gomas frescas, que en la penúltima vuelta lanzó un ataque a Hamilton.
El inglés pudo defender su posición, y Alonso aprovechó el rifirrafe entre los dos pilotos de Mercedes para abrir un pequeño hueco que le permitió entrar en segunda posición, la primera vez de la temporada en que ninguna de las dos Flechas de Plata de Mercedes ocupaba una de los dos primeros cajones del podio.
Parón hasta finales de agosto
Superada ya la primera mitad de la temporada, la Fórmula Uno se toma un respiro de un mes y regresará el 24 de agosto en Bélgica. De las 11 carreras dsiputadas hasta ahora 9 se las han repartido los dos pilotos de Mercedes, Hamilton (5) y Rosberg (4), con Ricciardo como revelación ganando los otros dos.

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