El cañonazo tuvo por primera vez nombre de mujer
A las 19.00, el estruendo del cañonazo dio comienzo a la Aste Nagusia donostiarra, este año con una notable novedad. Por primera vez, fue una mujer, Onintza Mokoroa, directora de los Txiribiteros e hija de Luis Mokoroa, la encargada de prender la mecha. Un gesto guardado en secreto que sienta un precedente y con el que el Ayuntamiento ha querido impulsar la igualdad, también en fiestas.

La lluvia respetó el cañonazo. La temida tormenta, finalmente, no hizo acto de presencia y los donostiarras pudieron comenzar las fiestas sin mojarse, por lo menos con gotas caídas del cielo. Los termómetros marcaban 27 grados centígrados, así que nada mejor que un helado previo y abanicos para afrontar el bochorno.
Un Alderdi Eder abarrotado aguardaba la llegada del Batallón de Honores de la Cofradía Vasca de Gastronomía junto a la banda de música de Trintxerpe, Illumbe. Y desde diferentes puntos del centro fueron arribando Los Bebes de la Bulla, Deiadar 'Taupada y Sambatuak, así como la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, dando al inicio de las fiestas un toque multicolor. Txistus, fanfarres y batukadas confluyeron simultáneamente hasta que llegó el momento de cantar y bailar el esperado ``Artillero''.
Representantes de las 27 asociaciones que participan en la elaboración del programa de fiestas, con el alcalde Juan Karlos Izagirre a la cabeza, entonaron esta popular canción en un ambiente caluroso y festivo, dando paso a un improvisado baile entre parejas, entre las que destacó la formada por Izagirre y la edil del PP María José Usandizaga. Varios metros más allá, mezclados entre la gente, varios cabezudos y gigantes de la comparsa hacían lo propio.
Y a las 19.00, en punto, un sonoro cañonazo hizo temblar a un Alderdi Eder que se llenó de serpentinas blancas y azules. Y mientras una multitud celebraba el arranque oficial de la Aste Nagusia, una emocionada Onintza Mokoroa no dejaba de atender a los periodistas. Ella, directora de los Txiribiteros, fue una de las protagonistas, al convertirse en la primera mujer en lanzar el cañonazo donostiarra.
Sonriente, reconocía que había sido toda una «sorpresa». Un secreto que su padre, Luis Mokoroa, artillero mayor de la sociedad Gastronomika y quien habitualmente lanza el cañonazo, le tenía bien guardado.
«Es un sueño. Justo en una entrevista que me habían hecho poco antes, me han preguntado si me gustaría lanzar el cañón y les he dicho que sí. Y cuán ha sido mi sorpresa cuando el aita me ha cedido su puesto. No sabía absolutamente nada», señalaba. Con esta significativa variación en el tradicional guión, el Ayuntamiento donostiarra ha querido impulsar la igualdad y la presencia de las mujeres también en las fiestas
«Aunque siempre hemos participado en este acto y nunca nos hemos sentido excluidas, ya era hora de que una mujer lo lanzara», resaltó sonriente y rodeada por cámaras.
Este año, Onintza, que confiesa tener alma pirata, no podrá participar en el abordaje de mañana pero no dejará de callejear por una Donostia que durante una semana ofrecerá un amplio abanico de actos para todos los gustos, como subrayaba el propio alcalde. «Animo a todos a salir, porque además de los actos organizados por el Ayuntamiento, están los piratas, actividades organizadas por otros movimientos... En uno u otro lugar, seguro cada cual encuentra su sitio porque tenemos una Aste Nagusia plural, diversa y participativa, en la que también tienen cabida la solidaridad y la revindicación. Invito a participar en los actos pro Palestina», señaló a GARA Izagirre minutos después de brindar en el salón de plenos con los representantes de los 27 colectivos invitados, a quienes, emocionado, agradeció su participación porque «sin vosotros este programa no sería posible».
La excelente sintonía fue mutua porque nadie quiso despedirse sin antes fotografiarse con el alcalde donostiarra.
Apenas unos metros más allá, desde las profundidades de los mares, nueve cofradías piratas se hicieron nuevamente con La Flamenka. Con el anochecer recibieron a Ezkila en el puerto y, después, se trasladaron a la Kantina Pirata para recuperar fuerzas. Mañana les espera un más que disputado abordaje.

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