Arnaitz GORRITI
ATLETISMO | 22º Campeonatos de Europa al aire libre

Las féminas Perkovic y Daunay dan lustre a la penúltima jornada

Lavillenie se elevó hasta los 5,90 metros en una descafeinada final de pértiga. El checo Kudlicka y el francés Kévin Menaldo compartieron medalla de bronce.

La penúltima jornada de los Campeonatos de Europa de atletismo dejó unas pocas finales para el recuerdo y otras más para el archivo. Renaud Lavillenie, llamado a ejercer de estrella rutilante ante el público de Zurich, se limitó a poco más que cumplir el expediente, mientras que la maratoniana gala Christelle Daunay y la lanzadora de disco Sandra Perkovic fueron las atletas que más y mejores aplausos lograron arrancar.

Con un récord de los campeonatos, Daunay fue la reina de la jornada matutina. En un circuito tachado de duro por los desniveles que los atletas debían salvar, la fondista gala tuvo que pelear a brazo partido con la italiana Valeria Straneo para poder colgarse la medalla de oro.

A sus 39 años y una reciente maternidad, Daunay tuvo que esperar hasta los últimos kilómetros para desembarazarse de la fondista transalpina, aunque tras la llegada, reconoció sentirse muy segura en todo momento. «Es mi décima maratón aquí y sabía que me encontraba muy fuerte. Realmente ha sido una gran medalla», declaraba.

La croata Sandra Perkovic, por su parte, fue la estrella de la tarde. La lanzadora de disco dálmata era la principal candidata a ganar el oro en la final de su disciplina, y ya desde el primer lanzamiento puso tierra de por medio, mientras que sus rivales se peleaban por la plata. No obstante, la forzuda balcánica, espoleada por un público al que supo activar, fue mejorando a cada lanzamiento, hasta el punto de superarse a sí misma y establecer el nuevo récord de su país -y mejor marca mundial del año- con 71,08 metros. La medalla de plata fue para la francesa Mélina Robert-Michon, a más de cinco metros de la vencedora, mientras que la alemana Shanice Craft, con casi siete metros menos que la triunfadora, conquistaba el bronce.

Una medalla de bronce que en la final de salto con pértiga se hubo de repartir. Lavillenie, que sumó su tercer entorchado continental seguido, ya tenía la medalla de oro asegurada al ser el único en saltar sobre los 5,80 metros. El francés al menos dio el gustazo al público de franquear los 5,90 metros y probar sobre los 6,01, que hubiese supuesto el récord de los campeonatos. La plata, con 5,70 metros, fue para el polaco Wojciechowski, y el bronce, también con 5,70 pero con más fallos, se los repartieron entre el francés Menaldo y el checo Kudlicka.

Sin doblete

Otra de las finales más esperadas fue la de los 5.000 metros femeninos, ya que cabía la posibilidad de que la vencedora de los 10.000, Jo Pavey, y la de los 1.500, Sifan Hassan, sumasen su segundo oro. Pero no fue así, aunque Hassan lo rozó. La sueca de origen eritreo Merah Bafta aguantó los envites de la holandesa y pudo ganar al sprint.

Hubo más finales con resultados parejos. Así, el húngaro Pars se llevó el oro del lanzamiento de martillo tras verse acosado por el joven polaco Fajdek, o la británica Eilid Child sufrió lo indecible para lograr el oro en la final de 400 metros vallas, sobre todo ante la checa Rosolová, que se quedó sin subir al podio al hundirse tras 350 metros de ensueño. En triple salto, la ucrania Saladuhka solo tuvo cuatro centímetros de margen sobre la rusa Koneva, mientras que la bielorrusa Arzamasova batía al sprint a Lynsey Sharp en la final de los 800 metros.