Joseba ITURRIA
La eliminatoria contra el Krasnodar marcará la temporada

Se busca un destino igual por un camino diferente

Arrasate ha apostado por un rombo en el centro del campo con una plantilla formada para adaptarse a esa idea nueva. El club ha vendido a Bravo y Griezmann, pero es el cuarto que más ha gastado este verano.

La Real comienza mañana en Ipurua una competición liguera en la que intentará clasificarse por tercera temporada consecutiva para jugar en Europa y hacer bueno un cambio de esquema que ha generado mucha discusión. Arrasate ha aparcado las formas de jugar más convencionales en el fútbol actual, se ha decantado por un 4-4-2 con rombo en el centro del campo y ha confeccionado una plantilla para adaptarse a esa idea sin jugadores ofensivos de banda, lo que puede dificultar la búsqueda de un plan B si el original no da buenos resultados.

Arrasate fue presentado la pasada temporada como el técnico que representaba la continuidad con el trabajo que había llevado a la Liga de Campeones cuando era ayudante de Montanier. Seguir el mismo camino permitió superar la previa ante el Olympique de Lyon, tener una fase intermedia de la Liga brillante y llegar a semifinales de Copa. En enero fichó a Sergio Canales y decidió relegar a la suplencia a un Xabi Prieto clave en la forma de jugar que había dado el éxito y eso, unido a una menor aportación de Griezmann y a la acumulación de partidos, provocó que el equipo perdiera sus referencias ofensivas y cualquier fluidez.

Sustituir a Griezmann

Ante el final de temporada en caída libre del equipo y el deseo de Griezmann de salir de la Real, el cuerpo técnico prefirió hacer una apuesta sin precedentes de 19,5 millones en traspasos por mantener a Vela y fichar un delantero como Finnbogason que aportara los goles que había marcado el de Mâcon. A eso se suman los más de veinte millones que se van a destinar en cuatro años a las contrataciones de Granero y Canales para formar con ellos la base de un 4-4-2 con rombo en el centro. Además la Real ha incorporado a los canteranos Zaldua, Gaztañaga y Yuri y ha logrado la cesión de Rulli.

La Real ha destinado a esos fichajes una parte importante de los 34 millones que va a ingresar en su tesorería tras pagar los ocho correspondientes a los préstamos participativos por la venta de Bravo y Griezmann. Se ha convertido en el cuarto equipo de la Liga, el primero después de los tres que están a otro nivel presupuestario, que más ha gastado este verano.

Además Elustondo ha sido reconvertido como central con la entrada en el primer equipo de Jon Gaztañaga como recambio para Markel en el puesto de pivote defensivo. Con el beasaindarra e Iñigo Martínez, Arrasate busca tener mejor salida de balón desde atrás y, entre ellos dos y los cuatro centrocampistas, recuperar el control de juego que perdió el equipo en el final de la pasada temporada.

Por eso busca acumular centrocampistas y buscar las caídas a banda de los jugadores más adelantados que acompañarán a los delanteros como Chory Castro, Vela, Xabi Prieto o Canales. La plantilla no tiene extremos específicos, porque el donostiarra rinde mejor ahora por el centro, y será un problema que el sistema no funcione y haya que volver a lo normal con dos jugadores en cada carril.

Al tener solo un lateral para toda la banda, los dos jugadores que juegan en los vértices laterales del rombo deberán defender a los laterales rivales y ahí es donde pueden surgir problemas cuando la Real no tenga el balón, porque los centrocampistas no son grandes defensores salvo el que juegue en el pivote defensivo y David Zurutuza.

Todos esos cambios han generado dudas, como es norma en el entorno realista, y además ha tenido que enfrentarse a la prueba que ha supuesto enfrentarse en las dos previas de la Europa League a los peores rivales con los que podía medirse a estas alturas de competición en las que normalmente los equipos de la Liga española se miden a otros de menor entidad.

Importante empezar bien

Se superó la prueba del Aberdeen y la eliminatoria contra el Krasnodar marcará el inicio liguero, porque quedar fuera de Europa aumentaría las dudas y las críticas que recibe, especialmente, su entrenador Jagoba Arrasate. También es muy importante el primer partido con el Eibar de mañana en Ipurua, porque siempre es conveniente comenzar bien la Liga y después espera la visita del Real Madrid a Anoeta y quince días sin fútbol a los que es importante que la Real llegue con al menos una victoria y un billete en la fase de grupos de la Europa League.

Sin extremos

Con la idea de cambiar de sistema, no se ha fichado a ningún jugador de banda para sustituir a Griezmann y Arrasate tendrá complicado cambiar la idea original por la falta de extremos.

Problemas con las dos apuestas de verano en la delantera

La Real tendrá en el comienzo liguero el hándicap de los problemas con las lesiones de los dos jugadores por los que ha apostado este verano. Carlos Vela no pudo comenzar a entrenarse con normalidad hasta la pasada semana por una fascitis plantar y Finnbogason sufrió una luxación de hombro en el partido de Aberdeen.

Al mexicano siempre le ha costado arrancar las temporadas y la fascitis plantar complica más su puesta a punto, y Finnbogason deberá mejorar las sensaciones muy pobres que ha dejado en sus primeros partidos. Joseba ITURRIA