Juan Carlos ELORZA
Inicio de la Liga Asobal

Anaitasuna no se pone metas, pero pretende salir a ganar cada partido

El fichaje de última hora de Castro refuerza una primera línea en la que Nadoveza, Costoya y Da Silva serán los referentes goleadores.

«Iremos partido a partido». La cantinela del técnico del Atlético de Madrid Diego Simeone se puso de moda la temporada pasada, y el nuevo entrenador de Anaitasuna, Iñaki Aniz, la hacía suya para contestar anteayer a la pregunta de cuales eran los objetivos del equipo esta temporada. Aniz añadía que el no marcarse ninguna meta pretenciosa les había proporcionado tranquilidad durante la pretemporada, y que perseguía dos cosas en esta cuarta campaña en la Liga Asobal: «Lo primero, jugar bien y conectar con la gente; y lo segundo ir partido a partido con la ambición de ganarlo».

Dentro de la convulsión general en que vive la Liga Asobal, con clubes al borde del abismo y de la desaparición por deudas, Anaitasuna representa un remanso de tranquilidad en ese aspecto. Lo decía el último en llegar, Juan Castro, uno de tantos jugadores que ha salido escaldado de su club de toda la vida (en este caso Ademar), y que recalcaba el jueves al llegar a Iruñea que, aparte de los objetivos deportivos («he venido aquí a mejorar junto al Anaita»), venía aquí «con la tranquilidad de que van a cumplir con todos los aspectos», de forma que él y sus compañeros solo deben preocuparse de jugar, su principal labor y que ha pasado a un segundo plano en muchos clubes las últimas temporadas.

Aniz se mostraba aliviado con la llegada de Castro, un jugador joven pero con experiencia y calidad, que refuerza una primera línea en la que Anaitasuna no andaba sobrado de efectivos tras las bajas de Bernatonis, Borragán, Iker Antonio y Mugerza.

Ahora se trata de ver cómo asimila la plantilla los planes de su técnico de ir a ganar cada partido. La séptima posición de las dos últimas temporadas podría tomarse como un punto de referencia para intentar subir algún peldaño. Ademar León y Ciudad Encantada, que el año pasado quedaron por delante, parecen haber perdido potencial, y por detrás solo Puerto Sagunto apunta a dar un salto tras haberse reforzado bien.

Estreno en Benidorm

Las posibilidades de Anaitasuna empezarán a verse a partir de hoy, con su estreno liguero en la pista del recién ascendido Benidorm (20.00, Casado y Vera -Andalucía-), un rival que ha repescado jugadores alicantinos importantes como el veteranísimo portero Moyano o el zurdo goleador Cuartero (158 goles con el Huesca la pasada Liga), que ha fichado al ruso Chernov para apuntalar su defensa (la mejor de la División de Honor Plata la pasada temporada), o al prometedor pivote Porras. No será un rival cómodo, en una primera parte de la primera vuelta que Iñaki Aniz dice que «no es fácil».

Entrenadores y jugadores del segundo nivel también se marchan de la Asobal

El Barcelona vapuleaba por 42-25 al Aragón el pasado miércoles en el partido que abría la Liga Asobal, adelantado porque el fin de semana los catalanes juegan el Mundialito de Clubes en Qatar. Nada nuevo. Tras la forma en que arrolló en la pasada Liga, el Barça tiene sus metas cada vez más lejos, concretamente en la Champions League, donde la pifiaron hace unos meses.

Esta temporada la tendencia a la baja continúa en la Liga Asobal. Quizá con la excepción de Naturhouse, que ha fichado bien aprovechando las facilidades que le da el mercado (Juanín, Rocas, Javi García, Vigo, Cacheda...), pero que difícilmente podrá discutirle los títulos al Barcelona, aunque sí dispone de una plantilla solvente y apunta como gran favorito al subcampeonato. Casi todos los demás equipos pierden potencial. Si en la primera oleada se marcharon al extranjero técnicos y jugadores del primer nivel (y después Zupo Ekisoain), ahora lo hacen también los del segundo (técnicos como Toni García, Mariano Ortega, Mateo Garralda... y jugadores como Schulz, Salinas, Masachs, Corrales, Carou, Víctor Alonso, Sifré, Sorrentino, Borragán...).

Por encontrarle algún aspecto positivo, el descenso de calidad contribuye a animar la competitividad entre el resto, y también favorece que se abran oportunidades para jugadores más jóvenes y entrenadores que sustituyen a la docena que ya se buscan la vida en otros países. J.C.E.