Los rivales de Contador se encomiendan a Ancares

Son ya 14 años desde que los aficionados gallegos se quedaron sin su Vuelta a Galicia y será una especie de competición similar a aquella carrera, que arrancó en 1933 con el triunfo de Salvador Cardona, cinco días por carreteras gallegas, la que dilucidará una Vuelta a España que tiene a Alberto Contador como máximo favorito a su victoria final en Santiago. Con más de minuto y medio sobre sus más directos rivales, el de Pinto tiene muy bien encarrilado el triunfo, mientras que Froome y Valverde tienen depositadas sus esperanzas en la etapa del sábado, con final en Ancares, de categoría especial.
Siguiendo el discurso prudente que se le presupone al líder, el madrileño manifestó que «va a ser una última semana complicada, en la que va a haber que estar muy concentrado. Hay momentos para todo, montaña, media montaña que en Galicia es muy exigente, y habrá que estar atento a los posibles ataques, además de la contrarreloj del último día».
A pesar de que está por detrás de Valverde, el de Tinkoff teme especialmente al ciclista de Sky, porque es «un corredor al que hay que respetar y ser consciente de la calidad que tiene», aunque en la etapa de La Farrapona, cuando el equipo Sky empezó a trabajar, tenía «la duda de si iba a flojear como en Lagos o a estar en condiciones y fue todo lo contrario, con un cambio de ritmo muy duro».
Al contrario de lo que suele ser habitual, en la Vuelta no va a necesitar mostrar su faceta ofensiva porque «la situación es diferente a muchas otras». Sabe también el de Pinto que el peligro puede llegar el sábado, en una etapa en la que el Alto de Folgueiras de Aigas será el aperitivo antes de los Ancares, con 12,7 kilómetros y rampas de hasta el 18 por ciento. «Una etapa grande en la que pueden pasar muchas cosas, aunque serán los rivales los que tengan que llevar la iniciativa».
No tiran la toalla
Froome no tira la toalla y no es de los que se arrugan. El británico, «cada vez mejor, pero no super», sueña con ganar la Vuelta, una carrera que le encanta, pero deja la responsabilidad a Contador, al que ve «extraordinario y muy difícil de batir».
No obstante el de Sky confía en una semana que tiene «de todo», sobre todo los Ancares, «una etapa parecida a La Farrapona», más que en la contrarreloj, ya que los últimos 10 kilómetros en Santiago «no cambiarán nada».
Alejandro Valverde no se descarta, quiere seguir en la pelea, si bien admite que Contador y Froome van a llevar la voz cantante. «Hay que intentar ganar alguna etapa y, si lo consigues, vas recortando segundos. Nunca se sabe. Hasta que llegas al último día no hay nada dicho», se convenció el murciano.
Joaquim Rodríguez se descartó de la lucha por la general. «Yo me planteo intentar ganar una etapa, ya que el podio está difícil. Una victoria sería un premio para el equipo, para todos, y creo que la merecemos», señaló el catalán, directo como en todas sus manifestaciones.
La sinergia entre policías, obstáculo para el regreso a Euskal Herria
El diputado general de Araba, Javier de Andrés, desveló ayer en rueda de prensa que los responsables de la Vuelta le han trasladado su intención de que la carrera regrese a Euskal Herria, en este caso a Araba y Bizkaia, en 2015 y el «único obstáculo» que el dirigente del PP encuentra para ello es la seguridad de ronda y la necesaria
coordinación entre la Guardia Civil, que es la encargada de vigilar la carrera, y la Ertzaintza.
De todos modos, ve cercano un acuerdo como en 2012 y, de hecho, ya han analizado posibles recorridos por Araba y quieren repetir en Bilbo. GARA

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