Y casi todas son favoritas
10 de las selecciones participantes han llegado a semifinales en las tres últimas ediciones del Europeo.

Jorge Dueñas, el entrenador bilbaíno que ha dirigido en más campeonatos a la selección femenina española desde su debut en el Mundial 2007 (unos Juegos Olímpicos, cuatro Mundiales y tres Europeos -con el que empieza hoy cuatro-), decía hace unos días que veía 10 favoritos en el campeonato que empieza hoy. Cualquiera podría pensar que exageraba, pero nada más lejos de la realidad. Incluso se podría elevar la cifra sin demasiada dificultad.
Baste un dato para corroborarlo: en las tres últimas ediciones del Europeo solo Noruega ha repetido en semifinales -las tres veces-, y otras nueve selecciones diferentes han participado en ellas, una vez cada una: Montenegro, Hungría y Serbia (2012); Suecia, Rumania y Dinamarca (2010); y España, Rusia y Alemania (2008).
Si se tiene en cuenta que también participan Serbia -actual subcampeona mundial-; Polonia -al alza, que jugó las semifinales del Mundial 2013-; Francia -con dos bronces europeos en su palmarés, y subcampeona mundial 2009 y 2011-; y que una de las anfitrionas es Croacia -siempre hay que tener en cuenta a los equipos balcánicos, y más si juegan en casa-; ya tenemos 14. Solo quedan Holanda y Eslovaquia, que ante semejante demostración parecen relegadas al papel de comparsas, aunque ambas pueden dar un susto a cualquiera. Pero son dos de 16, lo que significa que este campeonato podría ser el más disputado de la historia.
Quizá Noruega parta con ventaja, por la solidez que ha demostrado en la última década, pero un par de detalles pueden jugar en su contra, porque dos de sus principales jugadoras no podrán competir. Su portera titular, Katrine Lunde-Haraldsen, quizá la mejor portera del mundo en el último lustro, y que acabó el pasado Europeo con el mejor porcentaje de acierto (40%), está embarazada. Y la semana pasada se lesionaba su lateral zurda Linn Jorum Sulland, que siempre aparece en los primeros puestos de las listas de goleadoras de los campeonatos, como en el último Europeo, cuando fue 5ª.
Pero Noruega dispone de recambios de muchísima calidad, tanto en la portería como en la primera línea, donde podría tomar el relevo otra zurda, compañera de Sulland en el Larvik, la joven Nora Mörk, que figura entre las máximas goleadoras de la Champions League.
Dinamarca es otra de las selecciones que llega a tope. La semana pasada se imponía con claridad en el prestigioso torneo noruego Möbelringen Cup, tras ganar a las anfitrionas, a Francia y a Serbia. Las danesas iniciaron hace tres años la renovación de su selección con vistas al Mundial que organizarán el año que viene, y han logrado hacerlo consiguiendo además buenos resultados. Ha reunido una mezcla de jugadoras veteranas y jóvenes, y una estrella como Kristiansen.
Hungría, anfitriona, sin Görbicz
Hungría, que juega en casa, deberá superar la ausencia de Anita Görbicz, que hace poco anunció su embarazo. Rumania confía en el impresionante estado de forma que atraviesa Cristina Neagu, que tras un calvario de lesiones parece haber recuperado el nivel que le llevó a ser proclamada mejor jugadora del mundo en 2010. Y Montenegro, de la mano de Katarina Bulatovic y Knezevic, tratará de revalidar el título conseguido en la última edición del campeonato europeo, celebrada en Serbia en 2012, cuando venció en la final a Noruega tras dos prórrogas (31-34), mientras el partido por el bronce también se resolvía en la prórroga, decidida a favor de Hungría frente a Serbia (41-38).
La selección española, con cuatro jugadoras vascas en sus filas (Eli Pinedo, Patricia Elorza, Nerea Pena y Naiara Egozkue), y dos más de Bera Bera (Ana Temprano y María Núñez), tratará de reengancharse a la pelea por las medallas, tras el bache que ha atravesado por la retirada de jugadoras importantes como Begoña Fernández, Cuadrado o Andrea Barnó. En el torneo celebrado el pasado fin de semana en Fuengirola causó buena impresión, con Nerea Pena a gran nivel, lo mismo que Temprano -Silvia Navarro no jugó por lesión-, y una primera línea en la que Barbosa parece encontrar su sitio y Lara González empieza a aportar cosas en ataque y en defensa.
Un dato más invita a pensar que se va a pelear cada minuto de cada partido. Si ya es importante para el palmarés de cada selección ganar un campeonato europeo (solo cuatro lo han conseguido hasta ahora: Noruega en cinco ocasiones -98, 04, 06, 08 y 10-, Dinamarca en tres -94, 96 y 02-, Hungría -2000- y Montenegro -2012-), en esta ocasión hay un premio añadido de gran importancia, la clasificación directa para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 para el campeón.
Incluso el segundo podría aspirar al mismo objetivo, si el campeón repitiera título en el Mundial 2015, lo que llevaría al subcampeón europeo a Brasil, lo mismo que sucedió hace cuatro años cuando el doblete de Noruega en Mundial y Europeo clasificó a Suecia -subcampeona del Europeo 2010- para los Juegos de Londres 2012.

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