Otro gol en el tramo final obliga a mirar a la zona de alto riesgo
La Real despidió la primera vuelta con 19 puntos tras su cuarta derrota en Anoeta ante un modesto Rayo. Un gol de Manucho rompió el empate sin goles que reflejaba lo que fue un partido pobre.

REAL SOCIEDAD 0
RAYO VALLECANO 1
La Real cerrará hoy la primera vuelta con dos puntos de ventaja sobre el descenso tras encajar una derrota injusta, porque el Rayo no mereció ganar, pero que representa una lección de humildad impartida por un equipo modesto que quiso jugar a fútbol sin mucha calidad ante uno que ha renunciado a un estilo similar que le llevó a la Champions hace año y medio.
La Real no mereció perder, como tampoco ganar al Barcelona en un partido en el que ni llegó a rematar a puerta, pero más allá de la derrota que impide escalar posiciones y obliga a mirar hacia abajo lo triste es ver un equipo que no tiene patrón de juego. No es que juegue directo sin jugadores apropiados para ello -buscar a Xabi Prieto o Agirretxe es una opción que puede elegir un entrenador-, pero lo del primer tiempo fue un ejercicio de pegar pelotazos sin criterio que casi siempre caían donde estaban jugadores del Rayo, que los bajaban e intentaban jugarlos con sus limitaciones.
En el segundo la Real mejoró y Moyes arriesgó con los cambios en búsqueda de la victoria, pero mantuvo hasta el minuto 83 a los mismos cinco jugadores ofensivos que jugaron el miércoles contra el Villarreal a pesar del miedo que tenía a acusar el desgaste de la Copa. Pese a ello repitió ocho jugadores en una demostración de la poca confianza que tiene en los demás y el resultado no fue bueno.
Es cierto que hay dos jugadas en las que Melero López pudo pitar penalti sobre Vela y que el saque de esquina que origina el gol de Manucho es más que dudoso, pero la Real no creó más ocasión de peligro clara que un remate de Ansotegi en los últimos minutos y así difícil ganar.
El de Berriatua e Iñigo Martínez están a un nivel altísimo y con eso y la nula asunción de riesgos del equipo, que economiza las subidas de sus laterales y no expone nunca en la salida del balón, se han reducido los goles encajados.
Sin generar ocasiones
Pero eso también provoca que la Real ataque peor y le cueste mucho crear ocasiones porque sus grandes nombres, los de casa y los de fuera, no tienen la velocidad necesaria ni Vela justifica la gran apuesta realizada este verano. Menos Finnbogason.
La Real no crea ocasiones con los jugadores ofensivos que alinea y Moyes no confía en los demás. Mientras Paco Jémez recurrió al joven de 21 años Alex Moreno para buscar velocidad, Pablo Hervías, con su edad, se quedaba sin convocar cuando es el único junto a Chory Castro y Vela que pueden ofrecer una virtud clave para atacar.
Ni el riojano ni el uruguayo tuvieron la opción de jugar de inicio a pesar de que Canales no aguanta un partido y menos tres en una semana y para buscar velocidad en la banda Moyes colocó al comienzo del partido a Vela en la derecha, al cántabro en el centro y Xabi Prieto en la izquierda. Deshizo el cambio tras diez minutos en los que el Rayo tuvo el balón.
También lo acaparó después porque la Real ni lo intentaba mantener. Despejaba y el balón caía siempre a donde estaban los rayistas, mejor colocados. Solo cuando llegaba a las inmediaciones de Agirretxe conseguía atacar la Real. El usurbildarra fue el jugador ofensivo más destacado, pero ninguno de sus disparos llevó peligro. Tampoco el único de Vela, que sí pudo provocar dos penaltis en el área del Rayo. Pero si antes los árbitros picaban cuando se tiraba antes de sentir el contacto ahora no pitan ni cuando lo hay.
La ocasión más clara del primer tiempo la desaprovechó Manucho, que no llegó a empujar a puerta vacía un balón que tocó Kakuta tras superar a De la Bella poco antes del descanso.
La Real mejoró en el segundo tiempo, tuvo más el balón, sobre todo con la entrada de Pardo, pero ni es capaz de crear ocasiones ni saca el más mínimo provecho a las jugadas a balón parado, donde resulta difícil de entender por qué Canales y Vela sacan los corners y las faltas antes que Chory Castro.
En un saque de esquina propio mal sacado llegó la contra que propició el corner que aprovechó el Rayo para marcar el gol de la victoria. Moyes había arriesgado en busca de la victoria al dar entrada al jugador uruguayo en lugar de Aritz Elustondo y situó a Xabi Prieto en el lateral derecho en los últimos minutos. Antes había tenido que prescindir de Markel, lesionado, para mejorar en la creatividad con Pardo, pero esos riesgos no valieron para ganar. Hay una máxima que indica que cuando no se puede ganar no hay que perder y Moyes y la Real no la tuvieron presente.
Un corner mal defendido
La derrota llegó en una acción en la que Chory Castro, Pardo y De la Bella, que es el que salta con Manucho, están en la zona en la que entra a rematar a placer el delantero centro rayista en un duelo muy desigual.
La entrada tras el gol de Finnbogason por Granero no hizo más que aumentar la relación de jugadores ofensivos, pero tuvo que ser un defensa, Jon Ansotegi, el que rematara fuera por poco en la única ocasión realista clara de todo el partido.
Por eso Anoeta despidió con una sonora pitada a sus jugadores, que hace tiempo que perdieron el escudo de Arrasate, que tenía que soportar todas las críticas y la frustración. Cuando un equipo no responde a unas expectativas totalmente infundadas para la plantilla de grandes nombres y grandes carencias que se ha construido, se buscan culpables y nadie va a quedar libre de culpa, pero ahora no ayuda nada eso.
La Real queda en una situación difícil porque ha agotado demasiado pronto el comodín del cambio de entrenador y el que ha venido, por mucho que es un buen técnico, no encaja para nada en la plantilla y el estilo de juego que tiene la Real, con lo cual se agrava el problema de las carencias de los jugadores. Si ya eran limitados para jugar como quería Arrasate, más para el estilo de Moyes.
Así el Consejo se ha gastado siete millones en Finnbogason y ahora no vale para el juego directo de Moyes y hay que buscar otro. El Rayo dio ayer una lección de humildad y de coherencia con una forma de jugar que Paco Jémez mantiene pese a que cada año pierde sus mejores jugadores. Una temporada se puede estar más arriba y cuando se pierden más abajo, pero lo importante es no dar golpes bruscos de timón que no ayudan a encontrar la dirección correcta. Y la solución nunca suele estar en los fichajes de invierno...
Moyes: «La gran decepción es que teníamos la opción de acercarnos a la parte alta»
En la rueda de prensa más triste como entrenador de la Real, David Moyes subrayó que «la gran decepción para mí es que teníamos la opción de acercarnos a la parte alta y la derrota nos hace mirar hacia abajo. Queríamos ganar para mirar para arriba. Estamos muy decepcionados con el resultado, pero creo que hay un progreso, los jugadores están mejorando, el siguiente partido es el más importante e intentamos construir un equipo fuerte y eso puede pasar en seis-ocho semanas. Estamos en la dirección adecuada».
Quería destacar una mejoría en el equipo desde su llegada: «He intentado que sea más difícil jugar contra la Real, que perdamos menos partidos. Quiero que seamos más creativos y marquemos goles. Eso no ha salido bien hasta ahora, pero solo habíamos perdido un partido, hemos tenido buenos encuentros y debíamos ganar a Levante y Granada».
En su análisis del encuentro de ayer señaló que «no hemos jugado bien en el primer tiempo. Estuvimos mejor en el segundo y no merecimos perder, aunque tampoco ganar. No hemos concedido ocasiones. Cuando vine estábamos en la pelea por evitar el descenso y, si no ganamos suficientes partidos, vamos a estar en esta pelea».
Lamentaba que de saques de esquina a favor llegaran contras como la del corner del gol: «Han contraatacado muy bien. Puede que tuviéramos demasiada gente por intentar marcar, pero hay que ser más inteligentes y asegurarse de que esto no pasa. Pero no estoy seguro de que sea corner el del gol...».
Dijo que la derrota «no cambia nada» su idea de fichar antes del cierre del mercado: «Siempre hemos dicho que nos gustaría añadir jugadores al equipo y si podemos hacer algo lo haremos».
Paco Jémez, entrenador del Rayo, se mostró satisfecho por «tres puntos importantísimos. Me voy contento por el resultado y porque no es un campo fácil para conseguirlo. Si han caído los tres grandes aquí no es por casualidad, sino porque es un equipo que sabe competir y que tiene madera para estar más arriba, pero hay conjuntos que pasan malos momentos». Joseba ITURRIA

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