GARA DONOSTIA
REAL

La primera derrota de David Moyes en Anoeta compromete el futuro del equipo

La victoria que se llevó el sábado el Rayo Vallecano de Donostia (0-1) ha generado una profunda decepción en el entorno txuri urdin por el juego de la escuadra guipuzcoana. El efecto de cambio de entrenador, tras la llegada de David Moyes, se apaga claramente con la primera derrota en Anoeta del técnico escocés. El relevo en el banquillo solo ha servido para ofrecer alguna que otra pincelada positiva, pero no para consolidar la reacción tan esperada.

Hasta ahora, si bien los números de Moyes con la Real no eran excepcionales, sí que habían servido al menos para mejorar en la clasificación y convertir a un conjunto muy predecible y flojo defensivamente en un equipo sólido y complicado de ganar. Ese cambio de imagen tan esperado desde la grada no ha traído consigo la cosecha de buenos resultados que se preveían y la derrota frente a los vallecanos confirmó tal extremo.

Moyes no había perdido todavía en casa, donde llegó a doblegar al todopoderoso Barcelona firmando un completo encuentro en lo que al apartado de contención se refiere, y fuera aguantaba el tipo, salvo en la goleada que encajó en Villarreal (4-0). Sin embargo, tras la eliminación copera del miércoles y la mala imagen transmitida ante el Rayo, se han vuelto a encender todas las alarmas, como ya ocurriese en las últimas jornadas con Arrasate como inquilino del banquillo txuri urdin.

Sequía goleadora

Lo cierto es que se ha secado casi hasta su mínima expresión la producción goleadora guipuzcoana, un mal endémico en todas aquellas escuadras que ahora mismo están habitando por la zona baja. De hecho, en los tres últimos partidos la Real solo ha podido marcar de penalti, ya que el tanto de la victoria ante el Barcelona fue obra de Jordi Alba en propia puerta. A la paupérrima eficacia anotadora de los de Moyes, hay que sumarle una defensa que ofrece claros signos de debilidad, circunstancias ambas que hacen muy complicado poder sacar adelante los partidos.

Sin lugar a dudas, el cuadro txuri urdin tendrá que mejorar sustancialmente su rendimiento deportivo en ambos apartados durante esta segunda vuelta si no quiere pasar por serios problemas, pese a que la gran mayoría de los resultados de los conjuntos que se encuentran en los puestos de la quema favorecieron a los intereses de la Real para continuar una jornada más fuera de ellos.

Tras la jornada de descanso de ayer, los donostiarras vuelven hoy a los entrenamientos para preparar el derbi guipuzcoano ante el Eibar, quien ya consiguió imponerse en el encuentro de la primera vuelta por la mínima gracias al gol de Javi Lara. Otro tropiezo nuevamente en casa convertiría la actual situación de prealerta en una al borde del drama con las posiciones de descenso tan cerca.