2015/03/04

Etxerat cosecha apoyos a su causa en la Eurocámara, incluso en el PPE

Aunque algunos representantes políticos fueron más cercanos que otros, todos ellos mostraron gran interés sobre la situación que los familiares de presos vascos detallaron ayer en el Parlamento Europeo y en el de Flandes. Entre quienes les recibieron ayer estaban Jan Peumans, presidente de esta última institución; Dimitros Papadimoulis, uno de los vicepresidentes de la Eurocámara; y el luxemburgués Frank Engel, miembro del Partido Popular Europeo.

Nagore BELASTEGI BRUSELAS
Olano

Etxerat había acudido a Bruselas en busca de apoyos contra la dispersión y los halló en las reuniones realizadas en el Parlamento Europeo, incluso por parte de un miembro del Partido Popular Europeo (PPE), así como en la ronda realizada en el legislativo flamenco. Hoy continuarán con los contactos, que corren a cargo de una delegación compuesta por diez miembros.

La jornada de ayer fue intensa y fructífera. Dado que tenían programadas varias reuniones a la misma hora, debieron separarse en grupos diferentes en función de los idiomas que hablaba cada uno. Así, una representación de los familiares formada por Bea Morales, Iñaki Landa, Nekane Basauri, Izaskun Abaigar, Urtzi Errazkin, Uriz Moreno, Itziar Goinenetxea y Adur Goieaskoetxea mantuvo encuentros con uno de los catorce vicepresidentes del Parlamento Europeo -el griego Dimitrios Papadimoulis, de Syriza-, así como con europarlamentarios de diferentes grupos: Malin Björk (vicepresidenta del grupo GUE/NGL), Lidia Senra (Anova), Bart Staes (De Groen, Greens/EFA) y Mark Demesmaesker (N-VA). También fueron recibidos por Josu Juaristi (EH Bildu).

En los encuentros, los familiares narraron en primera persona el sufrimiento que genera la dispersión y recordaron que ha provocado dieciséis muertes desde que se puso en marcha, hace casi 26 años.

Ya por la tarde, todos los integrantes de la delegación se reunieron en el Parlamento, pero tuvieron que seguir repartiéndose para poder cubrir toda la agenda. La reunión que más sorprendió resultó la mantenida con Frank Engel, eurodiputado luxemburgués del Partido Popular Europeo (PPE). Los familiares se conformaban en este caso con ser escuchados, pero el encuentro fue mucho mejor de lo esperado, puesto que lograron algo que no consiguen con sus socios del Estado español: el reconocimiento expreso del sufrimiento que provoca esta política carcelaria. Engel opinó que debe acabar esta situación.

Poco después, Uriz Moreno, Urtzi Errazkin y Adur Goieaskoetxea contaron su situación a Helmut Scholz (Die Linke) que, con un semblante serio, no dejaba de formular preguntas sobre la realidad de los allegados.

«Creo que cuanto más concretos seáis podréis llegar a los medios -les recomendó-. ¿Podéis darme vuestros nombres? ¿Podéis contarme vuestra historia personal?», pidió el europarlamentario alemán. Moreno explicó que no suelen personalizar los casos, pero que no tienen ningún problema en hacerlo si eso ayuda a visibilizar su situación y a recibir apoyos. Scholz también quiso saber qué opina el Tribunal de Estrasburgo sobre este tema que atañe a derechos humanos.

A lo largo de la tarde, los representantes de Etxerat también conversaron con Ilhan Kyuchyuk (ALDE), Ana Miranda (BNG) e Izaskun Bilbao (PNV). A todos ellos les regalaron un pañuelo con el lema ``#DispertsioaStop'' que recibieron con gratitud y no dudaron en sacarse fotos con ellos.

Ya al anochecer, participaron en una conferencia en Casa América de Bruselas en la que expusieron su realidad junto a una represaliada colombiana.

En el Parlamento de Flandes

Por su parte, por la mañana otros dos representantes vascos, Ana Serna y Gaizka Aranguren, visitaron el Parlamento de Flandes, donde se reunieron con los parlamentarios flamencos Marc Hendrickx y Karim Van Overmeire -a quienes les dirigieron unas palabras en neerlandés aprendidas para la ocasión-. A la salida explicaron que percibieron gran interés y que los electos realizaron varias preguntas tras hojear el informe entregado sobre la dispersión. En concreto, se sorprendieron al saber que solo cinco de los presos vascos se encuentran en cárceles ubicadas en Euskal Herria y también por la cantidad de ellos que están dispersados en el Estado francés. Tras esta reunión mantuvieron un encuentro con el presidente del Parlamento Flamenco, Jan Peumans, que se interesó por la situación y fue obsequiado con un quinqué, símbolo de Etxerat.

Después de realizar una visita a la sede de la institución, Serna y Aranguren se reunieron con Nelly Maes, presidenta del Instituto de Paz Flamenco. Recalcó que en la «cuestión humanitaria» de la resolución de un conflicto «es necesario abordar, antes que nada, el problema de los prisioneros», tal y como se hizo en Irlanda. Maes sugirió que Etxerat podría recibir más apoyos en el Parlamento Federal belga y que las conversaciones podrían continuar mediante el Friendship, integrupo del Parlamento Europeo que viene trabajando desde 2006.

A mediodía, la delegación intervino en la reunión programada por el grupo Alianza Libre Europea (ALE), en la que sintieron que «jugaban en casa». Entre los asistentes destacaba Ian Hudghton, presidente del Scottish National Party (SNP) y miembro del Parlamento Europeo.

Emotivos y cercanos encuentros con las gallegas Lidia Senra y Ana Miranda

Las mujeres fueron protagonistas de dos de las reuniones más emotivas de toda la jornada, y casualmente las dos eran europarlamentarias gallegas. Tal vez la ausencia de la barrera lingüística contribuyó a ello, aunque también la forma de contar las cosas de las representantes de Etxerat tuvo mucho que ver.

Por la mañana, Nekane Basauri, Izaskun Abaigar y Bea Morales hablaron con Lidia Senra, de la formación de izquierda nacionalista Anova. Indicaron que sintieron especial empatía y confianza, y que se trató de una reunión muy agradable.

Quien vivió con más intensidad este encuentro fue Basauri: «Ha sido muy cercana. Hemos estado hablando sobre los problemas de la dispersión y yo he querido decir que también tiene ciertas cosas buenas, porque ¡menos mal que hay solidaridad! Te dejan los coches, abren las puertas de sus casas... siempre hay alguien dispuesto a ayudar, tanto entre los que vamos a ver a nuestros familiares como entre quienes viven cerca de las cárceles, dicen que tenemos algo especial. En este momento que hay una gran falta de solidaridad en la sociedad, esto es muy importante para nosotros. Estableces relaciones para toda la vida», relataba la pareja del preso Joseba Arregi tras entrevistarse con la eurodiputada gallega.

Explicaba Nekane Basauri que mientras ella hablaba de esa solidaridad que les ayuda a seguir para adelante, sentía que sus ojos se humedecían y que también sus compañeras, la propia europarlamentaria y su secretaria comenzaban a llorar también. La conexión propició el intercambio de correos electrónicos y el compromiso mutuo de continuar en contacto

Esa misma línea de proximidad se mantuvo en la reunión con Ana Miranda, del BNG, hasta el punto de que lo que en principio iba a durar unos quince minutos se prolongó durante una hora. En este encuentro también participó Ana Serna, que ya había saludado a la europarlamentaria gallega en la reunión del mediodía con el grupo ALE. En esta ocasión pudieron hablar más tranquilas y compartir mucha más información.

Así, Abaigar relató cómo se sentía hace escasos años: «Había detenciones cada pocos días, no sabías cuando iba a haber más. Por la noche, con el mínimo ruido me despertaba. Ahora la situación es distinta. Te relajas, cambias de chip, pero al hacer balance nos damos cuenta de que seguimos en la misma situación de represión».

La electa gallega (que fue la número dos en la lista liderada por Josu Juaristi) analizó con detenimiento el dossier en el que se muestran las cárceles de los estados español y francés en las que hay presos vascos. Le impresionó el caso de Basauri, que lleva 23 años visitando a su pareja. «Yo llevo cinco años y estoy harta. Escucho testimonios como los de Nekane y se me ponen los pelos de punta», aseguraba Serna, que tiene a su pareja, Ibon Goieaskoetxea, en Fleury.

Por su parte, Ana Miranda destacó que «hace diez años difundían la idea de que todos estabais en el mismo paquete. Ahora habéis conseguido democratizar la situación. Si viene un colombiano le recibe el presidente del Parlamento, ¿por qué no va a ser así con vosotros, más si sois europeos?».

Consideró además que el discurso de Etxerat puede ser muy eficiente a nivel internacional puesto que «cuenta con el aspecto humano, el sufrimiento», y es transmitido por familiares que no han elegido esta situación.

«Han intentado desarraigar a nuestros familiares, pero eso nunca lo han conseguido porque nunca les vamos a dejar solos», sentenció Bea Morales transmitiendo otro de los mensajes principales del día. N.B.

SORPRENDIDOS. Los europarlamentarios mostraron su sorpresa al descubrir que los presos vascos se hallan actualmente a una media de 800 kilómetros de casa, cuando el Consejo de Europa recomienda que cumplan condena lo más cerca posible.