
El huracán Sandy llega esta noche a las proximidades de Nueva York para encontrar una metrópoli prácticamente paralizada, con evacuaciones y cierres de servicios públicos, instituciones, empresas y hasta la Bolsa en toda la región.
Los estados de Nueva York, Nueva Jersey , Connecticut y la alcaldía de la Gran Manzana han decretado medidas de emergencia y acelerado todo tipo de preparativos, como la movilización de unidades militares, para minimizar las consecuencias de la tormenta.
El área metropolitana de Nueva York, donde viven unos 19 millones de personas, se encuentra desde esta noche sin transporte público (trenes de cercanías, metros y autobuses), también se han cerrado los parques y mañana estarán cerradas las escuelas, que atienden a 1,1 millones de estudiantes.
El operador de la Bolsa de Nueva York, NYSE Euronext, ha decidido suspender las operaciones físicas en el parqué de Wall Street este lunes y posiblemente también mañana, aunque las operaciones electrónicas se mantienen, con los empleados trabajando desde sus casas. La Bolsa no había cerrado por motivos climatológicos desde el 27 de setiembre de 1985, debido a otro huracán.
375.000 evacuados
Las evacuaciones afectan a unos 375.000 habitantes de las zonas bajas de la ciudad más susceptibles de sufrir inundaciones por la combinación de las fuertes lluvias con una marea alta máxima. Se teme que el nivel de agua pueda subir hasta algo más de tres metros.
Los evacuados pueden acudir, si no tienen amigos o familiares a quienes recurrir, a uno de los 76 centros de acogida en escuelas públicas, a los que se ha llevado personal y suministros necesarios.
Se espera que Sandy toque tierra en la costa del vecino estado de Nueva Jersey, cuyo gobernador, Chris Christie, también ha decretado la evacuación de algunas zonas costeras -como los hoteles y casinos de Atlantic City- y el cierre del transporte público estatal.
Los tres aeropuertos de la zona de Nueva York (Laguardia y J.F. Kennedy en la ciudad, y Newark en la vecina Nueva Jersey) permanecerán oficialmente abiertos, pero cientos de vuelos fueron cancelados ayer y se espera que mucho más lo sean este lunes.
La sede de Naciones Unidas estará también cerrada, una medida que podría extenderse hasta mañana, mientras que la administración municipal neoyorquina sí estará abierta.
Las autoridades de Nueva York y Nueva Jersey han tomado una serie de medidas preventivas para prevenir posibles daños por el viento y el agua.
También han pedido a la población que tenga una serie de suministros básicos por si hubiera cortes de suministro eléctrico o necesidad de abandonar urgentemente de sus viviendas, lo que generó el domingo una auténtica avalancha de compras en los supermercados y ferreterías.

El actor Sambou Diaby, expulsado de un bar de Bilbo acusado de mantero: «Aquí no puedes vender»

La exposición temprana a pantallas se relaciona con cambios cerebrales en la adolescencia

Preparándose para confirmar en las urnas la anomalía vasca

Muere un joven motorista de 24 años en un accidente de tráfico en Hernani

