
La plataforma Subflubiala Ez ha realizado este lunes por la tarde una concentración en el parque de Artatza, en Leioa, después de que las empresas adjudicatarias del túnel bajo la ría hayan comenzado a delimitar y ocupar terrenos en la zona, según ha denunciado en un comunicado.

El Subfluvial conectará la rotonda de Artatza, en Leioa, con la de Ballonti, en Portugalete, para, según sus promotores, aliviar el tráfico de la Avanzada y del puente de Rontegi, dos de los puntos con mayores atascos de Bizkaia. Supondrá una inversión de 543 millones de euros, con 3,2 kilómetros de túnel bajo el cauce, y las obras se prolongarán seis años, sin que concluyan antes de 2032.

Según ha explicado la plataforma, se ha empezado a instalar material y maquinaria en el parque Artatza, «tras precintar árboles y otras zonas y proceder a la colocación de varias casetas en este entorno natural». Esta zona es uno de los tramos más delicados por su densidad de viviendas y equipamientos, entre ellos varios centros educativos, y por ser el punto desde el que las máquinas deben alcanzar la vega de Lamiako para perforar bajo el lecho fluvial.
«Secretismo y falta de información»
El colectivo ha exigido «transparencia a las instituciones ante la falta de señalización adecuada y de información». En este sentido, alertan que han pedido explicaciones a los operarios, pero estos les han trasladado que «no tenían permitido decir nada», lo que, a juicio de Subflubiala Ez, «refleja el silencio administrativo, secretismo y falta de información en torno a este proyecto público».
Además, la plataforma ha criticado que las actuaciones se lleven a cabo «cuando hay una denuncia en marcha en el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que podría llevar a la anulación del proyecto», y advierte de que las obras «destruirán buena parte del parque», al que define como «el último pulmón verde» entre Leioa y Getxo.
La Diputación Foral defendió el pasado junio que el parque «quedará mejor de lo que estaba» al término de los trabajos y prometió la recuperación de «toda su superficie vegetal», además de medidas para limitar el ruido y el polvo durante la obra.
Pero desde la plataforma no se fían, y en la protesta de esta tarde han reclamado la cancelación del proyecto y han exigido transparencia a las instituciones ante lo que el colectivo considera una falta de información sobre los trabajos, que atribuye al «silencio administrativo, secretismo y falta de información en torno a este proyecto público».
No es la primera movilización contra la infraestructura, que acumula un largo historial de protestas de vecinos y de la comunidad escolar de los centros educativos de la zona. El colectivo ha denunciado además que han recibido multas que ascienden a los 7.000 por diferentes protestas realizadas contra el proyecto.

El revuelo en la diócesis de Donostia por el veto a las cenas solidarias llega a Insausti

Duelo por el niño vizcaino fallecido tras ser atropellado por un tractor en Burgos

Sabino Ormazabal, Euskal Herria maite zuen bakezale amorratua, zendu da

Ertzaintza y ultraderecha: la contradicción de Zupiria

